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Adidas contra Puma: la guerra de los hermanos Dassler

Casas tradicionales con entramado de madera en la plaza del mercado de Herzogenaurach, en Baviera

En Herzogenaurach, un pueblo de Baviera, durante décadas la gente se miraba los pies antes de hablar. Según las zapatillas, uno sabía si tenía delante a alguien de Adidas o de Puma, y con eso bastaba para decidir si se le saludaba. Le llamaban «el pueblo de los cuellos doblados», y todo empezó con dos hermanos, Adolf y Rudolf Dassler, que fabricaron juntos zapatillas durante más de veinte años (más de treinta, según la Wikipedia en inglés), se apuntaron los dos al partido nazi, calzaron a Jesse Owens en Berlín y acabaron tan peleados que montaron dos marcas a un paseo una de la otra y se hicieron enterrar en extremos opuestos del mismo cementerio.

Los hermanos Dassler

Rudolf nació en 1898 y Adolf, al que todos llamaban Adi, en 1900, en Herzogenaurach, en una familia de clase media. Adi empezó a fabricar calzado después de la Primera Guerra Mundial y Rudolf se le unió en 1924 en la empresa familiar (la Wikipedia inglesa de su pelea fecha la empresa común en 1919, y Mercado Negro, en 1926), la Gebrüder Dassler Schuhfabrik, la fábrica de zapatos de los Hermanos Dassler. Los papeles estaban claros: Adi era el inventor callado, obsesionado con mejorar cada zapatilla, y Rudolf el vendedor extrovertido.

En 1933, tres meses después de que Hitler llegara a la cancillería, los dos se afiliaron al partido nazi. Según los biógrafos, Rudolf era el más convencido. Adi, por su parte, se hizo entrenador y proveedor de clubes vinculados a las Juventudes Hitlerianas, porque entendía que era la mejor manera de vender más.

Jesse Owens, el mejor anuncio de su vida

Adi vio en los Juegos Olímpicos de Berlín de 1936 la gran oportunidad de darse a conocer fuera de Alemania. La mayoría de los atletas alemanes ya calzaban zapatillas Dassler, pero él tenía en mente a otro: el estadounidense Jesse Owens. Consiguió llegar hasta él y Owens aceptó sus zapatillas de clavos, con las que ganó cuatro medallas de oro: 100 metros, 200 metros, salto de longitud y relevos 4×100. Aquellos Juegos que debían lucir la superioridad aria acabaron sirviendo de escaparate a un atleta negro estadounidense calzado por una empresa alemana.

Jesse Owens hace el saludo militar en el podio del salto de longitud de Berlín 1936, entre Naoto Tajima y Luz Long
Jesse Owens en el podio del salto de longitud de los Juegos de Berlín de 1936, entre el japonés Naoto Tajima y el alemán Luz Long. Ganó cuatro oros con zapatillas de los Dassler. Foto: Associated Press (dominio público).

La guerra y un refugio antiaéreo

Con la Segunda Guerra Mundial, Rudolf fue llamado a filas y la fábrica acabó produciendo para el ejército: en diciembre de 1943 cambiaron la maquinaria de hacer zapatillas por soldadoras para fabricar Panzerschreck, un lanzagranadas antitanque. En casa, la convivencia era insoportable: los padres, los dos hermanos, sus mujeres, que no se aguantaban, y cinco nietos compartían la misma villa.

La gota que colmó el vaso cayó, literalmente, del cielo. Durante un bombardeo aliado en 1943, Adi y su mujer entraron en un refugio donde ya estaban Rudolf y su familia. «Ya están aquí otra vez esos malditos cabrones», soltó Adi, refiriéndose a los aviones. Rudolf se convenció de que hablaba de ellos.

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Denuncias cruzadas

En abril de 1945, al día siguiente del entierro de su padre, la Gestapo detuvo a Rudolf, que estuvo preso en Núremberg hasta la liberación. Después los estadounidenses lo arrestaron acusado de haber pertenecido a las Waffen-SS, y él siempre creyó que su hermano lo había denunciado. En el proceso de desnazificación, a Adi lo declararon primero Belasteter, la segunda categoría más grave, la de los «aprovechados», y le prohibieron dirigir la empresa; Rudolf aprovechó el recurso para declarar que había sido Adi quien había organizado la fabricación de armas por su cuenta. Al final, a Adi lo rebajaron a simple «seguidor» y el 3 de febrero de 1947 recuperó la fábrica. Para entonces, la familia estaba rota para siempre.

1948: Puma y Adidas

En 1948 los hermanos cerraron la empresa común y se repartieron hasta los empleados. Rudolf fundó su propia marca, que primero se llamó Ruda, de RUdolf DAssler, y enseguida pasó a llamarse Puma. Adi quiso llamar a la suya Addas, pero el nombre ya lo usaba un fabricante de zapatos infantiles, así que en agosto de 1949 añadió una «i» a mano: adidas. Unos meses antes había registrado las tres rayas. Adi se quedó con la fábrica de la estación y con dos tercios de la plantilla, que prefería su obsesión por el producto; Rudolf, con la fábrica de la calle Würzburger y el tercio restante.

Edificio moderno de la sede de Puma en Herzogenaurach con el logotipo del felino en la fachada
La sede de Puma en Herzogenaurach, a un paseo de la de Adidas. Foto: Daniel Cox (CC BY-SA 4.0).

El río Aurach partió el pueblo en dos: Puma al sur, Adidas al norte. Los empleados de una y otra marca, y sus familias, dejaron de hablarse y frecuentaban bares, panaderías y barberías distintas. Hasta los dos grandes clubes de fútbol del pueblo tenían patrocinador enemigo.

La guerra se juega en los mundiales

En el Mundial de 1954, el primero que se televisó, Rudolf estaba peleado con el seleccionador alemán, Sepp Herberger, así que fue Adidas quien vistió a la selección de Alemania Occidental. Alemania ganó contra todo pronóstico a la favorita, Hungría, y Adidas dio el gran salto internacional. Puma se cobró la revancha en México 70. Las dos marcas habían firmado el llamado «pacto Pelé», por el que ninguna ficharía al futbolista para no arruinarse en una puja, pero Puma lo rompió: antes del partido de cuartos contra Perú, Pelé pidió al árbitro que esperara porque tenía que atarse las botas, y todas las cámaras enfocaron sus Puma King.

Enterrados en extremos opuestos

Rudolf murió el 27 de octubre de 1974 y Adi, el 6 de septiembre de 1978. Los enterraron en el cementerio de Herzogenaurach, cada uno en un extremo. Tras su muerte, la guerra del pueblo se fue apagando poco a poco, aunque las dos marcas siguen allí, cada una en su orilla. En 2016, la cadena alemana RTL contó la historia en el telefilme Duell der Brüder, «Duelo de hermanos».

Este es el tráiler de la película que emitió RTL, publicado en su canal oficial. Está en alemán.

"Duell der Brüder" Die Geschichte von Adidas und Puma - am 25.03.2016 bei RTL

Una rivalidad que hizo una industria

Muchos expertos atribuyen a la rivalidad entre Adidas y Puma buena parte del crecimiento del negocio del material deportivo, que hoy mueve miles de millones. Los dos hermanos que no se soportaban siguen enterrados en el mismo cementerio, cada uno en un extremo.

Otras historias del blog: Netflix contra Blockbuster; la «flota» de Pepsi, de cuando la guerra de las colas llegó a la Unión Soviética, y un antiguo oficial de las Waffen-SS se hizo rico con las yogurteras, en la España de los ochenta.

Fuentes consultadas

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