Saltar al contenido

Como putas en cuaresma: origen y significado de una expresión tan castiza como irreverente

Como puta en cuaresma

Hay expresiones que llevan siglos entre nosotros, sobrevivientes de cambios culturales, modas lingüísticas y transformaciones sociales, y «como putas en cuaresma» es, sin duda, una de las joyas más audaces e incorrectas del repertorio idiomático español.

Este dicho, tan atrevido como pintoresco, se desliza entre el humor y la ironía, encapsulando siglos de historia y un fino reflejo de la relación de los españoles con la religión, la moral y la doble vara de medir que tantas veces ha marcado nuestras costumbres.

Ahora bien, ¿qué significa exactamente «como putas en cuaresma»?

Antes de profundizar en su origen, hagamos una breve parada para desentrañar su sentido literal y figurado. En su uso cotidiano, esta expresión se emplea para describir a alguien que se encuentra fuera de lugar, incómodo o que no encaja en un entorno concreto, especialmente cuando ese entorno está cargado de restricciones, normas o miradas de reproche.

Vamos, que es como llevar sandalias con calcetines en una boda.

¿Qué pintan las «putas» en esta historia?

Para entender la raíz de esta expresión, hay que sumergirse en la mentalidad social y religiosa de la España de antaño. Durante la Cuaresma, ese periodo de 40 días previo a la Semana Santa, la Iglesia Católica imponía estrictas normas de ayuno, abstinencia y penitencia. Era un tiempo de recogimiento, en el que el pecado debía ser evitado a toda costa, y donde las indulgencias carnales, como imaginarás, no eran precisamente bien vistas.

¿Conoces nuestro nuevo libro? Más de 300 páginas de historias insólitas

⭐⭐⭐⭐⭐ Lo que dicen los lectores
Valoraciones reales de clientes de Amazon
★★★★★
ZeroZeus · Compra verificada
Adictivo, ameno y fresco. Absolutamente adictivo, no pude soltarlo. Una lectura que te atrapa desde la primera página, es un libro ameno, fresco y divertidísimo. Me lo he leído en un fin de semana.
★★★★★
Mon Álvarez · Compra verificada
Estrambóticamente genial! Buenísimo, destacaría la habilidad del autor para encontrar historias tan interesantes y narrarlas de forma tan amena y con ese punto de ironía tan divertido. La encuadernación en tapa dura, de las que ya no se ven. Muy muy recomendable.Lo compré para regalar y me lo quedé para mí.
★★★★★
Carina · Compra verificada
Gran sorpresa y muy ameno Me llevé una gran sorpresa con este libro. Magnífico el sarcasmo del autor contando historias relaes y contrastadas. Buscaba una lectura para el verano pero me lo leí casi de un tirón. Enhorabuena! y que hayan más!!
★★★★★
toni r. · Compra verificada
lectura muy recomendable Se lee muy rapido por que los capítulos son ágiles y siempre te dejan con ganas de pasar al siguiente. Hay anécdotas que no conocía en absoluto y otras que sí había oído alguna vez, pero aquí están contadas con bastante humor y contexto.
★★★★★
Cliente Amazon · Compra verificada
De fácil y muy divertida lectura Gran compra! Me ha divertido tanto como esperaba leyendo la otra historia, la divertida. La selección está muy bien, aunque hecho de menos algunas de las inverosímiles historias que he leído en la web, tan recomendable como este libro. Personalmente, me gusta más el papel. Sin duda, deseo que no se quede en un solo volumen. Gracias.
★★★★★
TheLexyXd · Compra verificada
Lectura recomendada Un libro muy divertido, en el que aprendes anécdotas inesperadas, aprendes historias y encima te ríes. Me ha gustado mucho!
★★★★★
Menuo Meneillos · Compra verificada
He aprendido y me he reido Me ha sorprendido este libro. Pensaba que iba a ser otro recopilatorio de curiosidades historicas sin más, pero me he encontrado historias realmente raras, divertidas y algunas directamente increibles. Ya he acabado contando varias de las historias a la familia. Recomedable para quien quiera acercarse a la historia desde un punto de vista menos academico y más entretenido.
★★★★★
Néstor P M · Compra verificada
El pop llega a la Historia El tiktok de la Historia, pero sin anuncios moscardones ni necesidad de wifi. Lees la primera frase de una crónica y ya es demasiado tarde: te la tienes que acabar. El acto reflejo es no creérsela y eso acaba siendo lo que aumenta el volumen de las carcajadas.

En este contexto, las trabajadoras sexuales se encontraban en un limbo social particularmente complicado.

Por un lado, su actividad era tolerada en otros momentos del año, ya que, como bien es sabido, la hipocresía nunca ha sido un recurso escaso.

Por otro lado, en Cuaresma, su mera existencia era un recordatorio incómodo de los «pecados de la carne» que la moral cristiana trataba de ocultar bajo la alfombra.

La doble moral y su sutil arte de la contradicción

Lo más curioso de esta situación no es tanto la represión de las trabajadoras sexuales durante la Cuaresma, sino la hipocresía implícita en el trato que recibían el resto del año. En muchas ciudades españolas, la prostitución era una actividad tolerada —incluso regulada en ciertos periodos históricos— bajo el pragmático argumento de que servía como válvula de escape para los impulsos masculinos, evitando así «mayores pecados».

Como si, de alguna forma, los hombres de la época necesitaran un respiro entre rezos y sermones.

Pero llegaba la Cuaresma, y de repente, la fachada de piedad se venía abajo. Las mismas personas que recurrían a los servicios de estas mujeres, sin pestañear, durante los meses de «pecado permitido», se convertían en fervientes jueces morales cuando el calendario litúrgico marcaba el inicio de la penitencia.

El resultado: las prostitutas quedaban expuestas al escarnio público, como si fuesen las únicas culpables de todos los males del mundo.

¿De dónde surge la expresión?

Aunque no hay registros exactos del momento en que nació la frase «como putas en cuaresma», su origen puede rastrearse a la época medieval o principios de la Edad Moderna, cuando la influencia de la Iglesia en la vida cotidiana era más omnipresente que nunca.

Durante este periodo, las ordenanzas municipales y las leyes religiosas se entrelazaban para imponer normas de conducta, incluidas aquellas que regulaban la prostitución.

Curiosamente, en algunas localidades, se instauraron medidas específicas para «limpiar» las calles de prostitutas durante la Cuaresma. Esto no solo implicaba restricciones laborales (por llamarlo de algún modo), sino también confinamientos forzados en zonas alejadas o incluso prohibiciones temporales de residencia.

Vamos, una especie de «vacaciones obligatorias», pero sin el glamour de las playas caribeñas.

No te pierdas la próxima historia.

Cada semana publicamos una nueva historia. Únete a miles de lectores y recíbela gratis en tu correo.

Con el tiempo, esta situación dio lugar a la expresión que hoy conocemos, cargada de una ironía sutil pero mordaz. Al fin y al cabo, pocas imágenes son tan evocadoras como la de alguien que se encuentra completamente fuera de lugar en un entorno que lo rechaza abiertamente.

Curiosidades y contextos modernos

Aunque «como putas en cuaresma» pueda sonar como una expresión anacrónica, lo cierto es que sigue siendo sorprendentemente vigente en el lenguaje coloquial. Se utiliza en multitud de contextos, desde situaciones laborales incómodas hasta reuniones familiares tensas, y su capacidad para evocar una sensación de incomodidad casi palpable es, cuanto menos, admirable.


Fuentes consultadas

DEL BLOG AL LIBRO

Si esta historia te ha sorprendido, aún quedan muchas más por descubrir.

En Mundo Estrambótico encontrarás más de 300 páginas repletas de personajes insólitos, episodios increíbles y curiosidades históricas narradas con el mismo estilo que acabas de leer.

📖 Ver el libro en Amazon
Disponible en tapa blanda, tapa dura y eBook para Kindle.
⭐⭐⭐⭐⭐ Lo que dicen los lectores
Valoraciones reales de clientes de Amazon
★★★★★
ZeroZeus · Compra verificada
Adictivo, ameno y fresco. Absolutamente adictivo, no pude soltarlo. Una lectura que te atrapa desde la primera página, es un libro ameno, fresco y divertidísimo. Me lo he leído en un fin de semana.
★★★★★
Mon Álvarez · Compra verificada
Estrambóticamente genial! Buenísimo, destacaría la habilidad del autor para encontrar historias tan interesantes y narrarlas de forma tan amena y con ese punto de ironía tan divertido. La encuadernación en tapa dura, de las que ya no se ven. Muy muy recomendable.Lo compré para regalar y me lo quedé para mí.
★★★★★
Carina · Compra verificada
Gran sorpresa y muy ameno Me llevé una gran sorpresa con este libro. Magnífico el sarcasmo del autor contando historias relaes y contrastadas. Buscaba una lectura para el verano pero me lo leí casi de un tirón. Enhorabuena! y que hayan más!!
★★★★★
toni r. · Compra verificada
lectura muy recomendable Se lee muy rapido por que los capítulos son ágiles y siempre te dejan con ganas de pasar al siguiente. Hay anécdotas que no conocía en absoluto y otras que sí había oído alguna vez, pero aquí están contadas con bastante humor y contexto.
★★★★★
Cliente Amazon · Compra verificada
De fácil y muy divertida lectura Gran compra! Me ha divertido tanto como esperaba leyendo la otra historia, la divertida. La selección está muy bien, aunque hecho de menos algunas de las inverosímiles historias que he leído en la web, tan recomendable como este libro. Personalmente, me gusta más el papel. Sin duda, deseo que no se quede en un solo volumen. Gracias.
★★★★★
TheLexyXd · Compra verificada
Lectura recomendada Un libro muy divertido, en el que aprendes anécdotas inesperadas, aprendes historias y encima te ríes. Me ha gustado mucho!
★★★★★
Menuo Meneillos · Compra verificada
He aprendido y me he reido Me ha sorprendido este libro. Pensaba que iba a ser otro recopilatorio de curiosidades historicas sin más, pero me he encontrado historias realmente raras, divertidas y algunas directamente increibles. Ya he acabado contando varias de las historias a la familia. Recomedable para quien quiera acercarse a la historia desde un punto de vista menos academico y más entretenido.
★★★★★
Néstor P M · Compra verificada
El pop llega a la Historia El tiktok de la Historia, pero sin anuncios moscardones ni necesidad de wifi. Lees la primera frase de una crónica y ya es demasiado tarde: te la tienes que acabar. El acto reflejo es no creérsela y eso acaba siendo lo que aumenta el volumen de las carcajadas.

SÍGUENOS EN REDES SOCIALES