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120 Refranes de meses del año

Autor: El café de la Historia

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Dichos y refranes sobre los meses del año

  • Heladas de enero, nieves de febrero, mollinas de marzo, lluvias de abril, aires de mayo, sacan hermoso el año.
  • Estos son mis pollos de enero, mira qué tales serán, pues, como dice el refrán la pluma vale a dinero.
  • Enero heloso, febrero nevoso, marzo ventoso, abril lluvioso, mayo pardo y San Juan claro, labrador prepara los bueyes y el carro.
  • En diciembre y enero la borrina, y en febrero y marzo nieve hasta la petrina.
  • Enero seco, villano rico.
  • Sol de enero, poco duradero.
  • Si diciembre y enero pasan sin frío, cuando viene febrero se hiela el río.
  • Enero, trentayunero, siete capas y un sombrero y todavía me hielo.
  • Enero helado, febrero trasnochado, marzo airoso y abril lluvioso sacan a mayo florido y hermoso.
  • Enero tiene unas horas más por entero; quien de verdad quiera contar, hora y media le ha de echar.
  • Mal para cuerpo y bolsa, si en febrero ves a la sombra el perro y en mangas de camisa el jornalero.
  • Si el buey quieres engordar, de mediado febrero hasta mayo le has de apacentar.
  • En febrero el sol pica, el cerdo se remoja y el perro busca la sombra.
  • En febrero, veinte pies salta la liebre en el sendero; pero si al galgo le dan pan duro, salta veinte y uno.
  • El mes de enero es la llave del granero; lluvia de febrero cada gota vale un dinero; en marzo cada gota quita un cuarto; en mayo más que en todo el año.
  • Árbol que podo en febrero tendrá fruto duradero.
  • Febrero es embustero, también loco; trae lluvia, frío y sol, de todo un poco.
  • Mal año espero, si en febrero anda en mangas de camisa el jornalero.
  • Febrero, el mes más largo cuando no hay dinero.
  • Fraile callejero, mujer que habla latín y golondrina en febrero, mal agüero.
  • Si marzo se va y el cuco no viene, o se ha muerto el cuco, o del fin del mundo vuelve.
  • Si hay truenos en marzo, hasta el obispo comerá pan bazo.
  • Marzo marzuelo, un día malo y otro bueno.
  • Marzo de lluvias cargado, año muy desgraciado.
  • Que por arriba que por abajo, la Cuaresma siempre cae en marzo.
  • Cuando marzo vuelve el rabo, todavía al invierno no se le ve el cabo.
  • Las pajas al pajar y las dueñas a velar; que la que por marzo comenzó, tarde acudió.
  • En marzo, el garbanzal ni nacido ni por sembrar.
  • Calor de marzo temprano es para el campo sano.
  • Si marzo vuelve el rabo, no quedará oveja ni pastor enzamarrado.
  • El que quiera tener ovejas mil, líbrelas de las heladas de marzo y de los orbajos de abril.
  • Abril llovedero, llena el granero.
  • Sí abril fuere frío, habrá pan y vino; y si frío y mojado, seguro está el año.
  • Abril concluido, invierno ido.
  • Los años que vienen buenos, por abril lo anuncian truenos.
  • Abriles y jornaleros, pocos buenos; pero el que es bueno, es bueno.
  • Abriles buenos y buenos hidalgos, muy escasos.
  • Hasta que no pase abril, no aligeres el vestir.
  • Abril, abrilero, de ciento, uno bueno; la vieja que lo decía tenía ciento uno y no conoció bueno ninguno.
  • Abriles y hombres viles, desde que el mundo es mundo, los hubo miles.
  • El mal de la culebra, no muerde en el agua y muerde en la tierra, y por mayo deja la pelleja entre la piedra.
  • Cuando mayo va a mediar, debe el invierno acabar.
  • Enjambre de abril para mí, el de mayo para mi hermano.
  • Cuando marzo mayea, mayo marcea.
  • En el mes de mayo, el mastín es galgo.
  • Días de mayo, días amargos, los panes cortos y los días largos.
  • Si en mayo llueve y hace calor todo el campo cubre de verdor.
  • Quien en mayo se moja en mayo se seca.
  • Hasta el cuarenta de mayo no te quites el sayo; y si el tiempo es importuno, hasta el cuarenta de Junio.
  • Mayo fresco, granero lleno.

Más refranes sobre los meses del año

  • Tormenta de junio golpea como un puño.
  • Si en junio llueve, en invierno nieva.
  • Junio es todo día; los viejos y achacosos tienen más vida.
  • Ni verano hasta San Juan, ni invierno hasta Navidad.
  • En junio, beber y sudar, y el fresco buscar.
  • En junio si pica el sol, ni mujer ni caracol.
  • Cielo de junio, limpio como ninguno.
  • Junio al principio lluvioso, anuncia verano caluroso.
  • Caprichoso junio, o sequía, o diluvio.
  • Junio soleado y brillante, te pone de buen talante.
  • Enero llorón, julio tronón.
  • Lo que en junio se moja, en julio se seca.
  • En julio, el mozo en la acequia o en el pozo.
  • Julio brillante, año abundante.
  • Tronadas en julio anuncian muchos frutos.
  • Julio soleado y brillante, te pone de buen talante.
  • Dice el labrador al trigo, para julio te espero amigo.
  • Si en julio no truena, hambre en la aldea.
  • Dice el trigo al sembrador: con un grano o con dos, al julio soy con vos.
  • Julio caliente, quema al más valiente.
  • En agosto uvas y mosto.
  • Agosto, mes de los gatos.
  • Lodos en mayo, espigas en agosto.
  • Agosto, por el día fríe el rostro; pero por la noche frío en rostro.
  • Agosto relente, agua corriente.
  • El que en agosto duerme, velará en septiembre.
  • Primero de agosto lluvioso, pone al castaño hermoso.
  • En las madrugadas de agosto pasan frío el viejo y el mozo.
  • Quien en agosto ara, su riqueza prepara.
  • En agosto, ni por leña al mato, ni por agua al pozo.
  • En septiembre, al final, los higos son un manjar.
  • Si el catorce de septiembre es ventoso, todo el año es lluvioso.
  • A mediados de septiembre, tu fuego enciende.
  • Septiembre y marzo, revoltosos ambos.
  • Julio, triguero, septiembre, uvero.
  • Enero friolero, febrero ventolero, marzo airado, abril variado, mayo hermoso, junio fogoso, julio claro, agosto raro, septiembre extravagante, octubre abundante, noviembre llevadero y diciembre nevadero.
  • Marzo y septiembre son cual hermanos: uno dice adiós al invierno y otro al verano.
  • Septiembre, o los ríos llena o el agua escasea.
  • Por septiembre, come y vende; pero no sea tanto tu comer, que no tengas que vender.
  • Agosto tiene la culpa y septiembre lleva la fruta.
  • En octubre niebla en los valles, frio y nieve en las cumbres.
  • En octubre el gallinero mucha pluma y poco huevo.
  • Cuando llovizna en octubre sonríe el agricultor y el peón.
  • El mes de octubre, de castañas y setas se cubre.
  • Si llueve en la luna de octubre siete temporales descubre.
  • Dejan recuerdos espantosos los octubres que comienzan tormentosos.
  • Por las costas de Levante, el diluvio y la inundación, hacen en octubre su aparición.
  • En octubre no molesta la lumbre.
  • Octubre es un mes de historias y deja malas memorias.
  • Agua de octubre, las mejores frutas pudre.
  • Si en noviembre oyes que truena, la cosecha será buena.
  • Noviembre, si las flores dan, coge el azafrán.
  • Desde el veinte de noviembre el invierno ya es constante.
  • En noviembre, como hace el uno, el dos y el tres, hace la mayor parte del mes.
  • Noviembre caliente, mayo helado.
  • Septiembre caluroso, octubre florido, noviembre para ninguno.
  • Treinta días trae noviembre con abril, junio y septiembre, menos febrerillo el mocho que sólo tiene veintiocho.
  • Noviembre, dichoso mes que entra con Todos los Santos, media con San Eugenio y sale con San Andrés.
  • Si en noviembre truena, el frío arrecia.
  • En octubre, noviembre o diciembre, coma quien tuviere.
  • Del uno de diciembre en adelante, el invierno ya es constante.
  • En diciembre, hielos y nieves, lebrillos de matanza y roscos de aguardiente.
  • En diciembre, el pastor y el labriego descuidan las ovejas y atizan el fuego.
  • Diciembre que se marcha tiritando, buen año viene pregonando.
  • Ni en agosto caminar ni en diciembre navegar.
  • Diciembre es del año el mes más anciano.
  • Cuando diciembre es frío y la nieve abunda, el labrador tiene fe en una añada fecunda.
  • Días de diciembre, días de amargura: apenas amanece, ya es noche oscura.
  • En las frías noches de diciembre, si ves lucir la luna blanca, echa en la cama cobertor y manta.
  • Amanecer y oscurecer, en diciembre se suceden a la vez.

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¿Qué es un refrán?

Un refrán es un frase de origen popular repetida tradicionalmente de forma invariable, en la cual se expresa un pensamiento moral, un consejo o una enseñanza, particularmente la que está estructurada en verso y rima en asonancia o consonancia.


«Cualquiera sentencia popular repetida tradicionalmente de forma invariable, particularmente, las que son en verso o al menos con cierto ritmo, consonante o asonante, que las hace fáciles de retener y les da estabilidad de forma y de sentido figurado». (María Moliner)


Dicho agudo y sentencioso de uso común. (Diccionario de la RAE)



¿Qué son los refranes?

Un refrán es un frase de origen popular repetida tradicionalmente de forma invariable, en la cual se expresa un pensamiento moral, un consejo o una enseñanza; particularmente la que está estructurada en verso y rima en asonancia o consonancia.

Los refranes son paremias tradicionales de uso y origen popular y, en general, de autoría anónima.

El refrán nace con intención didáctica, moral o, incluso en ocasiones, filosófica.

Puede encontrarse algunas veces como sinónimo de dicho e incluso de proverbio, si bien el dicho, esencialmente oral, comprende un significado bastante más amplio, como conjunto de palabras que proponen un concepto cabal, agudo, oportuno, e incluso malicioso.

También, en ciertas ocasiones, encierra una ocurrencia chistosa.

​Por otro lado, el proverbio, igual que el adagio, suelen ir asociados a lo bíblico y/o lo culto.

En definitiva, y sin lugar a dudas, en el ámbito de la lengua castellana, el refrán es, de manera indiscutible, la paremia más representativa y extendida de la sabiduría popular.

Dicho agudo y sentencioso de uso común. (Diccionario de la RAE)

El refrán es una paremia tradicional de origen y uso popular –y por definición, de autoría anónima– con intención didáctica, moral o, incluso, filosófica. En algunos contextos puede encontrarse como sinónimo de dicho e incluso de proverbio, si bien el dicho, esencialmente oral abarca un significado más amplio, como conjunto de palabras que proponen un concepto cabal, agudo, oportuno, e incluso malicioso, o bien una ocurrencia chistosa.

Por su parte, el proverbio, como el adagio y la máxima, suelen estar asociados a lo culto, lo bíblico o lo oriental. En suma, en el ámbito de la lengua castellana o idioma español, el refrán es, por antonomasia, la paremia más representativa de la sabiduría popular.

En el uso de la lengua española, el término refrán (del francés refrain, sentencia corta) ha conocido una gran difusión hasta el punto de desplazar al proverbio, idea que se asocia a una paremia culta como los proverbios bíblicos u orientales. Así, el refrán, paremia popular o popularizada, aparece en obras de autores clásicos como Gonzalo de Berceo, el Arcipreste de Hita, Don Juan Manuel, Alfonso X el Sabio o el propio Miguel de Cervantes, que en el Quijote asegura por boca de Quijano que «los refranes son sentencias breves, sacadas de la experiencia y especulación de nuestros antiguos ancianos», y hablando con Sancho Panza le dice que «cualquiera de los que has dicho basta para dar a entender tu pensamiento» (Segunda parte, capítulo XVII); o cuando le hace decir al cautivo que «el refrán es sentencia breve sacada de la luenga y discreta experiencia».​

Sentencias breves y anónimas que «señalan qué actitud conviene adoptar en cada situación, definen la razón de una determinada conducta, o extraen las consecuencias de una circunstancia, entrañando en cualquier caso un fin didáctico y aleccionador y convirtiendo la anécdota humana en tema de reflexión».​ No obstante, muchas frases literarias y bíblicas han pasado a formar parte del refranero popular. La mayoría de los refranes son observaciones acuñadas por la experiencia colectiva a lo largo del tiempo, con temas que van desde la meteorología hasta el destino invariable y fatalista de existencia. Constituyen el bagaje cultural del pueblo en tiempos en los que la tradición oral pasaba la sabiduría popular de una generación a otra.

Su estructura suele ser pareada y recurren tanto a la prosa y verso como a figuras literarias (antítesis, elipsis o paralelismo) para facilitar su perpetuación oral.

Fuente: Wikipedia

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