El trofeo era una cuchara doblada («paranormalmente, por supuesto») sobre una base de plástico «endeble y muy transparente». Los ganadores se elegían abriendo los sobres con los ojos vendados, se les notificaba por telepatía y se les permitía predecir su victoria. James Randi, el mago que dedicó medio siglo a desenmascarar a videntes, curanderos y dobladores de cucharas, se inventó estos premios a finales de los setenta para reírse de la pseudociencia, y con los años acabaron llamándose Pigasus, por un cerdo con alas.
El Increíble Randi
James Randi nació en Toronto el 7 de agosto de 1928 como Randall James Hamilton Zwinge, se hizo mago y escapista con el nombre artístico de The Amazing Randi y, con los años, dedicó casi todo su tiempo a investigar a quienes aseguraban tener poderes. Cofundó el comité de escépticos que hoy se llama Comité para la Investigación Escéptica, creó en 1996 la James Randi Educational Foundation y murió el 20 de octubre de 2020. Prefería que le llamaran investigador antes que desenmascarador.

Uri Geller y las cucharas
Su gran rival fue Uri Geller, el israelí que en los setenta recorrió las televisiones del mundo doblando cucharas y parando relojes, supuestamente con la mente. En España, su paso por Directísimo, el programa de José María Íñigo en TVE, el 6 de septiembre de 1975, se recuerda como un acontecimiento: según el diario Ara, superó los veinte millones de espectadores. Ese mismo año, Randi publicó The Magic of Uri Geller, un libro dedicado a explicar cómo se podían hacer esas cosas con oficio de prestidigitador.
Peter Popoff y el auricular
En 1986, Randi desmontó a Peter Popoff, un predicador televisivo que, en sus servicios, llamaba a los asistentes por su nombre, les decía su dirección y su enfermedad y los «curaba» en directo. Con ayuda del mago Steve Shaw y del experto en electrónica Alexander Jason, que captó las transmisiones con un escáner de radio, demostró que la información se la dictaba su mujer, Elizabeth, por un auricular escondido, a partir de las tarjetas que los fieles rellenaban a la entrada. Randi enseñó las grabaciones en The Tonight Show de Johnny Carson en mayo de 1986. Popoff quebró al año siguiente, aunque volvió a la televisión a finales de los noventa, y en 2010 Randi le dio un Pigasus por ofrecer a sus seguidores un «alivio sobrenatural de las deudas».
DEL BLOG AL LIBRO
Más de 300 páginas de historias reales que parecen inventadas: personajes extravagantes, decisiones absurdas y episodios que cuesta creer que ocurrieran.
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De los premios Uri a los Pigasus
Los premios nacieron en el apéndice de Flim-Flam!, el libro de Randi, cuya edición de 1982 recogía a los «ganadores» de 1979, 1980 y 1981. Se llamaban entonces premios Uri, en honor a Geller, y el trofeo era la cuchara doblada. Randi los dejó de lado unos años y los recuperó en 1997 con otro nombre, Pigasus, un juego de palabras entre pig (cerdo) y Pegaso que remite a la expresión inglesa when pigs fly, cuando los cerdos vuelen, nuestro «cuando las ranas críen pelo». El logotipo del cerdo alado lo había diseñado la artista alemana Jutta Degener en 1996 para la web de Randi.
Los premiados se anunciaban el 1 de abril, el día de las bromas en el mundo anglosajón, y Randi lo explicaba así: los premios se anuncian por telepatía, los ganadores pueden predecir su victoria y los trofeos se envían por telequinesis; si no los reciben, probablemente es por su falta de talento paranormal. Hubo años sin premios (1997, 1998, 2000 y 2002), y los últimos se dieron en 2013.
Las categorías y algunos premiados
Flim-Flam! fijaba cuatro categorías: el científico que hubiera dicho o hecho la mayor tontería relacionada con la parapsicología en los últimos doce meses; la organización que hubiera financiado el estudio parapsicológico más inútil; el medio de comunicación que hubiera dado por cierta la afirmación paranormal más disparatada, y el «psíquico» que hubiera engañado a más gente con menos esfuerzo. En 2005 se añadió una quinta, para la negativa más persistente a aceptar la realidad.

Entre los científicos, el primero fue el físico William A. Tiller (1979), por defender que había que tomarse en serio los fenómenos psíquicos porque, aunque las pruebas eran endebles, había muchas; en 1980 le tocó al premio Nobel de Literatura Isaac Bashevis Singer, por declararse creyente en los demonios. Entre los financiadores, el Pentágono (1981), por gastar seis millones de dólares en averiguar si quemar la foto de un misil soviético destruía el misil, y el Ministerio del Interior de Irak (2009), por gastar decenas de millones en el ADE 651, un detector de bombas que era, en la práctica, una varita de zahorí. Entre los medios, la editorial Prentice Hall y la productora American International Pictures (1979), por vender The Amityville Horror como «una historia real».
El primer premio a una organización, en 1979, fue para la Fundación McDonnell, que había dado medio millón de dólares a la Universidad Washington de San Luis para estudiar a niños que doblaban cucharas. Detrás estaba el Proyecto Alfa de Randi: dos jóvenes magos, Steve Shaw y Mike Edwards, se ofrecieron al laboratorio como sujetos de prueba entre 1979 y 1982 y deslumbraron a los investigadores con sus «poderes», que eran simples trucos. En 1983, Randi lo contó todo en una rueda de prensa.
El millón de dólares
La otra gran arma de Randi fue su desafío. Empezó en 1964 con mil dólares de su bolsillo, pasó a diez mil y luego a cien mil, y en 1996, gracias a una donación del pionero de internet Rick Adams, llegó al millón, que la fundación ofrecía a cualquiera que demostrara un poder paranormal en condiciones pactadas por ambas partes. Se presentaron más de mil aspirantes y ninguno lo consiguió. El desafío terminó en 2015, el año en que Randi se retiró. Su vida la cuenta el documental An Honest Liar (2014).
Vídeo: Randi en Bilbao
El 14 de mayo de 2012, James Randi dio en Bilbao la conferencia «La ciencia y lo paranormal: un mago en el laboratorio», organizada por el Círculo Escéptico, la Universidad de Deusto, su fundación y El Correo. Esta es la grabación completa, con diálogos en inglés y en español.
Premios con fecha de caducidad
Los Pigasus se entregaron por última vez en 2013, y el desafío del millón de dólares terminó en 2015, el año en que Randi dejó su fundación. Murió en 2020 sin que nadie hubiera demostrado un poder paranormal en las condiciones que él proponía.
Otras historias del blog: los Premios Darwin, los Ig Nobel y la mesa de Nulles, la mesita de Tarragona que en 1975 «subía escaleras».
Lee también: Premios Ernie: los galardones al comentario más machista y Premios Stella: las demandas absurdas que nunca existieron
Fuentes consultadas
- Wikipedia. (s. f.). Pigasus Award. https://en.wikipedia.org/wiki/Pigasus_Award
- Wikipedia. (s. f.). James Randi. https://en.wikipedia.org/wiki/James_Randi
- Wikipedia. (s. f.). Peter Popoff. https://en.wikipedia.org/wiki/Peter_Popoff
- Wikipedia. (s. f.). Uri Geller. https://en.wikipedia.org/wiki/Uri_Geller
- Wikipedia. (s. f.). Project Alpha (hoax). https://en.wikipedia.org/wiki/Project_Alpha_(hoax)
- Wikipedia. (s. f.). One Million Dollar Paranormal Challenge. https://en.wikipedia.org/wiki/One_Million_Dollar_Paranormal_Challenge
- Skeptic. (s. f.). Pigasus flies again. https://www.skeptic.com/article/pigasus-flies-again/
- Discover. (2011, 1 de abril). 2011 JREF Pigasus Awards. https://www.discovermagazine.com/2011-jref-pigasus-awards-22720
- Ara. (s. f.). Los ovnis de Franco. https://es.ara.cat/opinion/ovnis-franco_129_5565879.html
- (Roughly) Daily. (2009, 24 de abril). Shooting down flying pigs. https://roughlydaily.com/2009/04/24/shooting-down-flying-pigs/
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