Pedro Casanave llegó a Georgetown en 1785 con poco dinero y menos inglés. Siete años después, ya como maestro de la logia masónica n.º 9 de Maryland, dirigió el rito de la primera piedra de la Casa del Presidente, la futura Casa Blanca, el 13 de octubre de 1792. Bajo el bloque quedó una placa de latón con la fecha y los nombres de los responsables. Nadie ha vuelto a ver ni la piedra ni la placa.
Un navarro sin pueblo ni retrato
De su infancia no queda nada. No consta dónde ni cuándo nació, y no se conoce ningún retrato suyo. Sus biógrafos lo sitúan en algún rincón de Navarra hacia 1766 y lo hacen decimotercer hijo de un abogado y comerciante, mal colocado para heredar. Hasta el apellido baila en los papeles (Casanave, Casenave, Casaneva, Cazenave, Casanova), y en Georgetown se hizo llamar Peter.
Varias biografías le atribuyen un tío con contactos: Juan de Miralles, comerciante alicantino afincado en La Habana que, como agente oficioso de la corona española ante los rebeldes norteamericanos, se hizo amigo de Washington. Murió en 1780 en Morristown mientras visitaba al general. Ningún documento conocido los muestra juntos.
Jamón español a orillas del Potomac
Georgetown era entonces un puerto de Maryland junto al Potomac; hoy es un barrio de Washington. Casanave abrió allí un almacén de jamón y aceite traídos de España, con unos polvos para el pelo que él vendía como milagrosos. Cuando se supo que la capital federal iba a levantarse al lado, se pasó a la compraventa de terrenos, y en 1790 montó además la primera fábrica de clavos del pueblo.

Entre 1790 y 1793 hizo de banquero de los primeros internos del Georgetown College, porque en el pueblo no había bancos, y él mismo asistió a clase para pulir un inglés pésimo. En septiembre de 1791 se casó con Ann (Nancy) Young, hija de Notley Young, de una de las familias católicas más antiguas de Maryland.
Maíz, vino y aceite en una zanja
La logia n.º 9 la habían fundado comerciantes de Georgetown en 1789 y se reunía en la Fountain Inn, la taberna de John Suter. En 1792 la presidía Casanave como maestro (algunas webs lo ascienden a gran maestre). Ese otoño, los comisionados del distrito federal le encargaron poner en público la primera piedra de la casa proyectada por el irlandés James Hoban, en parte para animar la venta de solares. A un agente inmobiliario no hubo que explicárselo dos veces.

El 13 de octubre salió de la taberna una procesión con el alcalde, el concejo, los comisionados, los masones y los invitados; Washington no fue. Según la reconstrucción de la White House Historical Association, Casanave y sus ayudantes bajaron a la zanja de los cimientos, probablemente derramaron maíz, vino y aceite sobre la piedra y le dieron tres golpes con un mazo. La colocaron unos obreros, quizá dirigidos por el cantero Collen Williamson. Siguieron un discurso breve y una cena con dieciséis brindis.
Una placa sin el nombre del maestro
Bajo la piedra se dejó una placa de latón pulido: «Esta primera piedra de la Casa del Presidente se colocó el 13 de octubre de 1792, en el decimoséptimo año de la independencia de los Estados Unidos de América». Seguían los nombres de Washington, los tres comisionados, Hoban y Williamson, que figuraba como «maestro masón» por su oficio de cantero, y un «Vivat Republica» final. El de Casanave no aparece.
Todo esto se sabe por un único testigo: un periódico de Charleston publicó el 15 de noviembre de 1792 el extracto de una carta enviada desde Filadelfia, que copiaba la placa y llamaba al maestro «Casoneva». Ese ejemplar no apareció hasta que la comisión de la reforma de Truman se puso a investigar. Algunas webs españolas llevan el acto al 12 de octubre, aniversario de Colón, pero la placa transcrita dice 13.
La arenisca de aquellos muros salió de la cantera de Aquia, en Virginia, donde la sacaban esclavos alquilados a sus dueños antes de que la labraran canteros escoceses. El blanco llegó en 1798, cuando se encaló para protegerla de las heladas; el nombre de Casa Blanca, en cambio, no fue oficial hasta 1901, con Theodore Roosevelt.
Un detector de minas en los cimientos
En la gran reforma de 1948-1952, el arquitecto Lorenzo Winslow y su ayudante, un coronel, pensaron que la placa de latón delataría la piedra y pasaron un detector de minas. Hubo señal cerca de la esquina suroeste, la que citaba la carta de 1792, aunque la tradición masónica manda ponerla en la noreste.
Los colaboradores de Truman quisieron sacar la placa y reponerla en un acto público. Protestaron el consejo editorial de The Washington Post y un conocido masón local, y el presidente prefirió no tocar la piedra sin necesidad. Otro intento, con George H. W. Bush, tampoco dio con ella. Se cree que sigue en su sitio.
La primera piedra de la Casa Blanca, en vídeo
La White House Historical Association dedicó a la piedra de 1792 un episodio de su serie White House History Weekly, en inglés.
Casanave no llegó a ver la casa terminada: fue elegido alcalde de Georgetown en 1794 y murió en 1796, con unos treinta años, sin que se sepa dónde lo enterraron. Por entonces, en Massachusetts, Timothy Dexter se hacía rico de rebote con dólares continentales que nadie quería. Y si te van los papeles navarros con solera, el tributo de las tres vacas que el valle de Roncal recibe cada 13 de julio viene de una sentencia de 1375.
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Fuentes consultadas
- Chris Ruli, «Freemasonry and the White House», White House Historical Association (2022) https://www.whitehousehistory.org/freemasonry-and-the-white-house
- Lina Mann, «Building the White House», White House Historical Association (2020) https://www.whitehousehistory.org/building-the-white-house
- White House Historical Association, «Did Slaves Build the White House?» (s. f.) https://www.whitehousehistory.org/did-slaves-build-the-white-house
- White House Historical Association, «How did the White House get its name?» (s. f.) https://www.whitehousehistory.org/questions/how-did-the-white-house-get-its-name
- Masonic Service Association, «Famous American Cornerstones», Short Talk Bulletin, vol. XXIX, n.º 6 (1951) https://skirret.com/archive/stb/stb1951-06.html
- Miguel Javier Guelbenzu Fernández, «Pedro Casenave, el navarro que puso la primera piedra en la Casa Blanca», Pregón Siglo XXI, n.º 49 (2018) https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=7297646
- Jaime Cervera, «Pedro Casanove, el navarro que puso la primera piedra de la Casa Blanca», The Objective (2025) https://theobjective.com/cultura/2025-01-18/pedro-casanove-casa-blanca/
- Navarra Confidencial, «Pedro Casanave, el navarro que puso la primera piedra de la Casa Blanca» (2016) https://www.navarraconfidencial.com/noticias/pedro-casanave-el-navarro-que-puso-la-primera-piedra-de-la-casa-blanca/
- Cornelius W. Heine, «A History of National Capital Parks», National Park Service (1953) https://npshistory.com/publications/nace/adhi/chap1.htm
- Wikipedia, «Pedro Casanave» (consultada en 2026) https://en.wikipedia.org/wiki/Pedro_Casanave
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