La insólita y gloriosa hazaña del cipote de Archidona

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Autor: El café de la Historia


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El cipote de Archidona, una anécdota de largo recorrido

El cipote de Archidona

A principios de los años 70, en un cine de la localidad malagueña de Archidona una pareja ignora el musical flamenco que se representa y se entrega, amparados por la oscuridad, a una sesión de besos, achuchones y arrumacos que, por lo que sea, se caldea, la cosa pasa a mayores, y la mano de ella acaba en la bragueta de él.

Él es un trabajador del campo granadino de 24 años y ella una joven de 18 natural de Archidona que se entregan a la pasión sin imaginarse las consecuencias de lo que está a punto de ocurrir.

La mano femenina libera a la bestia de su aprisionamiento y la somete a un constante masaje que culmina con una feroz eyaculación de proporciones inhumanas que escupe como si se tratase de un aspersor, lloviendo sobre las cabezas de los espectadores de las filas más cercanas en forma de torrencial y prodigioso géiser humano.

Este hecho, que bien podía ser el arco argumental de un chiste de Arévalo, ocurrió el 31 de octubre de 1971 en Archidona, ciudad situada en la comarca de Antequera, unos treinta kilómetros al norte de Málaga, y ha llegado hasta nuestros días gracias a un Premio Nacional de Poesía, Alfonso Canales, que en su correspondencia de ida y vuelta con todo un futuro Premio Nobel, Camilo José Cela, se narra minuciosamente este suceso como vamos a ver.

Alfonso Canales había conocido la anécdota de una manera casual; estando en la Audiencia de Málaga, un juez amigo suyo le comentó que había un asunto bien curioso que había entrado en los juzgados sobre un incidente ocurrido meses atrás en un cine de Archidona, le enseñó la documentación, Canales la leyó, y quedó fascinado.

En su correspondencia con Cela le comentó toda esta historia y éste se volcó con el tema.

Se trata de un suceso muy anecdótico y de alcance local que, al conocerlo, embelesó al futuro Nobel estimulando y agrandando el asunto de tal manera que dio lugar a un libro y posteriormente a una película en los que se inmortalizan los hechos bajo idéntico título: La gloriosa e insólita hazaña del Cipote de Archidona.

Cela: «Aquí hay material para mi nuevo libro»

Carta de Alfonso Canales a Cela, 3 de febrero de 1972

«Querido Camilo José, con mucho gusto te relataré el incidente al que te refieres en tu carta: La cosa ha acaecido en Archidona, muy cerca de donde se halla la célebre Peña de los Enamorados. Una pareja -no consta que fueran novios formales- se encontraban en el cine, deleitándose con la contemplación de un filme musical. La música o las imágenes debían ser un tanto excitantes, porque a ella, según tiene declarado, le dio -no sabe cómo- el volunto de asirle a él en la parte más sensible de su físico. El cateto debía ser consentidor, pues nada opuso a los vehementes deseos de su prójima, dejola hacer complacido sin previsión de las consecuencias que habría de tener su regalada conducta. Según parece, el manipulado, hombre robusto por demás, era tan virgen como López Rodó o, al menos, llevaba mucho tiempo domeñando sus instintos. El caso es que, en arribando al trance de la meneanza, vomitó por aquel caño tal cantidad de su hombría, y con tanta fuerza, que más parecía botella de champán, si no géiser de Islandia. Los espectadores de la fila trasera, y aun de la más posterior, viéronse sorprendidos con una lluvia jupiterina, no precisamente de oro. Aquel maná caía en pautados chaparrones, sin que pareciera que fuese a escampar nunca…»

En el siguiente vídeo correspondiente a la película de 1978 se reproduce fielmente la misiva.

Minuto 3, lanzamiento del misil balístico

La respuesta de Cela a la carta de Canales

«¡Bendito sea Dios todopoderoso, que nos permite la contemporaneidad con estos cipotes preconciliares y sus riadas y aun cataratas fluyentes! Amén ¡Viva España!… Te ruego que transmitas a la Excma. Diputación Provincial de Málaga mi propuesta de que le sea atribuido un homenaje de ámbito nacional al dueño de la herramienta, honra y prez de la patria y espejo de patriotas. Podría levantarse en su honor un monolito granítico con una farola en la punta del haba -el falofaro de Archidona visible desde las costas de África-; podrían editarse tarjetas postales y fabricarse cipotillos de solapa; podría incluirse la contemplación de tanta gloriosa prepotencia en el programa de los cursos de verano para extranjeros…».

Los afectados por la espesa lluvia interpusieron denuncia esa misma noche y en el atestado judicial quedó constancia de que el chaparrón seminal alcanzó a los espectadores de la fila trasera de la pareja e incluso a los de la fila posterior.

Alfonso Canales, Premio nacional de poesía 1965
Alfonso Canales, Premio nacional de poesía 1965

Cela indaga en el mundo científico

Camilo José Cela en su labor de profundización e investigación del caso redacta y envía la siguiente carta a un doctor en patología clínica con todos los datos requeridos por el primero. No tiene desperdicio.

«Muy señor mío y amigo,
Le agradezco —como español y patriota— su generoso diagnóstico sobre la musculatura de la pija hispánica, orgullo del país y espejo de foráneos. Como jamás negué mi colaboración a la ciencia, ahí van los datos que me pide.
a) De forma cilíndrica —o quizá levemente troncocónica— el cipote de Archidona da, en estado de lucimiento y descapullez, las siguientes medidas: diámetro de la base, 8,5 cm.; longitud, 42 cm.; diámetro de la cúspide, 7,6 cm. ¡Qué los clementes dioses lo bendigan!
b) El mozo archidonero se corrió de cuchara, esto es, hacia atrás y por encima de la cabeza, como chutaba Zarra, y su engrudo vital, en el suceso que nos ocupa, describió una trayectoria parabólica de 2,40 m. de alcance. Como verá se trata de un problema de balística y opino que quizá fuera prudente que consultara usted a un artillero.
c) Acostumbra a autocascársela tres veces al día —al despertarse, de postre del almuerzo y al acostarse para adecuar los buenos sueños— salvo moza propicia a la que, claro es, no desaira. Su ritmo es rápido y breve y no suele pasar más allá de los primeros compases del pasodoble El gato montés. Se la zurra con la derecha porque, dada su edad y prepotencia, no precisa cambiar de mano.
d) La despiadada catarata se produjo al quinto vaivén profundo, tras no más de dos de tanteo.
e) Rugió ¡Viva España!, y se fue. ¡Angelito! Según informes de la Guardia Civil, ni babeó ni bizqueó.
Deseando haberle complacido con el acopio de estos datos que tanto pueden redundar en el mejor provecho de su labor científica, quedo suy
o afectuosísimo.» C.J.C.

En el siguiente fragmento de la película tienen al Premio Nobel dictando la «carta» al científico.

Sentencia judicial

Los dos implicados en esta peculiar ducha seminal acabaron condenados en el juicio que se llevó a cabo, teniendo que indemnizar los gastos en tintorería de los denunciantes y la pareja protagonista acabó casándose por imposiciones de la pacata moral de la época.

La sentencia:

Que debemos condenar y condenamos a los procesados P. B. A. y A. A. M. como autores de un delito ya definido de escándalo público a cada uno a las penas de dos meses de arresto mayor, multa de diez mil pesetas y seis años y un día de inhabilitación especial para el cargo de guarda y tutela de menores, con la accesoria de suspensión de todo cargo público, profesión, oficio y derecho de sufragio durante las respectivas condenas de arresto mayor con apremio personal de treinta días de arresto si no hicieran efectivas dichas multas en el plazo de dicha Audiencia, y a indemnizar mancomunada y solidariamente a los perjudicados R. B. en tres mil quinientas y a M. L. C. en mil seiscientas pesetas y al pago de las costas procesales por mitad, siéndole de abono para el cumplimiento de dicha condena todo el tiempo que han estado privados de libertad por esta causa.

Y aprobamos por sus mismos fundamentos y con las reservas que contiene el auto de insolvencia consultado. Así por esta nuestra sentencia definitivamente juzgando la pronunciamos, mandamos y firmamos. 

Robustiano Cipotón

Para acabar de enredar este vodevil, a Cela le llega esta carta anónima de un tal Robustiano Cipotón, residente en Ronda (Málaga):

Que esta Navidad le traiga longevidad y el año setenta y tres mucha fuerza en el quilé.
Robustiano Cipotón

A lo que el Nobel le contestó:

Robustiano Cipotón
es un cachondo de Ronda
que desea verrionda
y eficaz
y pertinaz
la conducta del cojón.

¡Que Dios le oiga, compañero!
Que en este mundo de mierda
no hay cipote que se pierda
por pensar
y practicar
que joder es lo primero.

¡Ay, pija devota y pía,
brújula que del cojón
marcas la dulce sazón
-calentura
y polla dura–
que tan solo el catre enfría!

Robustiano Cipotón
me la desea bravía.
¡Que Dios oiga todavía,
Robustiano,
fiel hermano,
los ruegos de tu oración!

Salut y força al canut,
se desea en Barcelona
y en Gerona y Tarragona
para el quilé
y el mangué.
Y calibre de mamut,

como el pijo de Arachidona,
¡cosa bona!,
pide al cielo para usted
su compadre emocionado
y a follar aficionado,
Cela,
Camilo José.

Monumento a Camilo José Cela
No se nos ocurre mejor monumento a Camilo José Cela que éste tan sutil ubicado en Padrón

El libro El cipote de Archidona

Todas estas cartas de ida y vuelta entre varias personas (mayormente entre Cela y Canales) están incluidas en el libro La insólita y gloriosa hazaña del cipote de Archidona, editado por Tusquets en el año 1977 dentro de la colección La sonrisa vertical, dirigida por Luis García Berlanga.

Dicho libro recoge documentos, cartas y notas escritas por Cela en torno al suceso dando forma a una obra que si bien se le notan las costuras por el paso del tiempo y el cambio en el paradigma del humor en comparación con el de hace cuarenta años en plena Transición, es una buena muestra de la llamada literatura sicalíptica epistolar que se lee gozosamente si el lector es capaz de ponerse en aquellos años.

Libro La insólita y gloriosa hazaña del cipote de Archidona - el café de la Historia

El cipote de Archidona, la película que no emocionó a Spielbierg

En 1979 y dirigida por Ramón Fernández con guion sobre el libro de Cela se estrena la película que contaba con Paco Algora y Josele Román interpretando a la pareja del incidente.

Ni el cartel promocional ni la sinopsis de la película dejaban mucho lugar para la especulación:

«Durante un espectáculo musical, una pareja se embelesa hasta tal punto que ella, enardecida, toma en sus manos el miembro viril de su novio con tanta gracia y donaire que las consecuencias les hicieron famosos, sobre todo al miembro viril…».

Cartel de la película La insólita y gloriosa hazaña del cipote de Archidona

Soneto de Cela a «El cipote de Archidona»

«Claro cipote, cuya frente altiva
cubre de nubes tan tupido velo
que nos hace creer que en ella el cielo
y en sus cojones su razón estriba.


En ti mostró su boca vengativa
el gran león, forzado de su celo,
y en ti de voluntad empieza el vuelo
de goterón de leche en lavativa.


Hoy proclama la gloria de Archidona
que anegas con tus huevos a su gente
por tu fluidora pija perseguida.


Hoy el mundo en su justo honor pregona
que salvo incordio, chancro o accidente,
no hay pija cual tu pija en esta vida.»

“¡Viva España!

¡Cuán grandes son los países en los que los carajos son procesados por causa de siniestro!”

Camilo José Cela



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2 comentarios en «La insólita y gloriosa hazaña del cipote de Archidona»

  1. Me suena la historia. Es buenísima. ¡Vaya precio el libro! A ver la película…
    Muchas gracias.

Los comentarios están cerrados.