Pocas costumbres parecen tan de toda la vida como el zumo de naranja del desayuno, y pocas tienen una partida de nacimiento tan clara. En febrero de 1916, los naranjeros de California, agrupados en la cooperativa de la marca Sunkist, lanzaron la campaña «Drink an Orange» («bébete una naranja») para dar salida a una fruta que no lograban vender a buen precio, con un exprimidor de cristal a diez centavos como gancho. Luego llegaron las vitaminas y, tras la Segunda Guerra Mundial, el concentrado congelado de Minute Maid, anunciado por Bing Crosby. Coca-Cola dejó de fabricar esas latas para Estados Unidos y Canadá a principios de 2026.
Demasiadas naranjas para comérselas
A principios del siglo XX, los huertos de California daban más fruta de la que el mercado podía pagar. Según una historia de la cooperativa publicada en 1975 por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos, vender todos aquellos cítricos como fruta fresca a precios razonables era económicamente imposible. Comida, la naranja se despacha de una en una; en zumo, el vaso pide varias.
La California Fruit Growers Exchange presentó su remedio el 19 de febrero de 1916 en The Saturday Evening Post, con un anuncio a toda página encabezado por «Drink an Orange» en letras enormes. El texto no se andaba con matices. El zumo era «la salud misma» y lo recomendaban «miles de médicos», incluso para los bebés más pequeños. A quien tuviera «tendencia a comer en exceso» le ayudaba a digerir.
Un exprimidor de cristal por diez centavos
Una columna del mismo anuncio ofrecía el exprimidor Sunkist, de «vidrio grueso y resistente», por diez centavos en tiendas de comestibles y fruterías. La cooperativa decía venderlo a precio de coste, solo para facilitar la preparación del zumo, y quien no lo encontrara podía pedirlo por correo mandando 16 centavos en sellos.

Según el informe de 1975, la cooperativa convenció a una empresa vidriera para fabricar un millón de exprimidores, que se vendieron en menos de un año. En 1919 empezó a hacer exprimidores eléctricos, para negocios y casas particulares. El consumo pasó de media naranja por ración a dos o tres.
Diez días para crear un hábito
En los años veinte, la cooperativa fue el primer anunciante nacional que habló de vitaminas, con la C por delante. El objetivo era el desayuno. En mayo de 1921, una página de McCall’s ponía un vaso de zumo junto al periódico de la mañana y aseguraba que los días buenos empezaban «casi invariablemente» con naranjas. Y proponía un experimento: «Pruébelo diez días, hasta que se forme el hábito».
Sunkist también se apuntó a una moda médica. El bioquímico Elmer McCollum había popularizado la «acidosis», que achacaba a alimentos como el pan o la leche, y un folleto de la marca la llamaba «la palabra en boca de casi todos los médicos modernos». La acidosis real, recuerda BBC Future, no se remedia con cítricos. Aquel zumo se exprimía en casa: según la historiadora Alissa Hamilton, en 1930 cada estadounidense tomó, de media, una cucharadita de zumo de naranja enlatado.
El zumo que llegó tarde a la guerra
Los zumos congelados de los años treinta se estropeaban por el camino. En 1942, el ejército, que necesitaba vitamina C para las tropas, ofreció un contrato jugoso a quien lograra un zumo de naranja congelado con buen sabor. En 1945, un equipo del Departamento de Agricultura en Florida dio con la fórmula: evaporar el agua a temperaturas relativamente bajas y añadir luego un poco de zumo fresco. La patente, de Louis MacDowell, Edwin Moore y C. D. Atkins, se concedió en 1948 y quedó cedida al Gobierno, que la puso a disposición de todos.

Mientras, Richard Morse, fundador de la National Research Corporation de Boston, había creado Florida Foods para un pedido militar de concentrado, pero la guerra terminó antes del envío. La empresa, rebautizada Vacuum Foods, se volvió hacia el consumidor y en abril de 1946 despachó desde Plymouth (Florida) el primer cargamento de Minute Maid, nombre ideado por una agencia de Boston. Su presidente, John M. Fox, repartió muestras puerta a puerta. Los dos primeros años dejaron 450.262 dólares de pérdidas.
Un socio que cantaba por la radio
El rescate llegó en un campo de golf. En la primavera de 1948, el financiero John Hay Whitney, cuya National Research Corporation había licenciado el procedimiento, le habló del concentrado a Bing Crosby. El cantante compró 20.000 acciones a diez centavos y entró en el consejo; a cambio, anunciaría el zumo cinco días a la semana en la radio. En diciembre de 1949, según Time, cada acción valía 14,75 dólares. Muchos clientes llegaron a creer que la empresa era suya.
Las ventas pasaron de 374.500 dólares en 1946 a unos 29,5 millones en 1951, año en que los estadounidenses ya compraban más concentrado congelado de Florida que naranjas frescas. Coca-Cola compró Minute Maid en 1960 y en 1973 lanzó el zumo refrigerado listo para beber. La lata aguantó hasta 2026, cuando la compañía la retiró por «el cambio en las preferencias de los consumidores».
Minute Maid y Bing Crosby, en vídeo
El canal oficial de Bing Crosby conserva este anuncio animado de Minute Maid de 1954, que presenta como el primero que el cantante hizo para la marca en televisión (en inglés).
La galleta María, otro clásico del desayuno, también tiene partida de nacimiento conocida: se inventó en Londres para celebrar una boda real. Y la misma posguerra que llenó de latas los congeladores estadounidenses vio nacer en Italia la crema de cacao y avellanas que acabaría llamándose Nutella.
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Fuentes consultadas
- C. H. Kirkman Jr., The Sunkist Adventure, Farmer Cooperative Service, Departamento de Agricultura de EE. UU. (1975), en Internet Archive https://archive.org/details/sunkistadventure94kirk
- California Fruit Growers Exchange, «Drink an Orange» (anuncio), The Saturday Evening Post, 19 de febrero de 1916, p. 76, en Internet Archive https://archive.org/details/sim_saturday-evening-post_1916-02-19_188_34/page/n77/mode/1up
- California Fruit Growers Exchange, «Drink an Orange. Mark the Better Days» (anuncio), McCall’s, mayo de 1921, p. 21, en Internet Archive https://archive.org/details/sim_rosie_1921-05_48_8/page/n22/mode/1up
- Veronique Greenwood, How orange juice took over the breakfast table, BBC Future (2022) https://www.bbc.com/future/article/20220627-how-orange-juice-took-over-the-breakfast-table
- Emelyn Rude, The Surprising Link Between World War II and Frozen Orange Juice, TIME (2017) https://time.com/4922457/wwii-orange-juice-history/
- Louis G. MacDowell, Edwin L. Moore y Cedric D. Atkins, Method of preparing full-flavored fruit juice concentrates, patente US 2.453.109 (1948), Google Patents https://patents.google.com/patent/US2453109A/en
- TIME, Corporations: Minute Maid’s Man (18 de octubre de 1948) https://time.com/archive/6601711/corporations-minute-maids-man/
- TIME, Agriculture: Growing Maid (26 de diciembre de 1949) https://time.com/archive/6603539/agriculture-growing-maid/
- International Directory of Company Histories, The Minute Maid Company, en FundingUniverse https://www.fundinguniverse.com/company-histories/the-minute-maid-company-history/
- Associated Press, Minute Maid frozen juice concentrates won’t be made anymore, CBS News (2026) https://www.cbsnews.com/news/minute-maid-frozen-oj-concentrate-production-ending/
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