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Playa de la bahía de Chaleur en New Carlisle, Quebec, con hierba alta en primer plano y el mar en calma

Una caja de cerillas belgas, un billete de dólar que llevaba años fuera de circulación y un autobús que esa mañana no había pasado. Con eso le bastó a Earle Annett, el hijo del dueño del hotel de New Carlisle, en Quebec, para sospechar del cliente que se presentó la mañana del 9 de noviembre de 1942 pidiendo una habitación con baño. Era Werner von Janowski, un agente alemán al que un submarino había dejado en la playa esa madrugada. Ese mismo día estaba detenido.

Un espía para Montreal

Janowski había nacido hacia 1903 o 1904 en Allenstein, en la Prusia Oriental, y la inteligencia militar alemana, la Abwehr, lo había formado en espionaje y sabotaje. Conocía Canadá: según el Bay Chaleur Military Museum, en 1930 trabajaba como jornalero cerca de London, en Ontario; en 1932 se casó con una mujer de Toronto, y en 1938 el matrimonio ya se había roto. Su destino era Montreal, donde debía hacerse pasar por vendedor de radios de una empresa de Toronto y esperar instrucciones de Hamburgo. Llevaba un potente transmisor de radio y documentos canadienses a nombre de William Brenton (Branton, según el museo y el historiador naval Michael Hadley).

Según confesó después, en Montreal tenía que contactar, entre otros, con Adrien Arcand, el líder del fascismo canadiense. Hadley sostiene que era el único contacto que le habían dado y que nadie le había avisado de que Arcand estaba preso desde 1940, cuando se ilegalizó su movimiento.

El submarino U-518, al mando de Friedrich-Wilhelm Wissmann, lo dejó en la bahía de Chaleur, a unos seis kilómetros al oeste de New Carlisle, un pueblo de la península de Gaspé. Las fuentes no coinciden en la hora: la Wikipedia en inglés y la Quebec Anglophone Heritage Network hablan de las cinco de la madrugada; según el diario de a bordo que cita Hadley, el submarino se acercó a la orilla hacia las doce y media de la noche, hora local, y el bote volvió a la 1.20. Janowski se cambió de ropa, enterró el uniforme y esperó al pie de los acantilados a que hubiera luz.

Vista aérea de New Carlisle, un pueblo pequeño con casas entre árboles y la bahía de Chaleur al fondo
New Carlisle, en la península de Gaspé, en 2025. Foto: Hayden Soloviev (CC BY 4.0), vía Wikimedia Commons

Las sospechas del hotel

Según la Wikipedia en inglés y la Quebec Anglophone Heritage Network, Janowski entró en el hotel a las seis y media de la mañana. Hadley lo cuenta de otra manera: echó a andar hacia el pueblo hacia las ocho y media y un revisor del ferrocarril, James E. Coull, lo llevó en coche. En el hotel dijo que solo quería bañarse y desayunar.

Earle Annett, que tenía 23 años, fue sumando detalles. El cliente aseguraba haber llegado en el autobús de la mañana, pero ese día no había pasado ninguno (el primero no llegaba hasta mediodía, según Hadley), y cualquiera que llegara en autobús habría cogido un taxi hasta el hotel. Su ropa tenía un corte europeo, su inglés sonaba a francés de París y desprendía un olor extraño.

Pagó con billetes canadienses de un dólar que hacía años que no circulaban: uno, para unos cigarrillos, según la Wikipedia en inglés y la Quebec Anglophone Heritage Network; dos, para la cuenta, según Hadley. Y dejó en el hotel una caja de cerillas belgas, sin el sello del Gobierno canadiense que llevaban entonces todas las cajas. Hadley precisa que estaba vacía y llevaba la marca «Fabriqué en Belgique», y que en la habitación apareció después un paquete de cigarrillos belgas casi vacío.

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Janowski salió hacia la estación para coger el tren de las 11.10, y Annett lo siguió. Allí le ofreció un cigarrillo, y Janowski lo encendió con una caja de cerillas igual a la que había dejado en el hotel. Annett avisó entonces al agente Alfonse Duchesneau, de la policía provincial de Quebec. Según Hadley, ya le había telefoneado cuando Janowski dejó el hotel, y desde la estación recurrió primero a un policía naval que iba en el tren; como no tenía autoridad sobre civiles, los dos fueron a buscar a Duchesneau.

«Soy un oficial alemán»

Duchesneau subió al tren, que iba de New Carlisle a Matapédia, donde Janowski pensaba enlazar con el de Montreal, y se sentó a su lado. Janowski mantuvo que era un vendedor de radios de Toronto hasta que el policía le pidió registrar el equipaje. Según la Wikipedia en inglés y la Quebec Anglophone Heritage Network, respondió que no hacía falta, porque era un oficial alemán que servía a su país igual que el agente servía al suyo; según Hadley, se limitó a decir: «Me han cogido, soy un oficial alemán».

Fotografías de frente y de perfil de Werner von Janowski tomadas por la Policía Montada de Canadá en 1942
Las fotos de ficha de Werner von Janowski tomadas por la Real Policía Montada de Canadá tras su detención, en 1942 (dominio público), vía Wikimedia Commons

En el equipaje llevaba el transmisor y una pistola, y en el bolsillo, un puño americano. Duchesneau y su detenido bajaron en Bonaventure y volvieron en coche a New Carlisle, donde Janowski, que pedía que lo trataran como prisionero de guerra, los llevó hasta el lugar en el que había enterrado el uniforme. Los dragaminas HMCS Burlington y Red Deer, con ayuda de aviones de la fuerza aérea canadiense, buscaron el U-518 por toda la bahía sin encontrarlo; la Wikipedia en inglés solo menciona el Burlington.

Un agente doble sin mucho éxito

Janowski se ofreció a colaborar, y la Real Policía Montada de Canadá lo convirtió en su primer agente doble, con el nombre en clave WATCHDOG, para enviar a Hamburgo información seleccionada. La operación dio poco de sí, entre la inexperiencia de los canadienses y los problemas para coordinarse con la inteligencia británica, aunque, según la Wikipedia en inglés, la experiencia les sirvió para tratar mejor a Igor Gouzenko, el espía soviético que desertó tres años después. Sobre su duración hay diferencias: menos de un año, según la Wikipedia en inglés; dieciocho meses, según el Bay Chaleur Military Museum. Se ha especulado con que fuera un agente triple, pero no hay pruebas.

A finales de agosto de 1943 lo enviaron a Inglaterra, donde pasó el resto de la guerra en el Camp 020, el centro británico de interrogatorios de agentes alemanes capturados. En julio de 1945 lo trasladaron a un campo de internamiento de la zona británica de Alemania y en 1947 lo liberaron, pero no tenía adonde volver: Allenstein, ocupada por el Ejército Rojo en enero de 1945, era ya Olsztyn, en Polonia. Trabajó como traductor y, en los años sesenta, para la Marina alemana.

Murió el 22 de febrero de 1978 en Benissa, en Alicante, mientras pasaba unas vacaciones.

En esta charla, en inglés, Sandi Beebe cuenta para la Quebec Anglophone Heritage Network la historia de Janowski y de la Gaspesia durante la Segunda Guerra Mundial.

WWII Intrigue in Gaspesia (By Sandi Beebe)

Menos de veinticuatro horas

Al dejarlo en la playa, el comandante del U-518 anotó en su diario que estaba bastante convencido de que el agente había llegado a su destino. Menos de veinticuatro horas después, Janowski estaba detenido. Un estudio sobre el espionaje alemán que publica la biblioteca de la Marina de Estados Unidos lo pone como ejemplo de descuido: lo atraparon en pocas horas por tirar una caja de cerillas belgas en un hotel y despertar las sospechas de los vecinos.

Otras historias del blog: Duško Popov, Richebourg, el espía enano y el crucigrama del Daily Telegraph que alarmó al MI5 antes del Día D.

Lee también: El testamento de Millar y la Gran Carrera de las Cigüeñas y La Guerra del Fletán: España y Canadá se pelean por un pez

Fuentes consultadas

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