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100 refranes sobre los sábados

Autor: El café de la Historia

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Dichos y refranes sobre los sábados

  • No hay sábado sin sol, ni vieja sin dolor.
  • En invierno y en verano, el buen dormir es en sábado.
  • A todo marrano le llega su sábado.
  • Lunes y sábados no quitan jueves.
  • Sábado no te alegres por el hijo ni los martes por la hija.
  • Viento el jueves, antes del sábado llueve.
  • La mujer del barbero, los sábados come puchero.
  • Ni sábado sin sol, ni viuda sin consejo.
  • No hay sábado sin sol, ni domingo sin borracho.
  • Jueves sol embarrado, el sábado mojado.
  • La mujer holgazana, sólo el sábado se afana.
  • Si la luna de un sábado es nueva o llena siempre ha habido lluvia y siempre la habrá.
  • No hay sábado sin sol, ni doncella sin amor, ni casada sin dolor, ni viuda sin pretensión.
  • Sábado gris, domingo de lluvia.
  • Quien gasta el viernes, come el sábado.
  • Sábados a llover y borrachos a beber, nadie los puede vencer.
  • No hay sábado sin sol, ni romero sin flor, ni mocita sin amor.
  • Vuelva usted el sábado, que hoy no hay mendrugos.

Más refranes de sábados

  • Lunes, galbana; martes, mala gana; miércoles, tormenta; jueves, mala venta; viernes, a cazar ; sábado, a pescar, y el domingo se hizo para descansar.
  • Si el sábado se pone el sol cubierto, cuenta con lluvia de cierto.
  • Sábados a llover, viejas a beber, putas a putecer.
  • Primero fue sábado que domingo.
  • Herreruela y Caleruela, tienen los pastos comunes, y yo los tengo contigo, sábado, domingo y lunes.
  • No hay sábado sin sol, ni viudita sin duelo, ni triste sin consuelo.
  • Sábado, sabadete, camisa blanca y polvete.
  • No hay sábado sin sol, ni lunes sin arrebol.
  • Lunes y martes, fiestas muy grandes; miércoles y jueves, fiestas solemnes; viernes y sábado, las mejores de todo el año.
  • No hay sábado sin sol, ni doncella sin amor, ni cura que no se case, ni mal que cien años dure, ni nada que no se pase.
  • Quien quiera mujer hermosa, el sábado la escoja.
  • Luna de sábado, luna ladina.
  • No hay sábado sin sol ni domingo sin resplandor.
  • Cuando un sábado al anochecer veas nubes pardas, al otro día domingo.
  • Quien en sábado descansa, el domingo trabaja.
  • No hay sábado sin sol, ni romero sin flor, ni casada sin celos, ni soltera sin amor.
  • Lunes de Triana, martes de Sevilla, miércoles en la cama, jueves al mercado, viernes a misa, sábado a hacer cuenta y el domingo no hay bocado.
  • Si el sol se pone en capa, de llover antes del sábado no se escapa.
  • No hay sábado en el año que el sol no veamos.
  • El sábado, sabadete, camisa limpia y polvete.
  • Obrita que en sábado viene, puntadita de a palmo y salto de liebre.
  • Hay sábados con tormenta y mocita descontenta.
  • No hay sábado sin sol, ni romero sin flor, ni mocita sin amor.
  • El lunes mojo, el martes lavo; el miércoles cuelo; el jueves saco, el viernes cierno; el sábado amaso, el domingo, que yo hilaría, todos me dicen que no es día.
  • Quien en sábado va a la aceña, el domingo tiene mala huelga.
  • No hay sábado sin sol, ni misa sin cura, ni lunes sin pereza.
  • Luna sabatina se cambia siete veces de camiseta.
  • Sábado, sabadete, para echar un casquete.
  • No hay sábado sin sol, ni viudita sin duelo, ni doncella sin amor, ni preñada sin dolor.
  • A todo cerdo le llega su sábado.
  • Luna sabatina, o lluviosa o ventosina.
  • Landre de Portillo, que da en sábado y acaba en domingo.
  • El sábado el sol sale siete veces.
  • Ni sábado sin sol, ni vieja sin arrebol.
  • El sábado, la Virgen va a lavar sus pañales: es por eso que hace siempre sol.
  • No hay sábado sin sol, no hay jardín sin flores, ni hay niña bonita que no tenga sus amores.
  • La dieta de Mingo, meterla el sábado y no sacarla hasta el domingo.
  • Ya sale mi Juan por su carga de leña; Lunes, sale; martes, llega; miércoles, corta; jueves, seca; viernes, carga; sábado, de vuelta, y ya está aquí mi Juan con su carga de leña.
  • El sábado la Virgen plancha la ropa a los ángeles.
  • Lo mejor del domingo, el sábado por la tarde.
  • El viento del sábado no llega al lunes sin llover.
  • No hay sábado sin sol ni doncella sin amor.
  • El viernes prefiere morir antes que parecerse al sábado.
  • Sábado, sabadete, ponte una camisa nueva y echa un polvete.
  • El sol con preferencia al sábado hace reverencia.
  • No hay sábado sin sol, domingo sin misa, olla sin tapa, ni lunes sin pereza.
  • La que sólo tiene un sayo, todos los sábados tiene un mal rato.
  • Jueves llovizna, viernes todo el día, sábado hasta mediodía.
  • A todo gorrino le llega su sábado.
  • No hay sábado sin sol, ni mocita sin amor, ni callejuela sin revuelta, ni vieja que no sea alcahueta.

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¿Qué es un refrán?

Un refrán es un frase de origen popular repetida tradicionalmente de forma invariable, en la cual se expresa un pensamiento moral, un consejo o una enseñanza, particularmente la que está estructurada en verso y rima en asonancia o consonancia.


«Cualquiera sentencia popular repetida tradicionalmente de forma invariable, particularmente, las que son en verso o al menos con cierto ritmo, consonante o asonante, que las hace fáciles de retener y les da estabilidad de forma y de sentido figurado». (María Moliner)


Dicho agudo y sentencioso de uso común. (Diccionario de la RAE)



¿Qué son los refranes?

Un refrán es un frase de origen popular repetida tradicionalmente de forma invariable, en la cual se expresa un pensamiento moral, un consejo o una enseñanza; particularmente la que está estructurada en verso y rima en asonancia o consonancia.

Los refranes son paremias tradicionales de uso y origen popular y, en general, de autoría anónima.

El refrán nace con intención didáctica, moral o, incluso en ocasiones, filosófica.

Puede encontrarse algunas veces como sinónimo de dicho e incluso de proverbio, si bien el dicho, esencialmente oral, comprende un significado bastante más amplio, como conjunto de palabras que proponen un concepto cabal, agudo, oportuno, e incluso malicioso.

También, en ciertas ocasiones, encierra una ocurrencia chistosa.

​Por otro lado, el proverbio, igual que el adagio, suelen ir asociados a lo bíblico y/o lo culto.

En definitiva, y sin lugar a dudas, en el ámbito de la lengua castellana, el refrán es, de manera indiscutible, la paremia más representativa y extendida de la sabiduría popular.

Dicho agudo y sentencioso de uso común. (Diccionario de la RAE)

El refrán es una paremia tradicional de origen y uso popular –y por definición, de autoría anónima– con intención didáctica, moral o, incluso, filosófica. En algunos contextos puede encontrarse como sinónimo de dicho e incluso de proverbio, si bien el dicho, esencialmente oral abarca un significado más amplio, como conjunto de palabras que proponen un concepto cabal, agudo, oportuno, e incluso malicioso, o bien una ocurrencia chistosa.

Por su parte, el proverbio, como el adagio y la máxima, suelen estar asociados a lo culto, lo bíblico o lo oriental. En suma, en el ámbito de la lengua castellana o idioma español, el refrán es, por antonomasia, la paremia más representativa de la sabiduría popular.

En el uso de la lengua española, el término refrán (del francés refrain, sentencia corta) ha conocido una gran difusión hasta el punto de desplazar al proverbio, idea que se asocia a una paremia culta como los proverbios bíblicos u orientales. Así, el refrán, paremia popular o popularizada, aparece en obras de autores clásicos como Gonzalo de Berceo, el Arcipreste de Hita, Don Juan Manuel, Alfonso X el Sabio o el propio Miguel de Cervantes, que en el Quijote asegura por boca de Quijano que «los refranes son sentencias breves, sacadas de la experiencia y especulación de nuestros antiguos ancianos», y hablando con Sancho Panza le dice que «cualquiera de los que has dicho basta para dar a entender tu pensamiento» (Segunda parte, capítulo XVII); o cuando le hace decir al cautivo que «el refrán es sentencia breve sacada de la luenga y discreta experiencia».​

Sentencias breves y anónimas que «señalan qué actitud conviene adoptar en cada situación, definen la razón de una determinada conducta, o extraen las consecuencias de una circunstancia, entrañando en cualquier caso un fin didáctico y aleccionador y convirtiendo la anécdota humana en tema de reflexión».​ No obstante, muchas frases literarias y bíblicas han pasado a formar parte del refranero popular. La mayoría de los refranes son observaciones acuñadas por la experiencia colectiva a lo largo del tiempo, con temas que van desde la meteorología hasta el destino invariable y fatalista de existencia. Constituyen el bagaje cultural del pueblo en tiempos en los que la tradición oral pasaba la sabiduría popular de una generación a otra.

Su estructura suele ser pareada y recurren tanto a la prosa y verso como a figuras literarias (antítesis, elipsis o paralelismo) para facilitar su perpetuación oral.

Fuente: Wikipedia

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