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Bill Clinton, adolescente, estrecha la mano de John F. Kennedy en la Casa Blanca

Un chaval de Arkansas de dieciséis años estrecha la mano de John F. Kennedy en la rosaleda de la Casa Blanca. Treinta años después, ese chaval, Bill Clinton, llegaría a la Casa Blanca como presidente. Es una de las fotos que repasamos aquí, junto con otras que también tienen su historia: Hitchcock sirviéndole el té al león de la MGM, Sean Connery en un concurso de culturismo, unos policías de Los Ángeles vestidos de señora para cazar a un ladrón, la madrugada en que Suecia se cambió de carril y el selfi que se hizo Frank Sinatra mucho antes de que existiera la palabra.

Hitchcock le sirve el té a Leo

Alfred Hitchcock sirve una taza de té al león de la MGM, sentado ante una mesa con mantel
Alfred Hitchcock sirve el té a Leo, el león de la MGM, en 1957

En 1957, en un acto promocional de la MGM, Alfred Hitchcock posó sirviéndole una taza de té a Leo, el león del logotipo de los estudios. Leo acababa de estrenarse en el puesto: es el que ruge al principio de las películas de la MGM desde ese mismo año, y lo hizo durante más de seis décadas, hasta que en 2021 lo relevó un león hecho por ordenador (basado en gran parte en él).

Antes hubo otros, como Slats, Jackie, Tanner o George: en total, ocho leones distintos desde 1924, aunque, según la Wikipedia, solo el de 1957 se llamaba de verdad Leo.

Clinton y Kennedy

Un Bill Clinton adolescente estrecha la mano de John F. Kennedy entre otros chicos de camisa blanca
Bill Clinton, con dieciséis años, saluda a John F. Kennedy en la rosaleda de la Casa Blanca, en 1963

En 1963, Kennedy recibió en la rosaleda de la Casa Blanca a los participantes de Boys Nation, un programa de la Legión Americana en el que los chicos hacen de senadores. Entre ellos estaba Bill Clinton, de dieciséis años, criado por su madre y su padrastro (su padre había muerto en un accidente de coche tres meses antes de que él naciera).

La foto de aquel apretón de manos es, según la Legión Americana, probablemente la más conocida de la historia de Boys Nation. Clinton contaría después que aquella visita fue uno de los dos momentos de 1963 que le decidieron a dedicarse a la vida pública; el otro fue el discurso «I have a dream» de Martin Luther King, que acabó aprendiéndose de memoria. En un mensaje de 2013 a Boys Nation dijo que aquella semana le había marcado profundamente.

Sean Connery en Mister Universo

Fila de culturistas en bañador, con su número, en el concurso de Mister Universo
Participantes en el concurso de Mister Universo en el que compitió Sean Connery

Antes de ser James Bond, Sean Connery fue lechero, camionero, socorrista, modelo de la escuela de arte de Edimburgo y pulidor de ataúdes, este último empleo por consejo de un antiguo Mister Escocia. Empezó con las pesas a los dieciocho años y en 1953 se presentó en Londres al concurso Mister Universo.

Lo que sacó no está del todo claro: su web oficial habla de un tercer puesto en 1950, pero la mayoría de las fuentes lo sitúan en la edición de 1953, tercero en la categoría júnior o sin clasificar en la de hombres altos. Él mismo contaba que se le quitaron las ganas al ver que los estadounidenses le ganaban por puro volumen y que, a diferencia de él, no hacían deporte para no perder músculo. En aquel concurso de Londres, otro participante le habló de unas audiciones para el musical South Pacific, y consiguió un pequeño papel en el coro.

Policías de Los Ángeles vestidos de señora

Una veintena de policías vestidos de mujer, con pañuelo en la cabeza, posan en dos filas
Los policías de la brigada de robos de Los Ángeles vestidos de mujer, en octubre de 1960

En octubre de 1960, la brigada de robos de la policía de Los Ángeles buscaba a un ladrón de bolsos que había matado a una anciana cuando iba a la iglesia, y vistió de mujer a varios de sus agentes como señuelo.

La foto que se hicieron, fechada el 15 de octubre de 1960, la guarda la Biblioteca Pública de Los Ángeles en el archivo del Herald Examiner (está enlazada en las fuentes). La ficha no dice si detuvieron al ladrón.

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Los primeros radares de la Guardia Civil

Foto de un control de radar: un Renault 8 en una carretera, con un velocímetro, un reloj y el rótulo N-630, km 469,800, limitación 50 km/h, día 21-1-73
Foto de un control de radar de enero de 1973 en la N-630

En España, los primeros radares de tráfico llegaron en 1968 a la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil. Eran tan aparatosos que viajaban en la baca de los Renault 10 y los Seat 124 del cuerpo, solo funcionaban parados y sobre suelo llano, y mientras un aparato medía la velocidad, una cámara aparte hacía la foto. El carrete se mandaba a revelar a la Jefatura de Tráfico y en cada foto quedaban la hora, la fecha y la velocidad.

Antes del radar el método era más artesanal: el coche patrulla llevaba un velocímetro en el faro derecho, se ponía a la par del infractor y el agente le hacía la foto desde el asiento del copiloto. Los guardias aprendían el oficio en Francia o en Alemania, y los aparatos no detectaban nada por encima de 150 km/h, una velocidad que entonces solo alcanzaban unos pocos coches.

Dagen H: el día que Suecia se cambió de carril

La calle Kungsgatan de Estocolmo llena de coches y peatones la mañana del cambio al tráfico por la derecha
Kungsgatan, en Estocolmo, el 3 de septiembre de 1967, el día del cambio al tráfico por la derecha

A las 4.50 de la madrugada del domingo 3 de septiembre de 1967, todos los vehículos que circulaban por Suecia se pararon, se pasaron con cuidado al otro lado de la calzada, volvieron a pararse y a las cinco en punto arrancaron otra vez, ya por la derecha. Era el Dagen H, de högertrafik, «tráfico por la derecha». En Estocolmo y Malmö el tráfico se cortó desde las diez de la mañana del sábado hasta las tres de la tarde del domingo para rehacer los cruces.

Lo curioso es que los suecos no querían: en el referéndum de 1955, el 83 % votó por seguir conduciendo por la izquierda. Pero todos los vecinos, Noruega y Finlandia incluidas, circulaban por la derecha, más del 90 % de los coches suecos llevaban el volante a la izquierda y el parque se había triplicado, así que en 1963 el Parlamento aprobó el cambio para 1967. Siguieron cuatro años de campaña, con el logotipo del Dagen H hasta en los envases de leche y en la ropa interior, y una canción ganadora de un concurso de televisión: «Håll dig till höger, Svensson» («Mantente a la derecha, Svensson»).

El día del cambio solo hubo 157 accidentes leves, y el lunes siguiente, 125, menos que en cualquiera de los lunes anteriores y ninguno mortal. La foto de la portada es la de la calle Kungsgatan, en el centro de Estocolmo, a las 4.50.

El selfi de Cornelius y el de Sinatra

Robert Cornelius, un fabricante de lámparas de Filadelfia, improvisó una cámara hacia octubre de 1839, se puso delante de la tienda de su familia y se hizo un daguerrotipo a sí mismo. Tuvo que estarse quieto entre diez y quince minutos, y el resultado se considera el retrato fotográfico intencionado más antiguo que se conoce de Estados Unidos, aunque hay aspirantes anteriores, en Europa y en Estados Unidos, desde 1837.

Daguerrotipo de Robert Cornelius, un joven despeinado con los brazos cruzados, de 1839
El autorretrato de Robert Cornelius, daguerrotipo hecho en Filadelfia hacia octubre de 1839 (dominio público).

Casi un siglo después, en 1938 (AnOther lo fecha a finales de los años treinta), Frank Sinatra se fotografió ante el espejo del botiquín del baño. La foto la encontró su nieta Amanda Erlinger al ordenar el archivo familiar, y se expuso en Londres en 2015, en la muestra del centenario Sinatra at 100. Su primera reacción, según contó, fue exclamar que su abuelo se había hecho un selfi.

Un joven Frank Sinatra, con sombrero, se fotografía en el espejo de un botiquín con la cámara a la altura del pecho
El selfi de Frank Sinatra en el espejo del baño, de 1938

Dos fotos más de la serie

La primera versión de esta entrada incluía también estas dos imágenes. No hemos encontrado ninguna fuente fiable que cuente su historia, así que las dejamos con un pie que solo describe lo que se ve.

El peinado atómico

Mujer con un peinado muy voluminoso que sostiene junto a la cara una foto de la nube de una explosión nuclear
Una mujer con un peinado muy voluminoso y una foto de la nube de una explosión nuclear

Entre el público de un concierto

Chicas sentadas en las butacas de un teatro; una se lleva las manos a la cabeza y grita
Chicas entre el público de un concierto

Un vecino de Västerås grabó en Super 8 el día anterior y el propio Dagen H, y lo subió a YouTube cincuenta años después:

Dagen H i Västerås 1967

Lo que dicen las fichas

Todas estas fotos son auténticas, pero sus historias tienen matices: la ficha de la de los policías no dice si atraparon al ladrón, el puesto de Connery en Mister Universo cambia según la fuente y el autorretrato de Cornelius tiene aspirantes anteriores, en Europa y en Estados Unidos.

Otras historias del blog: Nancy Reagan sentada en las rodillas de Mr. T y Torrebruno y Elvis. Y otra foto con historia, aunque su protagonista no tenga nombre seguro: la del obrero que se quedó de brazos cruzados ante Hitler en un astillero de Hamburgo. Y de otra rareza de la carretera, te interesa Walter Arnold, el primer británico condenado por exceso de velocidad.

Lee también: The Lion Sleeps Tonight y Solomon Linda, su autor olvidado y El origen de la Fanta en la Alemania de Hitler

Fuentes consultadas

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