De espaldas, con la mano derecha y por encima del hombro izquierdo: así manda la costumbre tirar a la Fontana di Trevi la moneda que garantiza volver a Roma. El gesto deja cada día una pequeña fortuna en el fondo. En 2025 fueron 1,86 millones de euros, según las cuentas de Cáritas Roma, que recibe ese dinero desde 2001 por cesión del Ayuntamiento y gasta buena parte en sus comedores sociales.
Una moneda para volver, tres para pasar por la vicaría
El rito básico solo promete el regreso. La versión ampliada, que recoge la web de turismo del Ayuntamiento, añade una segunda moneda para el amor y una tercera para la boda, y con eso el viajero se marcha con el futuro resuelto. Hollywood ayudó a exportar la idea: en 1954, Jean Negulesco estrenó con la Fox Tres monedas en la fuente, una película romántica sobre la leyenda, y la canción del título, que Frank Sinatra cantó sin figurar en los créditos, ganó el Óscar.
Ni los jefes de Estado se libran. El 31 de octubre de 2021, durante la cumbre del G20 en Roma, buena parte de los líderes tiró a la fuente una moneda de un euro acuñada para la ocasión, con el Hombre de Vitruvio de Leonardo. Casi todos la lanzaron por encima del hombro derecho, que no es el que manda la tradición. Mario Draghi, entonces primer ministro y vecino de Roma, se quedó quieto.
Una sueca en remojo y un acueducto de Agripa
Después llegó Federico Fellini. En La dolce vita, Anita Ekberg se mete en la fuente pasada la medianoche y llama a Marcello Mastroianni para que vaya tras ella, en la escena más famosa de la película y, de paso, de la fuente.

El decorado tenía ya dos siglos. En 1732, el papa Clemente XII convocó un concurso que ganó el arquitecto Nicola Salvi con una fachada monumental apoyada en el Palazzo Poli, y la obra se terminó en 1762, con Giuseppe Pannini al frente. En el centro, Océano guía un carro en forma de concha tirado por dos caballos, uno furioso y otro manso, que sujetan dos tritones. El agua llega por el antiguo Aqua Virgo, el acueducto que mandó construir Agripa y el único de la Roma antigua que nunca ha dejado de funcionar.
Escobas, aspiradoras y una secadora de cubiertos
Las monedas no pasan mucho tiempo en el agua. Dos veces por semana, hasta cuatro operarios de ACEA, la compañía de aguas y electricidad de Roma, las barren y las aspiran con una máquina pensada para piscinas. La policía vigila el pesaje y los sacos salen hacia las oficinas de Cáritas, donde las monedas se lavan bajo el grifo y se secan en una máquina que antes secaba cubiertos. Las divisas extranjeras van a una empresa de cambio, y Fabrizio Marchioni, que lleva más de una década contándolas para Cáritas, lo resume así: mejor tirar euros.

En el fondo aparece de todo. Entre las monedas salen medallas religiosas, púas de guitarra, fichas de metro, llaves, canicas, anillos, dentaduras postizas y hasta cordones umbilicales; las joyas con pinta de caras se entregan a la policía. Roberto Cercelletta, al que llamaban D’Artagnan, prefería adelantarse a la recogida oficial: pescaba monedas al amanecer, fue detenido muchas veces y sostenía que aquello era su profesión. Murió en 2013.
Del fondo de la pila a la mesa del comedor
El Ayuntamiento, dueño legal de las monedas, las cede a Cáritas desde 2001, y el arreglo ha estado a punto de romperse. Una resolución municipal del 31 de diciembre de 2018 dispuso que, desde abril, el dinero se quedara en casa, para proyectos sociales del propio Ayuntamiento y para el mantenimiento del patrimonio. Cáritas perdía de golpe unos 1,5 millones, alrededor del 15 % de su presupuesto. Tras el revuelo, la alcaldesa Virginia Raggi rectificó en enero de 2019. El protocolo vigente se renovó en diciembre de 2023 por tres años.
El balance que Cáritas Roma publicó en junio de 2026 da 1,43 millones de euros en 2022, casi 1,97 en 2023 y 1,86 en 2025, unos 5.100 euros diarios. A principios de 2024, la prensa italiana había publicado para 2023 una cifra de 1,6 millones, que el balance de Cáritas ha corregido al alza.
Entre el 28 % y el 32 % del dinero se va en comida: los comedores de Cáritas sirven una media de 317.000 comidas al año, y sus seis Empori della Solidarietà, supermercados donde se paga con una tarjeta de puntos, atienden a unas 1.700 familias. Otra parte sostiene alojamientos, centros de salud y, cada vez más, programas contra la soledad, que han pasado del 7 % de los fondos en 2022 al 23 % en 2025. Desde febrero de 2026, bajar hasta la pila cuesta 2 euros a quien no viva en Roma o su área metropolitana, así que el deseo de volver ya sale por dos euros más la moneda.
Las monedas de la Fontana di Trevi, en vídeo
En este reportaje en inglés, France 24 cuenta qué pasa con las monedas que caen en la Fontana di Trevi, desde la recogida de dos veces por semana hasta su llegada a Cáritas.
No todas las montañas de monedas nacen de un deseo. En 2013, un restaurador de Kunming pagó parte de una indemnización con 100.000 monedas de diez céntimos de yuan, para desgracia de los empleados del banco que tuvieron que contarlas. Y Roma no recibe a todos sus visitantes ilustres con la misma dulzura: a David Bowie, en junio de 1987, los gases lacrimógenos de la policía le llegaron hasta el escenario.
Explora
Consulta el mapa de las historias
Con borde blanco, los países de esta historia. Pulsa cualquier país para ver lo que ocurrió allí, o viaja por épocas y décadas.
Fuentes consultadas
- Cáritas Roma, «La solidarietà in circolo: le monete di Fontana di Trevi», Caritas Roma (2026) https://www.caritasroma.it/2026/06/la-solidarieta-in-circolo-le-monete-di-fontana-di-trevi/
- Diocesi di Roma, «Fontana di Trevi, rinnovato l’accordo con Roma Capitale», Diocesi di Roma (2023) https://www.diocesidiroma.it/fontana-di-trevi-rinnovato-laccordo-con-roma-capitale/
- Avvenire, «Campidoglio in retromarcia: restano alla Caritas le monete della Fontana di Trevi», Avvenire (2019) https://www.avvenire.it/attualita/campidoglio-in-retromarcia-restano-alla-caritas-le-monete-della-fontana-di-trevi_37085
- The New York Times, «Fishing coins from Trevi Fountain and putting wet money to work», The Boston Globe (2025) https://www.bostonglobe.com/2025/01/01/world/fishing-coins-trevi-fountain-putting-wet-money-work
- Reuters, «What happens to the coins tossed into Rome’s Trevi Fountain?», Al Jazeera (2024) https://www.aljazeera.com/gallery/2024/3/7/what-happens-to-the-coins-tossed-into-romes-trevi-fountain
- Angelo Amante (Reuters), «Seeking La Dolce Vita? G20 leaders toss coins into Rome’s Trevi fountain», The Star (2021) https://www.thestar.com.my/news/world/2021/10/31/seeking-la-dolce-vita-g20-leaders-toss-coins-into-rome039s-trevi-fountain
- Wanted in Rome, «What does Rome do with all the Trevi Fountain coins?», Wanted in Rome (2024, act. 2025) https://www.wantedinrome.com/news/what-does-rome-do-with-all-the-trevi-fountain-coins.html
- Turismo Roma (Roma Capitale), «La Fuente de Trevi», Turismo Roma https://www.turismoroma.it/es/node/1286
- Turismo Roma (Roma Capitale), «Trevi Fountain: new entry fee for one of Rome’s symbols», Turismo Roma (2026) https://www.turismoroma.it/en/news/trevi-fountain-new-entry-fee-one-romes-symbols
- AFI Catalog of Feature Films, «Three Coins in the Fountain (1954)», American Film Institute https://catalog.afi.com/Catalog/moviedetails/51378
Siguiente historia
Gente que hizo historia (muy a su pesar)La Monyos, la mujer de los moños que cantaba en las Ramblas de BarcelonaEra menuda, llevaba la cara muy pintada y flores en el moño, y paraba a los paseantes de las Ramblas para ofrecerles una canción o unos versos. Barcelona la llamó la Monyos,…Leer la siguiente historia →¿Te quedas con ganas de más?Sorpréndeme con otra historiaTirar el dado →El boletín del Café
No te pierdas la próxima historia
Episodios reales, documentados y profundamente desconcertantes. Cada semana publicamos una nueva historia.
Quién escribe

Paseante curioso que se detiene donde la Historia tropieza consigo misma. Desde El Café de la Historia rastrea episodios reales tan absurdos que parecen inventados: juicios a animales, personajes extravagantes y anécdotas que el relato oficial suele pasar por alto. Con una mezcla de absoluto rigor histórico, barra libre de ironía y gusto por lo pintoresco, sirve pequeñas crónicas del pasado para recordarnos que la Historia, además de solemne, también sabe ser ridícula.
Síguenos en redes sociales
Curiosidades, fotos e historias insólitas también en tus redes favoritas.








