Un silbato de plástico que regalaban las cajas de cereales Cap’n Crunch emitía justo el tono de 2600 hercios que la red de AT&T usaba para indicar que una línea de larga distancia estaba libre. John Draper no fue quien lo descubrió, pero se quedó con el apodo de Captain Crunch, compartió sus trucos con Steve Wozniak y Steve Jobs y acabó varias veces en la cárcel, donde escribió el primer procesador de textos para el Apple II.
El silbato de los cereales
En 1963, las cajas de cereales Cap’n Crunch traían de regalo un silbato que emitía un tono de 2600 hercios, la frecuencia que AT&T usaba para indicar que una línea troncal estaba libre. Al soplarlo en el auricular, un extremo de la línea se desconectaba y el otro entraba en modo operador, lo que permitía explorar la red y llamar gratis a larga distancia. El fallo solo afectaba a las centrales que transmitían las señales de control por el mismo canal que la voz. Quién se dio cuenta primero no está claro: la Wikipedia en inglés lo atribuye a un phreaker de Los Ángeles que firmaba como Sid Bernay, y la página de los cereales, al propio Draper.
Draper, hijo de un ingeniero de las Fuerzas Aéreas, se alistó en ellas en 1964. Destinado en Alaska, ayudó a sus compañeros a llamar gratis a casa, y en Maine montó una emisora pirata. En 1968 se instaló en San José (California), y al año siguiente lo llamó Denny Teresi, un adolescente ciego que también hacía radio pirata. Teresi le presentó a una red de phreakers, muchos de ellos ciegos, entre los que estaba Joe Engressia, «Joybubbles», que tenía oído absoluto y era capaz de silbar los 2600 hercios sin ayuda.

A esta afición se la llamó phreaking: estudiar cómo funcionaban las redes telefónicas y, de paso, llamar sin pagar.
La caja azul
El silbato se quedaba corto. Como sabían que Draper dominaba la electrónica, Teresi y los demás le pidieron un generador de tonos multifrecuencia, la llamada caja azul, capaz de producir los 2600 hercios y los demás tonos que controlaban la red. Draper construyó una tosca y después diseñó otra más sofisticada.

Un apodo con sabor a cereales
Hacia 1970, los phreakers se reunían en una especie de multiconferencia a la que llamaban «2111», aprovechando una centralita de télex mal configurada en la Columbia Británica: si llamaban todos a la vez a ese número, quedaban conectados. En una de esas llamadas, Draper adoptó el apodo de Captain Crunch, por el silbato.

Jobs, Wozniak y las cajas azules
En octubre de 1971, el periodista Ron Rosenbaum publicó en Esquire «Secrets of the Little Blue Box», un reportaje sobre los phreakers que se apoyaba sobre todo en entrevistas con Draper; años después, Rosenbaum contó que Draper se empeñaba en ser el protagonista. Lo leyó Steve Wozniak, entonces estudiante de ingeniería en Berkeley, que buscó a Draper y quedó con él en la emisora KKUP, donde trabajaba. Llevó a su amigo Steve Jobs, y los tres compararon técnicas para fabricar cajas azules.
Wozniak y Jobs fabricaron y vendieron las suyas: Jobs se encargaba de las ventas y colocó unas doscientas, a 150 dólares cada una. A Wozniak, su diseño le valió en el mundillo el apodo de «Berkeley Blue». Jobs dijo después que, si no hubieran hecho aquellas cajas azules, quizá nunca habría existido Apple.
La cárcel y EasyWriter
El reportaje de Esquire le salió caro. En mayo de 1972, el FBI lo detuvo por siete delitos de fraude telefónico, por llamadas a Nueva York, a Oklahoma y a un contestador de Sídney que recitaba las canciones más populares de Australia. No impugnó los cargos y le cayeron un año de cárcel en suspenso, una multa de 1000 dólares y cinco años de libertad vigilada.
En 1975, un amigo suyo que era informante del FBI grabó cómo Draper demostraba que podía escuchar llamadas, y aquello le valió una nueva acusación. Pasó cuatro meses en la prisión federal de Lompoc, el primer phreaker en pisar una cárcel federal, y como parte del acuerdo explicó al FBI los fallos del sistema telefónico. En 1977 trabajó para Apple en la «Charley Board», una tarjeta para conectar el Apple II a la línea telefónica que podía marcar los números gratuitos de las empresas y colarse en sus líneas; el consejero delegado, Mike Scott, canceló el proyecto. En 1978 lo condenaron en Pensilvania por poseer un aparato para robar servicios telefónicos.
En marzo de 1979 entró en un régimen de semilibertad: dormía en la cárcel del condado de Alameda, donde escribía código en papel, y de día lo tecleaba en un Apple II. Así nació EasyWriter, el primer procesador de textos para el Apple II, que luego se adaptó al IBM PC y acompañó su lanzamiento en agosto de 1981.
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Una leyenda con sombras
Draper trabajó después para Autodesk y en seguridad informática, y sigue siendo una figura conocida de la cultura hacker. En 2017, al menos cuatro conferencias de hackers y de seguridad, entre ellas DEF CON y HOPE, le prohibieron la entrada tras las acusaciones, publicadas por BuzzFeed News, de atenciones sexuales no deseadas hacia otros asistentes. Él negó cualquier intención sexual.

Con el tiempo, las redes telefónicas pasaron a enviar las señales de control por un canal aparte, como el sistema de señalización n.º 7, y los silbatos y las cajas azules dejaron de funcionar. Los silbatos se convirtieron en objetos de colección, y la revista 2600: The Hacker Quarterly, fundada en 1984, se llama así por aquel tono.
Vídeo: el silbato que hackeó la red
La historia de Draper contada en vídeo (en inglés):
Solo un sistema que explorar
En 1971, Draper le explicó a Rosenbaum su filosofía: si hacía lo que hacía, era solo para aprender cómo funcionaba un sistema, y la compañía telefónica, al fin y al cabo, no era más que un ordenador.
No es el único que le buscó las vueltas a una gran empresa: en 1996, un estudiante estadounidense reclamó a Pepsi un avión de combate Harrier por siete millones de puntos de su promoción. Y para capítulos curiosos de la prehistoria de la informática doméstica, pocos como el del E. T. de Atari, el videojuego tan malo que acabó enterrado en el desierto. Y otra pequeña revolución telefónica, esta legal: el primer SMS de la historia, enviado en 1992. Y otro invento de laboratorio que cambió cómo usamos las máquinas: el ratón de ordenador y la madre de todas las demostraciones.
Lee también: El día que el ratón del ordenador salió a escena y Premios Pigasus: los antipremios de James Randi
Fuentes consultadas
- John Draper. (s. f.). En Wikipedia (en). Recuperado de https://en.wikipedia.org/wiki/John_Draper
- John Draper. (s. f.). En Wikipedia (es). Recuperado de https://es.wikipedia.org/wiki/John_Draper
- Steve Wozniak. (s. f.). En Wikipedia (es). Recuperado de https://es.wikipedia.org/wiki/Steve_Wozniak
- Blue box. (s. f.). En Wikipedia (en). Recuperado de https://en.wikipedia.org/wiki/Blue_box
- Joybubbles. (s. f.). En Wikipedia (en). Recuperado de https://en.wikipedia.org/wiki/Joybubbles
- Cap’n Crunch. (s. f.). En Wikipedia (en). Recuperado de https://en.wikipedia.org/wiki/Cap’n_Crunch
- EasyWriter. (s. f.). En Wikipedia (en). Recuperado de https://en.wikipedia.org/wiki/EasyWriter
- 2600: The Hacker Quarterly. (s. f.). En Wikipedia (en). Recuperado de https://en.wikipedia.org/wiki/2600:_The_Hacker_Quarterly
- Phreaking. (s. f.). En Wikipedia (es). Recuperado de https://es.wikipedia.org/wiki/Phreaking
- Dormehl, L. (6 de noviembre de 2015). The inside story on Jobs and Woz’s illegal phone phreaking. Cult of Mac. https://www.cultofmac.com/?p=395969
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