Saltar al contenido

Diego Marín, el burgalés que se echó a volar en 1793

Ruinas del castillo de Coruña del Conde en lo alto de un cerro, junto a un avión T-33 de homenaje a Diego Marín

Diego Marín Aguilera no sabía leer ni escribir, pero llevaba años estudiando águilas y buitres cuando, una noche de mayo de 1793, subió al cerro del castillo de Coruña del Conde, en Burgos, con unas alas de hierro y plumas que había construido con ayuda del herrero del pueblo. Se lanzó, planeó unos 360 metros por encima del río Arandilla y cayó al otro lado cuando se le rompió un perno. A la mañana siguiente, sus vecinos le quemaron el aparato. Fue ciento diez años antes del primer vuelo con motor de los hermanos Wright.

Un inventor que no sabía leer

Diego Marín nació en Coruña del Conde en 1757 (el 7 de noviembre, según la Wikipedia en español), hijo de Narciso y Catalina, una familia de labradores y ganaderos. Al morir su padre quedó, como primogénito, a cargo de sus siete hermanos. La Real Academia de la Historia habla de que «sólo contaba catorce años», pero la Wikipedia en español fecha la muerte del padre en 1787, cuando Diego tenía ya unos treinta. Según la Academia, era analfabeto, pero tenía un ingenio fuera de lo común: con once años ideó un mecanismo para un molino del Arandilla que aún se conserva, y después construyó artilugios para un batán, para serrar el mármol de las canteras cercanas de Espejón y hasta para fustigar a las bestias durante la trilla.

Seis años mirando pájaros

El interés por el viento y los molinos acabó llevándolo a los pájaros. Durante unos seis años (cinco, según Telemadrid) estudió el vuelo de águilas y buitres: según un documento de la época que cita el Diario de Burgos, los atraía con carroña junto a una tapia, los asfixiaba y pesaba por separado el cuerpo y las plumas.

Con todo eso, y con la ayuda del herrero del pueblo, construyó lo que ese documento llama un «recurso volátil»: un gran pájaro con alas de dos varas, de costillas de hierro forradas de plumas de águila, que el piloto agitaba con una manivela. La Wikipedia en inglés identifica al herrero con su amigo Joaquín Barbero; las demás fuentes no lo nombran.

La noche del vuelo

La prueba fue la noche del 15 de mayo de 1793, según las Wikipedias en español y en inglés; el Diario de Burgos habla del día 11. Marín subió al punto más alto del cerro del castillo acompañado de Joaquín Barbero y de una hermana de este (de Marín, según la Wikipedia en inglés). Antes de lanzarse anunció que se iba al Burgo de Osma, y de allí a Soria, y que volvería pasados unos días; ocho, según el Diario de Burgos.

DEL BLOG AL LIBRO

¿Creías que esto era extraño? Es porque todavía no conoces nuestro libro.

Más de 300 páginas de historias reales que parecen inventadas: personajes extravagantes, decisiones absurdas y episodios que cuesta creer que ocurrieran.

📖 Entrar en Mundo Estrambótico →

Tapa blanda · Tapa dura · Kindle

Se lanzó y planeó a cinco o seis varas de altura, unos cuatro o cinco metros (seis o siete varas, según la Wikipedia en inglés), a lo largo de 431 varas castellanas, alrededor de 360 metros, hasta cruzar el río Arandilla. Allí se le rompió un perno de un ala y cayó. Se llevó unos cuantos golpes, pero salió vivo, y según el Diario de Burgos culpó al herrero de haber soldado mal la pieza.

A la mañana siguiente, los vecinos, convencidos de que estaba loco, quemaron el aparato; la Wikipedia en español añade que la Inquisición aprobó lo que habían hecho. Diego Marín no volvió a intentarlo. Se casó en 1797 con Marta de Miguel Hernando, tuvo dos hijos y murió en su pueblo el 11 de octubre de 1800. Las fuentes no coinciden en su edad: con esas fechas tendría 42 años; el Diario de Burgos dice que 43, y las Wikipedias, que 44 (la inglesa, además, sitúa su muerte en 1799).

Del olvido al T-33

La historia sobrevivió en la memoria del pueblo hasta que, en 1932, el periodista Eduardo de Ontañón fue a Coruña del Conde a buscarla. Habló con vecinos que decían descender de Diego Marín y de Joaquín Barbero, preguntó sin éxito al herrero de entonces por el nombre de su predecesor y publicó el reportaje en la revista Estampa el 4 de junio de 1932.

Monumento a Diego Marín en Coruña del Conde, con una escultura de alas metálicas sobre un pedestal de piedra
El monumento a Diego Marín en Coruña del Conde. Foto: Rodelar (CC BY-SA 3.0), vía Wikimedia Commons

Desde entonces no le han faltado homenajes: un monolito en su pueblo, inaugurado el 20 de junio de 1973 (lo levantaron una cofradía aviadora de Aranda y el Ayuntamiento, según el Diario de Burgos; la Wikipedia lo atribuye al Ministerio del Aire); un avión T-33 que el Ejército del Aire colocó en 1993, para el bicentenario, en el mismo cerro desde el que se lanzó, y que retiró en 2013 para repararlo y no devolvió; un programa de Al filo de lo imposible que en 1995 repitió el vuelo con un planeador; una película, La fabulosa historia de Diego Marín, dirigida por Fidel Cordero en 1996, y una placa en el aeropuerto de Burgos, en mayo de 2009.

La Agencia EFE cuenta en este vídeo la historia de Diego Marín en Coruña del Conde.

Diego Marín, "el Da Vinci Burgalés" que voló por primera vez en España

Cuánto hay de verdad

La comparación con los Wright hay que hacerla con cuidado. El 17 de diciembre de 1903, cerca de Kitty Hawk, en Carolina del Norte, Orville y Wilbur Wright hicieron el primer vuelo sostenido de un avión a motor tripulado y controlado; el más largo de los cuatro de aquel día cubrió 260 metros. Lo de Diego Marín fue un planeo con unas alas hechas a mano, y de él solo quedan relatos: según recoge la Wikipedia en inglés, el Instituto Americano de Aeronáutica y Astronáutica considera imposible saber cuánto hay de verdad en la historia, aunque cree que logró planear y sobrevivir al accidente.

Otras historias del blog: Wan Hu y el hombre que voló en una silla con globos de helio. Y mucho antes, en el siglo IX, lo intentó en Córdoba Abbás Ibn Firnás, el sabio andalusí que voló con plumas y se olvidó de la cola.

Lee también: Los echadores del Camino de Santiago: los vigilantes que perseguían a los gorrones medievales y El pleito de Matrera, el más largo de la historia de España

Fuentes consultadas

Siguiente historia

Estela luminosa de un misil Minuteman III despegando de noche desde la base de VandenbergGente que hizo historia (muy a su pesar)Stanislav Petrov, el hombre que evitó una guerra nuclearPrimero, un misil. Luego, cuatro más. Poco después de la medianoche del 26 de septiembre de 1983, el sistema soviético de alerta temprana avisó de que Estados Unidos había lanzado cinco misiles…Leer la siguiente historia →
No te pierdas la próxima historia

Cada semana publicamos una nueva historia. Recíbela gratis en tu correo.

Cada semana, historias insólitas para mentes curiosas

Quién escribe

Comparte esta historia

Los comentarios están cerrados.