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Los asesinatos de Amityville: la matanza familiar que inspiró una de las historias de terror más famosas

Casa de estilo colonial holandés con tejado abuhardillado y árboles sin hojas, en el 112 de Ocean Avenue de Amityville

Hacia las tres de la madrugada del 13 de noviembre de 1974, alguien recorrió con un rifle Marlin del calibre 35 los dormitorios de una casa de tres plantas en el 112 de Ocean Avenue, en Amityville (Long Island, Nueva York), y mató a seis personas en sus camas. Unas quince horas después, Ronald DeFeo Jr., el hijo mayor, de 23 años, entró en un bar del pueblo pidiendo ayuda: creía, dijo, que a sus padres les habían disparado.

Así empezaron los asesinatos de Amityville y, de rebote, una de las sagas de terror más rentables del cine. Conviene separar las dos historias: la del crimen, que juzgó un tribunal, y la de la casa encantada, que nadie ha demostrado.

Seis muertos boca abajo

Las víctimas fueron Ronald DeFeo padre y Louise DeFeo, ambos de 43 años, y cuatro de sus hijos: Dawn, de 18; Allison, de 13; Marc, de 12, y John Matthew, de 9. Los niños murieron de un solo disparo; los padres, de dos. Todos aparecieron boca abajo en la cama.

Lo que más desconcertó fue el silencio. Ningún vecino dijo haber oído los tiros y no había señales de lucha. La policía concluyó que el rifle no llevaba silenciador y no encontró rastro de sedantes, aunque DeFeo llegó a decir que había drogado a su familia. Las pruebas indicaban, además, que Louise y Allison estaban despiertas.

Edificio de ladrillo de tres plantas del ayuntamiento de Amityville, en Long Island, bajo un cielo azul
El ayuntamiento de Amityville, inaugurado en 2008, en este pueblo de la costa sur de Long Island. Foto: Abductive (CC0), vía Wikimedia Commons.

En comisaría, DeFeo culpó a un sicario de la mafia, Louis Falini, que resultó estar fuera del estado. Al día siguiente confesó: «Una vez que empecé, no pude parar». Contó que después se bañó, se cambió de ropa, se deshizo de la ropa ensangrentada, del rifle y de los cartuchos, y se fue a trabajar como cualquier otro día.

Seis condenas de 25 años a cadena perpetua

El juicio empezó el 14 de octubre de 1975. Su abogado, William Weber, alegó locura: DeFeo decía no recordar nada y haber oído voces. La acusación sostuvo que sabía lo que hacía y recordó que había preguntado a la policía cómo cobrar el seguro de vida de su padre. El juez Thomas Stark los calificó como los asesinatos más atroces cometidos en el condado de Suffolk desde su fundación.

Cartel amarillo del estado de Nueva York a la entrada de la prisión de Sullivan, rodeado de árboles
Cartel de entrada de la prisión de Sullivan, en Fallsburg (Nueva York), donde Ronald DeFeo cumplió condena hasta 2021. Foto: Medic18 (CC BY-SA 3.0), vía Wikimedia Commons.

El 21 de noviembre, el jurado lo declaró culpable de seis asesinatos en segundo grado, y el 4 de diciembre fue condenado a seis penas de 25 años a cadena perpetua. Con los años cambió de versión varias veces, llegó a culpar a su hermana Dawn y alegó un matrimonio que, según la fiscalía, era inventado; el juez rechazó su recurso por «falso y fabricado». Murió el 12 de marzo de 2021, a los 69 años, en el Centro Médico de Albany, adonde lo habían trasladado desde la prisión de Sullivan.

Los Lutz y los 28 días

En diciembre de 1975, George y Kathy Lutz compraron la casa por 80.000 dólares, un precio de ganga, y se mudaron el día 18 con sus tres hijos y su perro, Harry, sabiendo lo que había pasado allí. Ese mismo día, un sacerdote, Ralph Pecoraro, bendijo la vivienda. Veintiocho días después, la familia se marchó dejando la ropa en los armarios y la comida en la nevera.

Según los Lutz, en ese tiempo hubo olores, ruidos, una puerta que se cerraba de golpe de madrugada, un frío imposible de quitar, limo verde en las paredes y moscas en pleno invierno. George aseguró que se despertaba casi cada noche hacia las 3.15, la hora aproximada de los crímenes, y que vio levitar a su mujer. El cura, siempre según Lutz, oyó una voz que le ordenaba irse.

El escritor Jay Anson convirtió el relato en The Amityville Horror (1977), vendido como una historia real, y en 1979 llegó la película. Desde entonces, según El País, se han rodado más de treinta películas de terror inspiradas en el caso.

«Muchas botellas de vino»

Las grietas aparecieron pronto. En septiembre de 1979, un juez federal desestimó una demanda de los Lutz y comentó que el libro parecía en gran parte una obra de ficción. Ese mismo mes, en la revista People, el abogado Weber escribió: «Sé que este libro es un fraude. Creamos esta historia de terror con muchas botellas de vino». Según la Psi Encyclopedia, en enero de 1976 se había reunido con los Lutz para hablar de cómo convertir su experiencia en un superventas.

Los detalles tampoco aguantaban la comprobación. Los Lutz nunca llamaron a la policía, aunque el libro y la película digan lo contrario, y James y Barbara Cromarty, que compraron la casa en 1977, negaron los destrozos en puertas y ventanas. En 1979 los Lutz pasaron un polígrafo que, según el examinador, no indicó que mintieran, y George mantuvo hasta el final que lo esencial era cierto.

La casa sigue en pie. Se reformó, se quitaron las dos ventanas en cuarto de círculo que en las películas parecían ojos y se cambió el número para espantar a los curiosos; en 2010 se vendió por 950.000 dólares. Y la leyenda acabó tapando lo único seguro de toda la historia: que allí murieron seis personas.

Otra ficción que muchos tomaron por real: Ghostwatch, el falso documental de la BBC sobre una casa encantada. Y otro Halloween con un susto que no era de atrezo: la decoración de un pueblo de Delaware que resultó ser un cadáver. Los Warren intervinieron después en otro caso conocido: el juicio de Arne Cheyenne Johnson.

El final de Ronald DeFeo, en vídeo

La cadena CBS New York informó así, en marzo de 2021, de la muerte de Ronald DeFeo en prisión.

Amityville Killer Ronald DeFeo Jr. Dies In Prison

Dura medio minuto y está en inglés.

Lee también: Los asesinatos de la familia Clutter: el crimen de Kansas que inspiró A sangre fría, Little Bastard, el Porsche maldito de James Dean y La falsa revolución en Londres que emitió la BBC en 1926

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