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Suecia

Maqueta de hormigón de un platillo volante con patas y periscopio sobre un pedestal, en un claro del bosque de Ängelholm

El monumento al ovni de Ängelholm, un platillo en el bosque

En un claro del bosque de Kronoskogen, a las afueras de Ängelholm (Suecia), una placa de cobre asegura que el 18 de mayo de 1946 aterrizó y despegó allí un ovni. La firma el testigo, Gösta Carlsson, que en 1972 levantó en el claro el monumento al ovni de Ängelholm: un platillo volante de hormigón a escala 1:8, rodeado de las huellas del aterrizaje. Carlsson… Leer más »El monumento al ovni de Ängelholm, un platillo en el bosque

Los bloques de residencias de estudiantes de Flogsta, en Uppsala, iluminados de noche

Flogsta scream: el grito nocturno de los estudiantes suecos

Diez de la noche en Flogsta, un barrio de bloques de hormigón a las afueras de Uppsala. Alguien abre una ventana y suelta un alarido. Otro le contesta desde el edificio de enfrente, y en un minuto medio barrio está aullando a la oscuridad. Lo hacen los estudiantes de la universidad más antigua de Escandinavia, todas las noches, al menos desde los años setenta u… Leer más »Flogsta scream: el grito nocturno de los estudiantes suecos

Submarino soviético U 137 en la superficie de un fiordo sueco, junto a una lancha, en octubre de 1981

Los pedos de arenque que la Armada sueca confundió con submarinos soviéticos

Sonaba como si alguien estuviera friendo beicon: un chisporroteo de burbujitas que iba y venía bajo el agua. Durante años, la Armada sueca grabó ese ruido cerca de sus bases, lo metió en sus informes anuales como posible rastro de submarinos soviéticos, y en 1994 el primer ministro Carl Bildt llegó a escribir a Borís Yeltsin para quejarse de las intrusiones. Cuando por fin dejaron… Leer más »Los pedos de arenque que la Armada sueca confundió con submarinos soviéticos

Pintura de la coronación de Carlos XIV Juan en la catedral de Nidaros, en Trondheim, con la corte reunida bajo las bóvedas

Bernadotte, el sargento republicano de Napoleón que acabó siendo rey de Suecia

Cuenta la leyenda que, cuando murió el rey Carlos XIV Juan de Suecia, quienes preparaban el cadáver le encontraron en el brazo un tatuaje de juventud: «Mort aux rois», muerte a los reyes. No hay pruebas de que existiera, y la historia sale de una obra de teatro de 1833, pero es tan buena que nadie ha querido soltarla. Porque el fundador de la dinastía… Leer más »Bernadotte, el sargento republicano de Napoleón que acabó siendo rey de Suecia

Retrato de Carlos XII de Suecia joven, con coraza oscura y manto de armiño, pintado por David von Krafft

El 30 de febrero de 1712: el día que Suecia tuvo que inventarse para arreglar su calendario

En los almanaques suecos de 1712, febrero no se acaba el día 29. Sigue uno más, el 30, el único que ha aparecido de verdad en un calendario oficial. Detrás hay un plan muy sensato de 1699 para pasarse al calendario gregoriano sin sobresaltos, saltándose los años bisiestos durante cuarenta años, y una guerra que hizo que nadie se acordara de seguirlo. Cuando alguien se… Leer más »El 30 de febrero de 1712: el día que Suecia tuvo que inventarse para arreglar su calendario

Retrato de grupo de Alexander Roslin con el rey Gustavo III de Suecia y sus hermanos, con casacas y bandas de órdenes

El experimento del café de Gustavo III: el rey que quiso demostrar que el café mataba

Dos gemelos condenados a muerte en Suecia recibieron, según cuenta la historia, una oferta que pocos presos han tenido: cadena perpetua a cambio de beberse cada día, el resto de su vida, tres jarras de café uno y tres de té el otro. Lo había ordenado el rey Gustavo III, convencido de que el café era un veneno lento y decidido a demostrarlo con lo… Leer más »El experimento del café de Gustavo III: el rey que quiso demostrar que el café mataba

Retrato en blanco y negro de Alfred Nobel, con barba y traje oscuro

La cara B de los Premios Nobel: gases, lobotomías y premios de la Paz polémicos

En 1888, según se cuenta, un periódico francés confundió la muerte de Ludvig Nobel con la de su hermano Alfred y lo despidió con un titular demoledor: «El mercader de la muerte ha muerto». El inventor de la dinamita pudo leer su propia necrológica y no le gustó lo que vio. Siete años después firmó un testamento que dejaba casi toda su fortuna para premiar… Leer más »La cara B de los Premios Nobel: gases, lobotomías y premios de la Paz polémicos