La Isla de los Faisanes: el condominio más pequeño del mundo
La Isla de los Faisanes, también conocida como Isla de la Conferencia o Isla de los Diplomáticos, es un deshabitado islote fluvial en el río Bidasoa que tiene el honor de ser el condominio territorial más pequeño del mundo y que se encuentra en la frontera entre España y Francia, a orillas de las ciudades de Irún y Hendaya.
Pero, ahora bien, ¿qué es exactamente un condominio?
¿Qué es un condominio?
Según la R.A.E., un territorio no autónomo sometido a la autoridad conjunta de dos estados y, según las normas de derecho internacional, una forma de gobierno en la cual dos o más estados ejercen la soberanía compartida sobre una misma región.
Algunos ejemplos reconocibles de condominio son la ciudad de Tánger que desde 1925 hasta 1956 fue un protectorado denominado Zona internacional de Tánger y cuya soberanía compartían Italia, Gran Bretaña, Países Bajos, Unión Soviética, España, Francia, Estados Unidos, Bélgica y Portugal hasta su integración definitiva en Marruecos.
La Antártida, de facto, también se rige como un condominio en el que cincuenta y cuatro países diferentes ejercen su gobernanza a través de las normas establecidas en el Tratado Antártico.
La Isla de los Faisanes
Con unos casi 7.000 metros cuadrados y localizada en las cercanías de la desembocadura en el Océano Atlántico del río Bidasoa, justo en la línea de frontera entre Francia y España, esta pequeña isla se gobierna por ambos países en forma de condominio pero con unas curiosas connotaciones que no se ven en otras partes del mundo que también se rigen por esta peculiar forma de gobierno.
Para saber cómo se dio lugar a esta jurisdicción compartida hemos de viajar al siglo XVII.
La Guerra de los Treinta Años
La Guerra de los Treinta Años, ocurrida entre 1618 y 1648, enfrentó a ejércitos de medio continente, y sus consecuencias reconfiguraron los mapas europeos con consecuencias que en algunos casos duran hasta nuestros días.
Tras la firma de la Paz de Westfalia, Francia y España que habían luchado en bandos opuestos decidieron realizar un encuentro para «limar asperezas» en la guerra que mantenían desde 1635.
El lugar escogido fue la Isla de los Faisanes.
Las negociaciones de la Isla de los Faisanes
La isla no tenía puentes (no ha tenido nunca, ni siquiera en la actualidad) para poder acceder a ella, así que tanto Francia como España tuvieron que construir sendos puentes desde sus orillas para que las respectivas delegaciones diplomáticas pudiesen acceder.
Por supuesto, cada nación construyó el puente más espectacular posible para impresionar al vecino de enfrente.
Estamos en el año 1659 y por parte española acudió el valido de Felipe IV Luis de Haro, sobrino del recientemente depuesto Conde-Duque de Olivares. Y el cardenal Mazarino en representación de la corona francesa.
Tras semanas de ardua negociación y veinticuatro intensas reuniones después, el 7 de noviembre de 1659 se firmaron los 124 puntos del Tratado de los Pirineos, en el que se rubricó la paz entre ambas naciones, se trazaron nuevas fronteras, se aceptaron condiciones y, para afianzar las relaciones franco-hispanas, se acordó un matrimonio: el de Luis XIV (más conocido como el Rey Sol) con la infanta María Teresa de Austria, hija de Felipe IV.

Boda real en la Isla de los Faisanes
Así, el 9 de junio de 1660 se celebró el enlace en la misma isla donde se había acordado.
En la película «Cambio de reinas» de 2017 se refleja una «entrega» de infantas en la Isla de los Faisanes
La pequeña isla fue engalanada de punta a punta para recibir a los invitados a la boda más importante del momento.
El encargado de la logística del viaje de Felipe IV hasta la isla, la selección del personal, la planificación de los aposentos reales, sus almuerzos y pernoctaciones de cada parada de la corte, y de la supervisión, construcción y decoración de la parte española del edificio donde se iba a celebrar la cumbre fue el mismísimo Diego Velázquez en el que fue su último trabajo, ya que fallecería dos meses más tarde, una muerte que muchos historiadores atribuyen a lo agotador del cometido para su ya avanzada edad.

Por parte francesa, el encargado de toda la logística fue el capitán de los mosqueteros Charles de Batz-Castelmore, conde de Artagnan, persona de la confianza de Luis XIV y que serviría de inspiración a Alejandro Dumas para el personaje de su novela Los tres mosqueteros.

Isla de los Faisanes, siglo XIX
Desde entonces, la isla ha servido para entregas oficiales de infantas casaderas, encuentros de delegaciones diplomáticas e incluso como punto de intercambio de prisioneros.
Con el paso de los años, las inmediaciones de la isla se convirtieron en un nido de contrabandistas y un foco continuo de tensiones entre pescadores de ambas riberas, y para evitar futuros conflictos se firmó el Tratado de Bayona en 1856 que establecería, entre otros asuntos fronterizos, el gobierno en condominio de la Isla de los Faisanes.

Curiosidades de la Isla de los Faisanes
La isla está deshabitada y nunca ha tenido puentes a excepción de los construidos ocasionalmente con fines diplomáticos, como los ya mencionados del año 1660.
En el centro de la isla hay un antiguo monolito que recuerda los tratados de amistad franco-españoles en los dos idiomas: la cara que mira a Irún la placa está escrita en castellano, y la que mira a Hendaya en francés.
Algunas historias reales son tan increíbles que parecen inventadas.
Descubre la selección de las historias más celebradas de El Café de la Historia, reunidas por primera vez en un solo libro.
Más de 300 páginas de hechos reales tan sorprendentes que cuesta creer que ocurrieran de verdad.
📖 Descubrir el libro en Amazon
«No puede ser verdad».








