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Alfonso XIII y el cine porno: la leyenda de Royal Films

Retrato de Alfonso XIII con bigote, uniforme de gala, banda y condecoraciones, fotografiado por Kaulak en 1916

Se cuenta que, a principios de los años veinte, el conde de Romanones se presentó en Barcelona con un encargo para los hermanos Ricardo y Ramón de Baños, dos pioneros del cine español: películas pornográficas, pagadas y con guion de un cliente anónimo que no era otro que el rey Alfonso XIII. Se cuenta también que para eso nació una productora con el nombre más indiscreto posible, Royal Films, y que tres de aquellas películas se conservan hoy en la Filmoteca Valenciana. Las tres películas existen. Lo que nadie ha encontrado es un solo papel que las relacione con el rey.

El rey que nació rey

Alfonso XIII nació rey, el 17 de mayo de 1886, porque su padre, Alfonso XII, había muerto seis meses antes. Reinó hasta 1931 y, entre muchas otras cosas, fue un gran aficionado al cine. De eso sí hay pruebas de sobra. Cuando se proclamó la República, en el Palacio Real se catalogó su colección de películas: viajes, actos oficiales del propio rey, documentales de la Primera Guerra Mundial y algunos largometrajes. Pornografía, según ese catálogo, ninguna.

Los hermanos Baños y Royal Films

Ricardo de Baños (Barcelona, 1882-1939) es uno de los pioneros del cine catalán. Desde 1906 dirigió y fotografió películas para Hispano Films, como un Don Juan Tenorio de 1908, y en 1916 fundó con otros socios Royal Films, donde su hermano Ramón trabajó como operador. De allí salieron, por ejemplo, Juan José (1917), Los arlequines de seda y oro (1918-1919) y otro Don Juan Tenorio (1921-1922). Ricardo de Baños siguió rodando hasta El relicario, en 1933.

Cámara de cine antigua de manivela, con bobinas, sobre un trípode bajo unos arcos de ladrillo
Una cámara de cine antigua, de las de bobina y manivela. Foto: GABIEGUIN (CC BY-SA 3.0), vía Wikimedia Commons

Nada de eso es cine pornográfico. La idea de que Royal Films se dedicaba a fabricar películas eróticas para el rey, y de que llegó a rodar cuarenta, cincuenta o setenta, según quién lo cuente, no se apoya en ningún documento. Para el historiador Roberto Villa García, especialista en el reinado de Alfonso XIII, la productora ni se especializó en eso ni tuvo nada que ver con el monarca.

Tres películas sin título

Las películas que se le atribuyen al encargo real son tres: El confesor, El ministro y Consultorio de señoras. Son mudas, en blanco y negro y explícitas, y los títulos les han sido asignados después, porque no tienen créditos ni rótulo con el nombre. La Filmoteca Valenciana custodia una copia, depositada por un particular a principios de los noventa, y su propietario es José Luis Rado, que fue director de la filmoteca. Según contó en 2019, las había comprado en 1979 a unos coleccionistas; en otras versiones, aparecieron en un convento valenciano.

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Tampoco hay rastro documental de que las rodaran los Baños, ni de dónde ni con quién. Se ha dicho que se grabaron en burdeles valencianos y que los actores eran prostitutas, pero es una hipótesis, no un dato.

De dónde sale la leyenda

La historia, tal como circula hoy, tiene un origen bastante reciente. En 2006, el historiador del cine Román Gubern escribió en La imagen pornográfica y otras perversiones ópticas que se decía que Royal Films suministraba ese tipo de películas a Alfonso XIII, y que el rey las encargaba a través de Romanones. No citó fuentes. Después, Rado amplió el relato al hablar de sus películas, y en 2019 una noticia de la agencia EFE sobre las cintas de la Filmoteca Valenciana la hizo viral.

Desde entonces se ha repetido en periódicos, libros y vídeos, casi siempre como un hecho probado y con detalles cada vez más pintorescos: el rey haciendo de guionista, de director de casting o hasta de espectador en una sala secreta del palacio. En enero de 2026, Villa García lo resumió en El Debate: no hay una sola prueba documental de que Alfonso XIII encargara cine pornográfico.

¿Pudo pasar? No se puede descartar del todo: la ausencia de pruebas no es una prueba de la ausencia. Pero hoy por hoy, lo único que se sabe con seguridad es que existen tres películas eróticas españolas de los años veinte, sin título ni créditos, que alguien decidió que eran del rey.

A Alfonso XIII le han colgado muchas cosas, algunas merecidas. Esta, por ahora, va a la cuenta de la leyenda.

Lo que sí está documentado es que, cuando tenía ocho años, el padre Luis Coloma le escribió un cuento sobre un ratón que recogía dientes. Ese encargo sí tiene papeles.

Vídeo: la versión popular

El programa El punto sobre la historia, de Telemadrid, resume en tres minutos la versión más extendida de esta historia, la que el historiador Roberto Villa García pone en duda.

Alfonso XIII y sus negocios sicalípticos

Si les ha gustado, en el blog están también el origen del ratoncito Pérez, el cuento que Coloma escribió para el pequeño Alfonso XIII; Los Borbones en pelota, la sátira de los hermanos Bécquer; y Joan Sanxo Farrerons, el sardanista que llenó los quioscos de Barcelona de novelas eróticas.

Fuentes consultadas

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