La ley de Stigler sostiene que ningún descubrimiento científico lleva el nombre de quien lo hizo primero. La formuló en 1980 el estadístico Stephen Stigler, de la Universidad de Chicago, y él mismo se encargó de demostrarla al reconocer que la idea era del sociólogo Robert K. Merton. La lista de ejemplos es larga, y algunos se estudian en el instituto.
Una ley que se cumple a sí misma
Stigler publicó Stigler’s Law of Eponymy en 1980 en las Transactions of the New York Academy of Sciences, en un volumen de homenaje a Merton. Un epónimo es un nombre que sale de una persona: la enfermedad de Alzheimer, la ley de Ohm, la campana de Gauss. Su tesis cabe en una línea: ningún descubrimiento científico lleva el nombre de su descubridor original.
La presentó como una observación irónica sobre el reparto del mérito, sin pretensiones de ley física, y atribuyó la idea a Merton, que llevaba décadas estudiando cómo se reconoce quién llegó primero. Con eso, la ley de Stigler se convertía en el primer ejemplo de la ley de Stigler. Para rematar, ya circulaba una «ley de Boyer», llamada así por el historiador Carl Boyer, que decía casi lo mismo de los teoremas matemáticos.
El efecto Mateo
Merton había descrito en 1968, en la revista Science, el «efecto Mateo»: los científicos famosos se llevan más crédito del que les toca y los desconocidos, menos, como en el versículo del Evangelio según el cual al que tiene se le dará y al que no tiene se le quitará. También habló de la «obliteración por incorporación»: cuando una idea se vuelve tan obvia que nadie cita a su autor, el autor desaparece y la idea se queda.
Las páginas gastadas de Newcomb
En 1881, el astrónomo Simon Newcomb se fijó en que las primeras páginas de las tablas de logaritmos estaban más gastadas que las últimas: la gente buscaba más los números que empiezan por 1 que los que empiezan por 9. Publicó la explicación en el American Journal of Mathematics y casi nadie le hizo caso.

En 1938, el físico Frank Benford, de General Electric, llegó a la misma conclusión con 20.229 datos de una veintena de fuentes, y la ley se quedó con su nombre. Según ella, en muchos conjuntos de datos reales el 1 aparece como primera cifra en torno al 30 % de las veces y el 9, en menos del 5 %. Hoy se usa para detectar contabilidades amañadas.
La ley de Snell, seis siglos antes
La ley que explica por qué una cuchara parece doblarse dentro de un vaso de agua lleva el nombre del neerlandés Willebrord Snellius, que la dedujo en 1621 sin llegar a publicarla. El inglés Thomas Harriot la había encontrado en 1602 y tampoco la publicó, y René Descartes la sacó en 1637 en La Dióptrica, motivo por el que en Francia se llama ley de Snell-Descartes.

Ninguno de los tres fue el primero. Hacia el año 984, el matemático persa Ibn Sahl la usó en la corte de Bagdad en un tratado sobre espejos y lentes para concentrar la luz del sol. El historiador Roshdi Rashed reconstruyó el texto a partir de dos manuscritos y lo dio a conocer en 1990.
Fibonacci, que no se llamaba Fibonacci
Leonardo de Pisa presentó en su Liber Abaci, de 1202, la sucesión en la que cada número es la suma de los dos anteriores, con un problema sobre cuántas parejas de conejos salen de una sola en un año. El libro era sobre todo un manual para enseñar a los comerciantes europeos los números indoarábigos.
Los poetas y gramáticos de la India llevaban siglos usando la misma sucesión para contar las combinaciones de sílabas largas y cortas de sus versos. Pingala ya la apuntaba antes de nuestra era, y Virahanka, Gopala y Hemachandra la describieron entre los siglos VII y XII, como documentó Parmanand Singh en 1985 en Historia Mathematica.

Lo más curioso es que Leonardo tampoco se llamó Fibonacci en vida. El apodo, «hijo de Bonacci», lo popularizó en 1838 el historiador Guglielmo Libri, y el nombre de «sucesión de Fibonacci» se lo puso en el siglo XIX el matemático Édouard Lucas.
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Más casos para la colección
La lista sigue. La ley de Hubble la había deducido el belga Georges Lemaître dos años antes que Edwin Hubble. El teorema de Pitágoras lo conocían babilonios e indios. El cometa Halley se observaba al menos desde el año 240 antes de Cristo; Edmond Halley solo calculó cuándo volvería.
Ni siquiera los premios aciertan siempre con el nombre: los Nobel tienen su cara B de repartos discutibles, y los Ig Nobel nacieron para reírse un poco de tanta solemnidad. Fuera de la ciencia pasa lo mismo: en España circula la idea de que la galleta María se llama así por una hija de los Fontaneda, cuando el nombre venía de una gran duquesa rusa.
Si la ley de Stigler se cumple, algún día aparecerá un texto anterior a 1980 que diga lo mismo con otras palabras. En realidad ya apareció, y lo señaló el propio Stigler.
La ley de Stigler, en vídeo
La filósofa Roxana Kreimer explica el efecto Mateo y la ley de Stigler en este vídeo en español.
Dura unos dieciséis minutos.
Fuentes consultadas
- Transactions of the New York Academy of Sciences. (1980). Stigler’s Law of Eponymy (Stephen M. Stigler). https://doi.org/10.1111/j.2164-0947.1980.tb02775.x
- Science. (1968). The Matthew Effect in Science (Robert K. Merton). https://doi.org/10.1126/science.159.3810.56
- American Journal of Mathematics. (1881). Note on the Frequency of Use of the Different Digits in Natural Numbers (Simon Newcomb). https://doi.org/10.2307/2369148
- Historia Mathematica. (1985). The so-called Fibonacci numbers in ancient and medieval India (Parmanand Singh). https://doi.org/10.1016/0315-0860(85)90021-7
- Anaquel de Estudios Árabes. (2004). La ley física de Ibn Sahl: estudio y traducción parcial de su Kitāb al-Harraqāt (Sara Cerantola). https://revistas.ucm.es/index.php/ANQE/es/article/view/ANQE0404110057A
- Wikipedia. (s. f.). Stigler’s law of eponymy. https://en.wikipedia.org/wiki/Stigler%27s_law_of_eponymy
- Wikipedia. (s. f.). Benford’s law. https://en.wikipedia.org/wiki/Benford%27s_law
- Wikipedia. (s. f.). Snell’s law. https://en.wikipedia.org/wiki/Snell%27s_law
- Wikipedia. (s. f.). Fibonacci. https://en.wikipedia.org/wiki/Fibonacci
- Wikipedia. (s. f.). Ibn Sahl (mathematician). https://en.wikipedia.org/wiki/Ibn_Sahl_(mathematician)
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