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Foto en blanco y negro de un soldado polaco junto a un perro que mira con recelo al oso Wojtek

En la lista de la 22.ª Compañía de Suministro de Artillería del ejército polaco figuró durante la Segunda Guerra Mundial un soldado que bebía cerveza, se comía los cigarrillos y luchaba en broma con sus compañeros. Era un oso pardo sirio, se llamaba Wojtek y lo habían dado de alta como soldado raso para poder subirlo a un barco británico que no admitía mascotas. Llegó a cabo, se dice que cargó cajas de munición en Montecassino y terminó sus días en el zoo de Edimburgo, adonde los veteranos polacos iban a verlo y a hablarle en su idioma.

Un osezno en el camino de Teherán

La historia empieza con una huida. En la primavera de 1942, el ejército que el general Władysław Anders había formado con prisioneros polacos liberados por la Unión Soviética salió hacia Irán, seguido por miles de civiles deportados tras la invasión soviética de 1939. Según la Wikipedia en inglés, el 8 de abril, en el camino de Pahlavi a Teherán, los soldados se cruzaron con un niño iraní que había encontrado un osezno cuya madre habían matado unos cazadores. La Wikipedia en español e Infobae sitúan el encuentro en un paso de montaña entre Hamadán y Kangavar, con un muchacho hambriento que llevaba un cachorro de unas ocho semanas y que acabó cambiándolo por chocolatinas, carne en lata, caramelos y un bolígrafo que se convertía en navaja; ElDiario.es habla de un niño kurdo que lo llevaba en un saco.

Una refugiada de dieciocho años, Irena Bokiewicz, sobrina nieta del general Bolesław Wieniawa-Długoszowski, se encaprichó del animal y convenció al teniente Anatol Tarnowiecki para que lo comprara. El oso pasó tres meses en un campo de refugiados cerca de Teherán, cuidado sobre todo por ella, y en agosto fue cedido a la 2.ª Compañía de Transporte, la futura 22.ª Compañía de Suministro de Artillería, donde los soldados lo bautizaron como Wojtek. En la versión de la Wikipedia en español, el osezno se dormía junto a un soldado, Piotr Maćkowiak, que lo cuidó hasta que pasó a la compañía de suministros.

Foto en blanco y negro de soldados polacos mirando cómo un compañero lucha en broma con el oso Wojtek
Soldados de la compañía ven a un compañero luchar en broma con Wojtek, uno de sus pasatiempos favoritos (Imperial War Museums, HU 16544; dominio público)

Al principio le costaba tragar y le daban leche condensada en una botella vieja de vodka. Luego pasó a la fruta, la mermelada, la miel y el jarabe, y a la cerveza, que acabó siendo su bebida favorita. Fumaba, o más bien se comía, los cigarrillos, tomaba café por las mañanas, aprendió a saludar y, si hacía frío, dormía con los soldados, que se lo llevaron con ellos a Irak, Siria y Egipto. Según Time, perseguía las naranjas con las que los soldados practicaban el lanzamiento de granadas y aprendió a abrir las duchas, aunque el agua estaba racionada; Infobae y ElDiario.es añaden que se comía la pasta de dientes y que acabó teniendo su propia ración de cerveza y permiso para usar las duchas sin límite.

Soldado raso para poder embarcar

En febrero de 1944, el II Cuerpo polaco pasó de Egipto a Italia como parte independiente del VIII Ejército británico, y el transporte que debía llevarlos prohibía subir mascotas. La solución fue alistar al oso. Wojtek entró en el ejército polaco como soldado raso, con su cartilla, su número y su graduación, y dos soldados, Henryk Zacharewicz y Lew Worzowski, se encargaron de cuidarlo. Dormía en las tiendas con los demás o en un cajón de madera que viajaba en camión. Según la Wikipedia en español, el oficial británico que controlaba el embarque en Alejandría examinó sus papeles y lo invitó a subir con una palmada en el hombro.

Montecassino

En la batalla de Montecassino, en la primavera de 1944, la compañía de Wojtek llevaba munición a la artillería. Según la Wikipedia en inglés, el oso imitaba a los hombres que descargaban los camiones y transportaba cajas de proyectiles de unos 45 kilos, que normalmente movían cuatro hombres, sin dejar caer ninguna. La historia se ha discutido, aunque al menos un soldado británico recordaba haber visto a un oso cargando munición. Time recoge otra versión: según el hijo de Dymitr Szawlugo, uno de sus cuidadores, Henryk Zacharewicz contaba que lo que cargaba el oso eran cajas vacías y casquillos usados. Por entonces Wojtek pesaba unos 90 kilos.

Después de la batalla, en la que una patrulla polaca izó su bandera sobre las ruinas del monasterio, Wojtek fue ascendido a cabo, y su compañía adoptó como emblema la silueta de un oso que lleva un proyectil de artillería. Se convirtió en la atracción de los generales y políticos aliados que visitaban la unidad. La Wikipedia en español habla de sargento y, en otro punto, de teniente; Infobae, de sargento con el título honorífico de teniente.

Escocia y el zoo de Edimburgo

Al terminar la guerra, la 22.ª Compañía fue trasladada a Escocia dentro del Cuerpo Polaco de Reasentamiento, que el Gobierno británico creó en 1946 para los soldados polacos que no querían volver a su país bajo un régimen comunista, y acampó en el aeródromo de Winfield, en la granja Sunwick, cerca de Hutton, en Berwickshire. Según Time, sus cuidadores no querían que el oso acabara en Polonia por miedo a que el nuevo Gobierno lo usara como símbolo del comunismo. El oso se hizo popular entre los vecinos y la prensa, y la Asociación Polaco-Escocesa lo nombró socio de honor.

Foto en blanco y negro del oso Wojtek tumbado en el campamento de Winfield, en Escocia
Wojtek descansa en el aeródromo de Winfield, cerca de Hutton (Berwickshire), donde estuvo su compañía después de la guerra (Imperial War Museums, HU 16548; dominio público)

Cuando la unidad se desmovilizó, el 15 de noviembre de 1947, Wojtek fue entregado al zoo de Edimburgo, donde pasó el resto de su vida (la Wikipedia en español habla del zoo de Winfield Park; Infobae, de Wingfield Park, en Edimburgo). Lo visitaban periodistas y antiguos soldados polacos, que a veces le tiraban cigarrillos como en los viejos tiempos, y seguía respondiendo cuando le hablaban en polaco. Fue invitado habitual de Blue Peter, el programa infantil de la BBC. Murió el 2 de diciembre de 1963, con 21 años según la Wikipedia en inglés (22, según la española e Infobae), cuando pesaba casi 500 kilos y medía más de 1,80 metros; Time le atribuye entre 500 y 600 libras, unos 230 a 270 kilos, y recoge la hipótesis de Brendan Foley de que en su muerte influyeron las lesiones de esófago que pudieron causarle los cigarrillos.

Un oso con estatuas

Hoy tiene una placa en las colecciones del Imperial War Museum, que lo muestra de pie con un gran proyectil, una escultura de David Harding en el Museo Sikorski de Londres y estatuas en Cracovia (2014), en los jardines de West Princes Street de Edimburgo (2015, obra de Alan Beattie Herriot según la Wikipedia en inglés; Infobae la atribuye a Wojciech Narebski), en Duns (2016, regalo de la ciudad polaca de Żagań), en Cassino (2019), en Szczecin y en Sopot. La Wikipedia en español e Infobae mencionan también estatuas en el Imperial War Museum y en el Museo Canadiense de la Guerra, en Ottawa. En Poznań, la calle que lleva al nuevo zoo se llama del Cabo Wojtek desde 2017, y en 2023 se rodó un corto de animación sobre él, A Bear Named Wojtek, de Iain Gardner.

El canal de divulgación La Armería cuenta su historia en unos minutos.

El Soldado más Extraño e Increíble de la Historia (Real)

«Casi humano»

Aileen Orr, autora de un libro sobre Wojtek, vive en la granja de Hutton donde estuvo el campamento y, según Time, en los árboles de su jardín aún se ven las marcas de sus garras. Allí, cuenta, el oso iba a bailes, conciertos y fiestas infantiles: «Era como un perro. Casi humano».

Otras historias del blog: el almirante Frederick Inglefield, que quiso adiestrar gaviotas para descubrir submarinos alemanes; Comanche, el caballo que sobrevivió a Custer, y Moro, el perro que se presentaba en los entierros de Fernán Núñez. Y de la Italia de la Segunda Guerra Mundial, aquí tienes la extraña historia de la guerra entre Italia y Japón que duró hasta 1952. Mucho menos afortunados fueron los perros que el Ejército de EE. UU. quiso entrenar en Cat Island para atacar a japoneses.

Lee también: Charles Domery, el soldado que se comía gatos y velas y El puente de Remagen y los tanques soviéticos de 1968

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