Anton Codelli condujo el primer automóvil que se vio en Liubliana, en 1898, y trece años después estaba en Togo, entonces colonia alemana, dirigiendo para Telefunken las obras de la estación de radio de Kamina, el gran enlace entre Berlín y África. Funcionó apenas un verano: los alemanes la volaron en agosto de 1914. Entretanto, el barón pagó una película rodada allí de la que no queda copia.
El «carro del diablo» llega a Liubliana
Codelli nació en Nápoles el 22 de marzo de 1875, en una vieja familia noble de Liubliana, y en 1891 heredó el castillo de Turn, en el barrio que hoy se llama Kodeljevo por su apellido. Pasó por la marina y dejó a medias el Derecho. Su madre, Rozalija, le compró un Benz descapotable de dos plazas y 2,5 caballos, y el 15 de noviembre de 1898 se presentó con él en Liubliana.

El Slovenski narod habló de «la mayor sensación», con los chiquillos corriendo detrás. En el campo hubo pedradas y lo llamaron «el carro del diablo», un diablo que no pasaba de 20 kilómetros por hora. A comienzos de 1899 se lo llevó hacia Niza y, según cuentan, lo perdió jugando. En 1900, ya con un Daimler, quedó cuarto en una carrera de Salzburgo a Viena. También patentó un encendido eléctrico.
Nueve torres de acero junto a Atakpamé
En 1907 se formó en Telefunken, y la empresa le confió después el extremo africano de un proyecto del Gobierno alemán: una estación en Togo que recibiera las señales de Nauen, cerca de Berlín, a más de 5.000 kilómetros, y las repartiera por las demás colonias sin depender de cables submarinos. Desembarcó allí el 15 de febrero de 1911.
La obra se instaló en Kamina, a pocos kilómetros de Atakpamé. El 7 de junio de 1911, con la antena colgada de un globo cautivo, llegaron las primeras señales de Nauen. Luego vinieron una carretera, un ferrocarril de vía estrecha, talleres, una central de vapor y nueve torres de acero, seis de ellas de 120 metros. La actriz Meg Gehrts, que se alojó allí en 1913, contaba que el barón presumía de haberse comido 9.863 pollos en Togo, según su diario.
Cincuenta pfennig al día
Los brazos los puso la administración colonial. En julio de 1911 trabajaban en Kamina entre 150 y 200 akposso a 60 pfennig diarios; al mes siguiente, a través del administrador de Sokodé, llegaron en su lugar cien kabres del norte, a 50 pfennig y 25 más para comida. Se les obligaba a estas obras en virtud de la ley de impuestos, mientras que en la vecina Costa de Oro británica un trabajo parecido se pagaba a unos dos marcos. Gehrts vio las chozas de ramas y paja que alojaban a «cientos de trabajadores». Alrededor de la estación vivían unas quinientas personas.

La comunicación en los dos sentidos no llegó hasta la primavera de 1914, y la estación solo trabajó a pleno rendimiento de junio a agosto. Al estallar la guerra alertó a los mercantes alemanes y cursó 229 telegramas. Británicos y franceses invadieron Togo el 7 de agosto. Codelli cayó prisionero el 15, cuando le inutilizaron el caballo; en la noche del 24 al 25, los alemanes volaron las torres por orden de Berlín. El barón acabó internado en Dahomey y Argelia.
La diosa blanca de Wangora
En Togo había conocido a Hans Schomburgk, cineasta alemán cuya primera expedición había rodado todo desenfocado. El barón se dejó convencer de que el cine daría dinero, puso todos sus ahorros, unos 46.000 marcos oro, y se quedó por contrato con el negativo. Con el operador James Hodgson y la actriz Meg Gehrts rodaron Die weiße Göttin der Wangora, que en Eslovenia se considera la primera película de ficción hecha en África: una niña blanca náufraga, criada y venerada como diosa por una tribu, a la que rescata un cazador blanco. Leo Poljanec, amigo del barón, tenía un papel secundario.
Según unas fuentes, el argumento lo esbozó Rozalija Codelli; Gehrts, en sus memorias de 1915, atribuye la idea a un periodista londinense. Una sola escena reunió a unos 800 figurantes africanos, y la actriz acabó con malaria. En 1914 viajaron a Europa 6.000 metros de película, en cajas que los porteadores cargaron trece días hasta la costa.
Schomburgk y Gehrts, ya casados, habían llegado a Londres con parte del material, y al estallar la guerra los británicos lo confiscaron. Después, Schomburgk usó una copia en sus conferencias y la prestó sin permiso del barón, que acabó pleiteando. La última proyección pública conocida fue en Londres, en 1925. No se conserva copia; quedan fotos y retazos que Schomburgk reutilizó en otros documentales.
Una televisión en espiral
Codelli no pudo volver a Liubliana hasta 1920, cuando obtuvo la nacionalidad yugoslava. Entre 1928 y 1930, con una ayuda modesta de Telefunken, desarrolló una televisión de barrido en espiral que, como el ojo, daba más nitidez al centro que a los bordes, y llegó a transmitir imágenes de su esposa, Ilona. La televisión electrónica la dejó sin mercado. Reunió 31 patentes.
Pasó la Segunda Guerra Mundial en su castillo sin colaborar con los ocupantes. En 1945 se marchó a Suiza, y sus bienes fueron nacionalizados. Murió en Ronco sopra Ascona el 26 de abril de 1954.
Kamina fue una pieza del imperio colonial con el que Alemania quiso atar África a Berlín, un sueño que los nazis intentaron resucitar con el proyecto de Eurafrica. Y en eso de manejar cosas sin cables, Codelli tuvo en España un colega igual de tozudo: Leonardo Torres Quevedo y su telekino, el primer mando a distancia.
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Fuentes consultadas
- Sandi Sitar, «Codelli, Anton (1875–1954)», Slovenska biografija (2019) https://www.slovenska-biografija.si/oseba/sbi1021970/
- Zmago Šmitek, «Afriška leta ljubljanskega barona Codellija», Etnolog 4, Slovenski etnografski muzej (1994) https://www.etno-muzej.si/en/node/2271
- Slovenski etnografski muzej, «Izumitelj baron Anton Codelli med Afriko in Evropo» (2025) https://www.etno-muzej.si/sl/razstave/izumitelj-baron-anton-codelli-med-afriko-in-evropo
- Urad RS za intelektualno lastnino, «Razstava o izumitelju baronu Codelliju na Krakovskem nasipu», GOV.SI (2025) https://www.gov.si/novice/2025-06-09-razstava-o-izumitelju-baronu-codelliju-na-krakovskem-nasipu/
- Meg Gehrts, «A Camera Actress in the Wilds of Togoland» (1915), Project Gutenberg https://www.gutenberg.org/ebooks/45442
- AMZS Motorevija, «Baron Codelli in njegov benz» (2019) https://www.amzs.si/motorevija/mobilnost/na-poti/2019-01-23-baron-codelli-in-njegov-benz
- Nina Šašek, «Prvi avto v Ljubljani zakockal v Nici», 24ur.com (2018) https://www.24ur.com/novice/znanost-in-tehnologija/prvi-avto-v-ljubljani-zakockal-v-nici.html
- Jaka Bartolj, «Baron Codelli was an eccentric innovator from Ljubljana», RTV SLO (2016) https://www.rtvslo.si/news-in-english/slovenia-revealed/baron-codelli-was-an-eccentric-innovator-from-ljubljana/323874
- Jaka Bartolj, «Slovenia’s Own Television Inventor», RTV SLO (2017) https://www.rtvslo.si/news-in-english/slovenia-revealed/slovenia-s-own-television-inventor/432168
- Wikipedia (alemán), «Funkstation Kamina» https://de.wikipedia.org/wiki/Funkstation_Kamina
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