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Chapinería y el aceite de colza: un pueblo salvado por celos

Gran piedra de granito con el nombre Chapinería grabado, junto a una farola y árboles, a la entrada del pueblo

Chapinería, un pueblo de la sierra oeste de Madrid, se libró en 1981 del aceite de colza adulterado que intoxicó a más de 20.000 personas en España. Según contó El País en 1983, el vendedor ambulante que podía haberlo llevado regentaba el bar de la plaza, creyó que un vecino rondaba a su mujer y dejó de vender en el pueblo para no cruzárselo. En el pueblo se decía entonces que al vecino había que levantarle un monumento.

Una epidemia sin nombre

El primer caso se registró el 1 de mayo de 1981 en Torrejón de Ardoz: un niño de ocho años que murió camino del hospital. En pocas semanas, los hospitales se llenaron de enfermos con síntomas que no encajaban con nada conocido y que se trataron como una neumonía atípica, y la explicación oficial apuntó a una bacteria, el Mycoplasma pneumoniae.

Tres semanas después de la primera muerte, el ministro de Trabajo, Sanidad y Seguridad Social, Jesús Sancho Rof, declaró en TVE: «Es menos grave que la gripe. Lo causa un bichito del que conocemos el nombre y el primer apellido. Nos falta el segundo. Es tan pequeño que, si se cae de la mesa, se mata». Dejó el cargo ese mismo año.

Mientras tanto circulaban otras teorías: unos tomates tratados con plaguicidas, algo que venía de África y se contagiaba al respirar o experimentos secretos en la base estadounidense de Torrejón de Ardoz. En diciembre de 1984, Cambio 16 acusó en portada a la farmacéutica Bayer, y su director, Pepe Oneto, tuvo que dimitir; el forense Luis Frontela defendió durante años que la causa eran los plaguicidas. Múltiples estudios han confirmado la relación con el aceite.

Una cucharadita de aceite

Juan Manuel Tabuenca era jefe de pediatría del hospital de San Sebastián hasta que las amenazas de ETA lo llevaron a Madrid, donde estaba al frente, de forma provisional, del Hospital del Niño Jesús (RTVE lo presenta como subdirector). Según ABC, había sido el propio Sancho Rof quien dispuso su traslado por razones de seguridad. Allí atendió a un recién nacido enfermo que, en teoría, solo tomaba leche materna. La madre acabó reconociendo que también le daba una cucharadita de aceite.

Tabuenca se llevó la garrafa al laboratorio de Aduanas y el análisis confirmó que era aceite de colza no apto para el consumo humano. Se lo contó a José Antonio Sánchez, periodista de la agencia EFE, que difundió la noticia por teletipo, y al retirarse el aceite la enfermedad desapareció. Las fechas varían: la Wikipedia da el 10 de junio como el día en que se descubrió la causa; RTVE sitúa la confirmación el 12 de junio y dice que Tabuenca ya había advertido el 3 que el origen podía ser el aceite.

Otras fuentes dan el mérito al pediatra Juan Casado, del mismo hospital. El Confidencial cuenta, a propósito del documental Colza, lo invisible (2021), que su equipo descubrió en mes y medio que se trataba de un envenenamiento, y la Wikipedia le atribuye el estudio que relacionó ciertos envases con la anilina de los aceites adulterados.

Campo de colza en flor, de un amarillo intenso, bajo un cielo gris
Un campo de colza en flor. El aceite de esta planta, desnaturalizado para uso industrial, se vendió en 1981 como aceite de mesa. Foto: Diego Delso (CC BY-SA 3.0).

Era aceite de colza importado de Francia para uso industrial y desnaturalizado con anilina, que se refinó para venderlo como comestible, sobre todo en mercadillos y de forma ambulante, en garrafas de cinco litros. Muchos compradores, de barrios humildes, creían llevarse aceite de oliva barato. Las cifras no coinciden: la sentencia recogió unas 330 muertes y más de 20.000 afectados; El Confidencial habla de casi 1.000 muertos; ABC, de 2.000; laSexta, de más de 4.000 muertos y 25.600 afectados, y las víctimas, según RTVE, de 5.000 muertos y unos 30.000 afectados.

El juicio empezó en 1987 con 38 empresarios procesados, según la Wikipedia (41 acusados, según RTVE). La Audiencia Nacional dictó sentencia en 1989, el Tribunal Supremo multiplicó las penas en 1992 y en 1997 condenó al Estado como responsable civil subsidiario, según RTVE; la Wikipedia en español sitúa esa condena del Estado en 1989.

El pueblo que se libró

En los pueblos de la zona a los que iban el vendedor de Chapinería y otros ambulantes hubo afectados: Colmenar del Arroyo, Navas del Rey, San Martín de Valdeiglesias, Fresnedillas y Villa del Prado. En Chapinería, a 50 kilómetros de Madrid y con 616 habitantes que vivían de la construcción y de las canteras de granito, el aceite no llegó a venderse. El Confidencial recuerda que hubo casos en todos los municipios de la zona de Aldea del Fresno y Navalcarnero salvo en Chapinería.

La explicación la publicó la periodista Karmentxu Marín en El País el 2 de mayo de 1983. El vendedor de fruta y aceite a granel, un hombre de Casarrubios del Monte, llevaba el bar Los Arcos, en la plaza. Un día entró y vio a un vecino encendiéndole un cigarrillo a su mujer al otro lado del mostrador. Lo consideró definitivo: abofeteó a su mujer, salió a la calle diciendo que los había pillado, la mandó a casa de su madre, le quitó a la hija de ambos y puso el asunto en manos de un abogado.

La cuñada del vecino, la peluquera del pueblo, daba otra versión: la mujer se escondía para fumar junto a un pequeño aseo, al otro lado del mostrador, porque estaba embarazada y su marido no la dejaba. Otros en el pueblo y en los alrededores creían que había habido algo más que un pitillo. Según la peluquera, el vendedor dejó de vender aceite en Chapinería para no ver al vecino y se fue a vivir con su madre. Aquel aceite, que venía de Alcorcón, no llegó a venderse en el pueblo. El documental Colza, lo invisible cuenta otra historia, según El Confidencial: que el vendedor había tenido un lío con la mujer del dueño de uno de los bares y que este lo amenazó de muerte si volvía.

Muro encalado con una portada de piedra y una gran puerta de madera; detrás asoma la torre de la iglesia de Chapinería
El recinto de la iglesia de Chapinería. Foto: Dirección General de Turismo de la Comunidad de Madrid (CC BY 3.0 ES).

En el pueblo decían que al vecino del cigarrillo había que hacerle un monumento. Chapinería ya tenía una estatua de Eloy Gonzalo, el Cascorro de la guerra de Cuba, que pasó allí la infancia y la adolescencia, según la Wikipedia (gran parte de su vida, según El País). El alcalde de entonces, Jesús Lobo, se negó a comentar el homenaje. El País contaba además que el pueblo se había librado de otro fraude: un constructor que les vendía embutidos fue detenido por un presunto delito contra la salud pública cuando la policía encontró 10.000 jamones en mal estado en su almacén de Vallecas, y en Chapinería, al parecer, solo había vendido jamones en mal estado a una persona.

Lo que dejó la colza

En 2021, al cumplirse cuarenta años, los afectados seguían organizados en la plataforma Seguimos Viviendo, con una nueva generación que pedía «no caer en el olvido». Miles de personas arrastran secuelas como debilidad muscular, astenia, calambres o dolores musculares y articulares, y las víctimas siguen considerando injustas las indemnizaciones. Fue la mayor intoxicación alimentaria de la historia de España.

RTVE Archivo recuerda en este vídeo cómo se vivió en la televisión de 1981 el envenenamiento por aceite de colza.

¿Te acuerdas? El envenenamiento de la colza | RTVE Archivo

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«Por amor o por azar»

Así terminaba Karmentxu Marín su reportaje de 1983: el alcalde tampoco quiso hablar del posible monumento al vecino del cigarrillo, que, «por amor o por azar», escribió, libró a Chapinería del aceite de colza.

Otras historias del blog: la epidemia de risa de Tanganica de 1962, Líjar y su guerra de cien años contra Francia y el Couto Mixto, el microestado que desafió la frontera.

Lee también: Caso Reace: el escándalo del aceite de Redondela y La galleta María: de una boda imperial rusa a los desayunos de España

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