Mucho antes de poner su nombre en el capó de un coche, Opel lo estampaba en máquinas de coser. Adam Opel, un cerrajero de Rüsselsheim formado en los talleres de París, empezó a construir la primera en 1862. De ahí salió una fábrica que vendía hasta en la India; luego vinieron las bicicletas y, en 1899, cuatro años después de morir el fundador, su viuda y sus hijos compraron una pequeña fábrica de automóviles en Dessau. Las máquinas de coser duraron hasta el incendio de 1911.
Seis meses para una sola máquina
Adam Opel nació en mayo de 1837 en Rüsselsheim, junto al Meno, y aprendió el oficio en el taller de su padre, maestro cerrajero. En 1857 se echó al camino como oficial, pasó por Lieja y Bruselas y acabó en París, donde le fascinó un invento que todavía olía a nuevo: la máquina de coser. Allí trabajó varios años en fábricas del ramo, y en 1862, con 25 años, volvió a casa dispuesto a fabricar las suyas.
Se puso a ello en el taller paterno, con la ayuda de su hermano Georg, y no fue cosa de una tarde. Con materiales malos y sin herramientas modernas, la primera máquina le llevó unos seis meses. La compró Hummel, un maestro sastre del pueblo, que debió de quedar contento: la tuvo funcionando más de cuarenta años.
Un establo, una dote y muchos uniformes
En 1863 se estableció por su cuenta en un antiguo establo, con la ayuda de un tío. La guerra austro-prusiana de 1866 le dio un empujón inesperado: de pronto había muchos uniformes que coser. En 1868 se casó con Sophie Scheller, hija de un posadero de Dornholzhausen, y con la dote de ella, más el dinero de un hermano y del tío, levantó junto a la estación de Rüsselsheim una fábrica con la vivienda familiar al lado.

Sophie se encargó desde 1868 de las cuentas y de pagar los sueldos y, cuando su marido salía de viaje, llevaba la empresa con mano firme. En 1870 la casa lanzó un modelo doméstico llamado «Sophia», y en 1879 ella quedó inscrita como apoderada en el registro mercantil. En 1882 Opel adoptó el sistema Singer y fabricó 15.000 máquinas; a mediados de la década rondaba las 18.000 al año, y se vendían en Rusia, la India o Estados Unidos.
Del pedal de coser al de la bicicleta
A mediados de los años ochenta, las ventas de máquinas de coser amenazaban con estancarse. En 1884, durante un viaje a París, Adam conoció el biciclo de rueda alta y vio que podía fabricarlo con las mismas herramientas de precisión. Su primer encuentro con uno de aquellos «rompehuesos», como se los conocía, le resultó doloroso, pero las cuentas pesaron más que el dolor. En 1886 salió de Rüsselsheim el primer biciclo Opel, y en 1887, el «Opel Blitz», de ruedas bajas.
El matrimonio tenía cinco hijos varones, y varios se aficionaron a las carreras. Entre 1889 y 1898 los hermanos Opel sumaron 560 victorias, entre ellas un campeonato del mundo y trece títulos nacionales, y Fritz llegó a ser uno de los mejores ciclistas de su tiempo. Cada trofeo hacía de anuncio. La producción anual pasó de 1.200 bicicletas en 1889 a 10.000 en 1896.
Una viuda con mayoría y un cerrajero de Dessau
Adam Opel no llegó a ver un coche con su apellido. Murió de tifus el 8 de septiembre de 1895, a los 58 años. Sophie heredó más de la mitad de la empresa y el resto se repartió entre los hijos, así que cualquier aventura nueva pasaba por su firma. Un contemporáneo, el pastor Emil Fuchs, la resumió así: «Era un comerciante genial y no quería ser nada más».

Wilhelm y Fritz, los dos ingenieros de la familia, vieron negocio en el automóvil. Lo consultaron con su madre y, el 21 de enero de 1899, los Opel compraron por 116.887 marcos la Anhaltische Motorwagenfabrik de Friedrich Lutzmann, maestro cerrajero de la corte en Dessau. Con el taller llegaron las patentes y el propio Lutzmann. Esa primavera salió en Rüsselsheim el Opel Patent-Motorwagen «System Lutzmann», una especie de carruaje sin caballos: llevaba detrás un motor de un cilindro y 3,5 caballos, movía las ruedas con una cadena y alcanzaba unos 20 kilómetros por hora.
El coche no convenció. En 1899 se entregaron once y hasta 1901 se hicieron unos 65; daba demasiados problemas y la relación con Lutzmann se torció. Desde 1902 la familia se asoció con la francesa Darracq.
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Un incendio y una bicicleta cada siete segundos
Durante doce años convivieron en Rüsselsheim el automóvil y la máquina de coser, con las bicicletas en medio. El reparto lo decidió el fuego: en agosto de 1911 un incendio destruyó las instalaciones de máquinas de coser y de bicicletas, y la familia no volvió a fabricar las primeras.
Las bicicletas, en cambio, vivieron su mejor época. Con la cadena de montaje que estrenó en 1923, Opel se convirtió en el mayor fabricante de bicicletas del mundo y, según la marca, salía una de la línea cada siete segundos. En 1929 General Motors se quedó con la mayoría de la empresa, y en 1937 el negocio de las dos ruedas pasó a NSU, después de unos dos millones y medio de unidades. Sophie no lo vio: había muerto en 1913, a los 73 años.
Opel y Rüsselsheim, en vídeo
El canal Ungesagt cuenta, en alemán, la historia de Rüsselsheim, la ciudad que creció con Opel desde el taller de máquinas de coser de 1862 y estuvo a punto de hundirse con la marca.
Ya en manos estadounidenses, Opel dio trabajo en un concesionario de Berlín a William Patrick Hitler, el sobrino que luchó contra su tío, y terminó despidiéndolo. Y no es la única gran marca que cambió de oficio por el camino: Nokia fabricaba pasta de papel mucho antes que teléfonos.
Fuentes consultadas
- Hans Christoph Graf von Seherr-Thoß, «Opel, Georg von» (artículo sobre la familia Opel), Neue Deutsche Biographie, vol. 19 (1999) https://www.deutsche-biographie.de/sfz73557.html
- Stadt Rüsselsheim am Main, «Adam Opel», Leuchtende Vorbilder (s. f.) https://www.ruesselsheim.de/kultur/leuchtende-vorbilder/geehrte-persoenlichkeiten/adam-opel
- Stadt Rüsselsheim am Main, «Sophie Opel», Leuchtende Vorbilder (s. f.) https://www.ruesselsheim.de/kultur/leuchtende-vorbilder/geehrte-persoenlichkeiten/sophie-opel
- Deutsches Historisches Museum, «Adam Opel (1837-1895)», biografías de la exposición Gründerzeit (s. f.) https://www.dhm.de/archiv/ausstellungen/gruenderzeit/biografien/opel_adam.html
- Stadt- und Industriemuseum Rüsselsheim, «Wie das Fahrrad zu Opel kam», audioguía del museo, Guidemate (s. f.) https://en.guidemate.com/station/Station-5-Wie-das-Fahrrad-zu-Opel-kam-684a9c51b10a874b719b2c44
- Museo de la Máquina de Coser (colección Albrecht Mey), «Sewing machine museum highlights», Mey (s. f.) https://www.mey.com/en/sewing-machine-museum-highlights
- Christopher Clausen, «Opel: 127 Jahre Autobau – das sind die Ursprünge des Unternehmens», t-online (2026) https://www.t-online.de/mobilitaet/aktuelles/id_100323880/opel-125-jahre-autobau-das-sind-die-urspruenge-des-unternehmens.html
- Manuel Lehbrink, «Opel Patentmotorwagen (1899-1901): Kennen Sie den noch?», Motor1 Deutschland (2022) https://de.motor1.com/news/625112/opel-patentmotorwagen-system-lutzmann-1899/
- Andrew Miles, «Herr Lutzmann, nehme ich an?», Driven to Write (2026) https://driventowrite.com/2026/01/31/herr-lutzmann-nehme-ich-an/
- Montse Turiel, «Opel cumple 160 años: de las máquinas de coser a los coches eléctricos», Motor16 (2022) https://www.motor16.com/industria/opel-cumple-160-anos-de-maquinas-coser-a-coches-electricos/
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