Saltar al contenido
Harry Bensley, con un casco de armadura que le tapa la cara, estrecha la mano a un hombre junto a su cochecito de bebé en una calle inglesa

Veintiún mil libras: eso se jugaron, según la leyenda, el banquero John Pierpont Morgan y el conde de Lonsdale a que un hombre podía dar la vuelta al mundo a pie sin que nadie le viera la cara. El elegido fue Harry Bensley, que el 1 de enero de 1908 salió de Trafalgar Square con un casco de armadura, un cochecito de bebé, una libra en el bolsillo y una lista de condiciones de opereta. Durante años vendió postales con su imagen enmascarada por media Inglaterra. Lo que no está tan claro es que llegara mucho más lejos, ni que la apuesta existiera de verdad.

Un bígamo con buena labia

Harry Bensley nació en 1876 o 1877 y era de Thetford, en Norfolk. En 1904 lo condenaron a cuatro años de trabajos forzados por bigamia y estafa: en 1903 se había casado con una tal Lily Chapman cuando ya lo estaba desde 1898 con Kate Green, y además engañaba a la gente haciéndose pasar por hijo de un caballero que iba a heredar grandes fincas en Norfolk. Hacia 1907, según se contaba, era un hombre de negocios con inversiones en la Rusia de los zares y unos ingresos de 5.000 libras al año.

La apuesta del National Sporting Club

Según el relato original, una noche de 1907, en el National Sporting Club de Londres, el financiero estadounidense John Pierpont Morgan y Hugh Lowther, quinto conde de Lonsdale, discutían si un hombre podía dar la vuelta al mundo a pie sin que lo identificaran. Bensley, mujeriego y con dinero, se ofreció a comprobarlo, y Lonsdale apostó con Morgan 21.000 libras, una fortuna, a que lo conseguiría.

Su bisnieto, Ken McNaught, cuenta otra versión bastante menos elegante: Bensley había perdido toda su fortuna jugando con aquellos dos caballeros, les suplicó alguna forma de saldar la deuda y ellos se inventaron el reto. Un programa de la BBC Radio 4 recogió en 2007 esa misma versión: que se metió en la apuesta tras perder a las cartas sin poder pagar.

Harry Bensley de pie junto a su cochecito de bebé, con un casco de armadura que le tapa la cara
Harry Bensley con su casco y su cochecito, en una postal de la época. Autor desconocido (dominio público).

Las condiciones eran quince, entre ellas: no ser identificado nunca; recorrer primero 169 ciudades y pueblos británicos en un orden fijo, recogiendo en cada uno la firma de algún vecino importante, y luego 125 ciudades de 18 países, también en orden; empezar con una sola libra y financiarse vendiendo postales con su imagen; llevar como único equipaje una muda de ropa interior; ir con un casco de armadura de unos dos kilos; empujar un cochecito de bebé todo el camino; ir acompañado de otro hombre que vigilara que se cumplían las normas, y encontrar esposa por el camino sin que ella le viera la cara. Y posiblemente ya estaba casado.

Postales, multas y un rey

Bensley salió de Trafalgar Square el 1 de enero de 1908 con folletos y postales para vender. Lo que vino después se conoce sobre todo por anécdotas: que lo detuvieron en Bexleyheath, en Kent, por vender postales sin licencia, y que el juez se limitó a multarlo cuando le explicó lo de la apuesta; que le vendió una postal al rey Eduardo VII y que el rey le pidió un autógrafo, que Bensley rechazó para no revelar su nombre (otra versión dice que fue el rey quien se negó a firmarle a él); que recibió doscientas propuestas de matrimonio y no aceptó ninguna, y que un periódico ofreció 1.000 libras a quien descubriera quién era. Historic UK añade que el encuentro con el rey fue en las carreras de Newmarket, que la postal le costó 5 libras y que la multa de Bexleyheath fue de dos chelines y seis peniques.

Trafalgar Square de Londres en 1908, con la base de la columna de Nelson, coches de caballos y viandantes
Trafalgar Square, en Londres, en 1908, el año en que Bensley salió de allí con su cochecito (dominio público).

Durante seis años y medio, siempre según su relato, siguió en la carretera. En abril de 1908 llegó a Penzance, donde el periódico The Cornishman lo describió como un hombre culto; le acompañaba un ayudante, un tal Mr. Allen, y en algunas paradas vendía entre 600 y 800 recuerdos, según Mental Floss.

Génova, la guerra y un muerto que pagaba

Según la historia original, el 14 de agosto de 1914 Bensley estaba en Génova, aseguraba haber recorrido 30.000 millas y le quedaban solo siete países (seis, según Historic UK; The Daily Telegraph habla de 19 países recorridos). Pero la Primera Guerra Mundial acababa de estallar, así que abandonó y volvió a casa para alistarse. Una versión, que todavía repite Historic UK, añade que Morgan canceló la apuesta por la guerra y le dio 4.000 libras de consolación, que Bensley donó a la beneficencia. El detalle es conmovedor, pero imposible: Morgan había muerto en marzo de 1913.

Bensley sirvió en el ejército el primer año de guerra, resultó gravemente herido y en 1915 lo licenciaron por invalidez. Sus inversiones en Rusia se esfumaron con la revolución bolchevique y se quedó en la ruina.

¿Dio la vuelta al mundo?

No hay ningún documento que demuestre que Bensley saliera mucho de las islas Británicas, aunque se llegó a decir que había llegado hasta China y Japón. El 1 de enero de 2008, justo cien años después de la salida, The Daily Telegraph publicó que su bisnieto, Ken McNaught, tras más de veinte años investigando, no había encontrado ni una prueba de que saliera de Gran Bretaña y sospechaba que pasó esos años escondido, probablemente en Francia, y en 2018 un libro, Iron Mask: The Story of Harry Bensley’s «Walking Round the World» Hoax, defendió que todo había sido un montaje.

Harry Bensley, con su casco de armadura, rodeado de hombres con gorra y sombrero junto al cochecito
Bensley, con su casco, rodeado de curiosos durante su paseo. Autor desconocido (dominio público).

Después de la guerra vivió en Wivenhoe, en Essex, con su mujer, Kate, trabajó de portero de cine y de encargado de un albergue de la YMCA y fue elegido dos veces concejal laborista. Murió el 21 de mayo de 1956 en una habitación de alquiler de Brighton.

Vídeo: la apuesta de Harry Bensley

El canal Professor Asma’s Guide to Unusual Knowledge repasa en este vídeo, en inglés (30 minutos), la historia de Bensley.

Embrace the Absurd!

Lo que queda del hombre enmascarado

Si dio o no la vuelta al mundo, quizá no se sepa nunca. Lo que sí está documentado, según la BBC, es su paseo por Gran Bretaña: las postales que tenía que enviar desde cada sitio que visitaba lo prueban. Su familia sigue reuniendo en internet las fotos, las postales y los folletos que dejó aquel hombre enmascarado con su cochecito.

Otras historias del blog: Juan de Mandeville, el caballero del siglo XIV que describió medio mundo probablemente sin salir de su escritorio; Ashley Revell, que vendió todo lo que tenía y se lo jugó a una sola tirada de ruleta en Las Vegas, y Orion, el cantante enmascarado al que Sun Records dejó que el público tomara por Elvis. Otra proeza que prometía una fortuna y no la dio fue la de Mick Meaney, el irlandés que pasó 61 días enterrado en un ataúd en Londres en 1968.

Lee también: Bill Morgan: muerto 14 minutos y premiado dos veces y Alfonso Graña, el gallego que fue rey en el Amazonas

Explora

Consulta el mapa de las historias

Con borde blanco, los países de esta historia. Pulsa cualquier país para ver lo que ocurrió allí, o viaja por épocas y décadas.

Fuentes consultadas

Siguiente historia

Gallo de raza Wyandotte, la misma de Mike, en un corralCiencia, creatividad y desastres memorablesMike, el pollo que vivió dieciocho meses sin cabezaA la suegra de Lloyd Olsen le encantaba el cuello de pollo frito, así que el 10 de septiembre de 1945, al matar un pollo para la cena, aquel granjero de Fruita,…Leer la siguiente historia →¿Te quedas con ganas de más?Sorpréndeme con otra historiaTirar el dado →

El boletín del Café

No te pierdas la próxima historia

Episodios reales, documentados y profundamente desconcertantes. Cada semana publicamos una nueva historia.

Suscribirme gratis →Por correo o con avisos en el navegador, como prefieras.

Quién escribe

Comparte esta historia

¿Te gusta El Café de la Historia? Añádenos como fuente preferida y verás más historias nuestras en Google.