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100 refranes sobre el matrimonio

Autor: El café de la Historia

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Dichos y refranes sobre el matrimonio

  • Matrimonio que en la calle parecen el gato en enero, si los ves dentro de casa, parecen el gato y el perro.
  • El matrimonio simplifica la vida, pero complica los días.
  • El matrimonio es la única guerra en la que duermes con el enemigo.
  • La mujer llora antes del matrimonio, el hombre después.
  • El matrimonio es tratar de solucionar entre los dos problemas que nunca hubieran surgido al estar solo.
  • El amor es ciego, pero el matrimonio le devuelve la vista.
  • No hay soledad como la de un matrimonio fracasado.
  • El melón y el matrimonio: acertamiento son.
  • En vida de matrimonio, ni soso ni salado.
  • Matrimonio y mortaja, del cielo bajan.
  • La primera luna después del matrimonio es la de miel, y las que le siguen de amargura.
  • Un matrimonio ha de ser como las manos y los ojos. Si duele la mano, los ojos lloran, y si estos lloran, la mano seca sus lágrimas.
  • Sin pisto no hay matrimonio.
  • Los libros del marido por la mujer son aborrecidos.
  • Cuando no hay calor en el nido, lo busca fuera el marido.
  • A la que a su marido encornuda, Señor y tú la ayuda.
  • Mucho maridito al lado, mucho dolor de costado.
  • Dolor de codo y de marido, tan pronto es llegado como ido.
  • Si quieres tener un marido holgazán, compra una mala yegua y un buen colmenar.
  • La mujer del marinero cuando no hay pesca tiene dinero.
  • Casarás y amansarás.
  • La mujer que no come con su marido, lo mejor del puchero se lo han comido.
  • Matrimonio de arrancados, es fábrica de encuerados.
  • En casa del mezquino manda más la mujer que el marido.

Más refranes del matrimonio

  • Boda y parida no es cada día.
  • Tanta mujer sin marido, tanto niño sin padre, tanto cura tanto fraile.
  • Boda y cofradía, no es para cada día.
  • Celosillo es mi marido y yo me río, porque cuando él va, yo he venido.
  • Bodas largas, barajas nuevas.
  • Cura flaco y marido barrigón, ninguno cumple su función.
  • El matrimonio es al amor lo que el vinagre al vino. El tiempo hace que pierda su primer sabor.
  • A la mujer y al caballo les hace mal el olvido, el caballo cambia de dueño y la mujer de marido.
  • Para torear y casarse, hay que arrimarse.
  • En el marido, prudencia; en la mujer, paciencia.
  • Los casamientos y las riñas deprisa.
  • Una mujer, que nunca ha visto a su marido pescando, no sabe con qué paciente se casó.
  • Quien mal casa, tarde enviuda.
  • Marido celoso no tiene reposo.
  • El que se casa por todo pasa.
  • A virgo perdido nunca le falta marido.
  • En casa del vago la esposa siempre está preñada y la vaca es estéril.
  • Más vale buen amigo que mal marido.
  • El que no ama a la madre no sirve para ser esposo.
  • Si a tu marido quieres matar, dale caracoles en el mes de San Juan.
  • Esposa inteligente no tiene reemplazante.
  • Marido rico y necio, no tiene precio.
  • Cuando el hijo se casa, firma un contrato con su esposa y un divorcio con su madre.
  • San Torcuato, mi marido cegato.
  • Vieja verde caprichosa, ni fue buena madre ni buena esposa.
  • Entre marido y mujer, nadie se debe meter.
  • El soltero desea una esposa pero se alegra de no tenerla.
  • Muchacha que barre mal, no tendrá buen marido.
  • Soltero pavón; desposado león; casado asno.
  • Para marido, ni muy bonito que encante, ni muy feo que espante.
  • Hija desposada, hija enajenada.
  • Dale a tu marido gusto, y ahorrarás más de un susto.
  • Cuando una solterona se casa, se convierte en una esposa joven.
  • El matrimonio es como un cacahuete, hay que romper la cáscara para ver lo que hay adentro.
  • Si quieres ver a tu marido gordito después de la sopa dale un traguito.
  • El matrimonio debe combatir sin tregua un monstruo que lo devora todo: la costumbre.
  • Marrano y mujer, acertar y no escoger.
  • El amor es ciego, el matrimonio te abre los ojos, y el divorcio te pone gafas.
  • El marido en casa es como la pulga en el oído.
  • Cuando se acuerda un matrimonio hay que prestar atención con quién se va a tener que discutir el divorcio.
  • Matrimonio bien avenido, la mujer junto al marido.
  • Casamiento y gobierno, destino del cielo.
  • Donde acaba el novio, empieza el marido.
  • Bodas buenas y magistrado, del cielo es dado.
  • Matrimonios por amores, causan muchos sinsabores.
  • Casado a los cincuenta, no llegarás a los sesenta.
  • La que da con mal marido, se le va lo comido por lo servido.
  • Casose con gata por amor a la plata, gastose la plata, quedose la gata.
  • Matrimonio ni señorío no quieren furia ni brío.
  • Dicen que casar casar, yo también me casaría si la vida de casados fuera como el primer día.
  • A marido ausente, amigo presente.
  • El matrimonio no es nada, la ollita es la condenada.
  • Lo más razonable que se ha dicho sobre el matrimonio y sobre el celibato es esto: hagas lo que hagas te arrepentirás.
  • Los solteros somos hombres que nos hemos casado con nosotros mismos. Y en la mayor parte de los casos, somos un matrimonio que nos llevamos fatal.
  • El mejor marido, el que mas ha corrido.
  • Patrimonio es un conjunto de bienes; matrimonio es un conjunto de males.
  • El que lejos se va a casar, o va engañado o va a engañar.
  • Si quieres ver a tu marido morto, dale berzas en agosto.
  • El que se divorcia y se vuelve a casar, algo le debe al diablo que le quiere pagar.
  • Cuando vieres mujer medinesa, mete tu marido detrás de la artesa.
  • En alquimia y en casar gran ventura es acertar.
  • La buena esposa es un gran consuelo para el hombre en todas las dificultades y contratiempos que jamás tuvo cuando estaba soltero.
  • La muerte y la boda, no van a roda.
  • Si quieres ver a tu esposo morir, dale coles en abril.
  • Madre, ¿Qué cosa es casar? Hija: hilar, parir y llorar.
  • Los desposados de Orihuela, que ella lloraba por no ir con él, y él por no ir con ella.
  • En Casas de Haro, en el barrio de arriba y en el de abajo, no hay mujer que no tenga marido y majo.
  • Moza casada con un viejo, mal parejo; mozo casado con una vieja, mala pareja.
  • El martes no te cases, embarques ni de tu familia te apartes.
  • Entre marido y mujer, sólo paz debes poner.
  • Boda, en igualdad, hasta en la edad.
  • En el pueblo de Arcaute, de arriba a abajo, no hay mujer que tenga marido y majo.
  • Las pestes y el matrimonio, son inventos del demonio.
  • Por cada cien matrimonios, ciento dos arrepentidos.
  • El secreto de un matrimonio feliz, perdonarse mutuamente el haberse casado.
  • Soltero flaco y marido tripón, no cumple con su obligación.

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¿Qué es un refrán?

Un refrán es un frase de origen popular repetida tradicionalmente de forma invariable, en la cual se expresa un pensamiento moral, un consejo o una enseñanza, particularmente la que está estructurada en verso y rima en asonancia o consonancia.


«Cualquiera sentencia popular repetida tradicionalmente de forma invariable, particularmente, las que son en verso o al menos con cierto ritmo, consonante o asonante, que las hace fáciles de retener y les da estabilidad de forma y de sentido figurado». (María Moliner)


Dicho agudo y sentencioso de uso común. (Diccionario de la RAE)



¿Qué son los refranes?

Un refrán es un frase de origen popular repetida tradicionalmente de forma invariable, en la cual se expresa un pensamiento moral, un consejo o una enseñanza; particularmente la que está estructurada en verso y rima en asonancia o consonancia.

Los refranes son paremias tradicionales de uso y origen popular y, en general, de autoría anónima.

El refrán nace con intención didáctica, moral o, incluso en ocasiones, filosófica.

Puede encontrarse algunas veces como sinónimo de dicho e incluso de proverbio, si bien el dicho, esencialmente oral, comprende un significado bastante más amplio, como conjunto de palabras que proponen un concepto cabal, agudo, oportuno, e incluso malicioso.

También, en ciertas ocasiones, encierra una ocurrencia chistosa.

​Por otro lado, el proverbio, igual que el adagio, suelen ir asociados a lo bíblico y/o lo culto.

En definitiva, y sin lugar a dudas, en el ámbito de la lengua castellana, el refrán es, de manera indiscutible, la paremia más representativa y extendida de la sabiduría popular.

Dicho agudo y sentencioso de uso común. (Diccionario de la RAE)

El refrán es una paremia tradicional de origen y uso popular –y por definición, de autoría anónima– con intención didáctica, moral o, incluso, filosófica. En algunos contextos puede encontrarse como sinónimo de dicho e incluso de proverbio, si bien el dicho, esencialmente oral abarca un significado más amplio, como conjunto de palabras que proponen un concepto cabal, agudo, oportuno, e incluso malicioso, o bien una ocurrencia chistosa.

Por su parte, el proverbio, como el adagio y la máxima, suelen estar asociados a lo culto, lo bíblico o lo oriental. En suma, en el ámbito de la lengua castellana o idioma español, el refrán es, por antonomasia, la paremia más representativa de la sabiduría popular.

En el uso de la lengua española, el término refrán (del francés refrain, sentencia corta) ha conocido una gran difusión hasta el punto de desplazar al proverbio, idea que se asocia a una paremia culta como los proverbios bíblicos u orientales. Así, el refrán, paremia popular o popularizada, aparece en obras de autores clásicos como Gonzalo de Berceo, el Arcipreste de Hita, Don Juan Manuel, Alfonso X el Sabio o el propio Miguel de Cervantes, que en el Quijote asegura por boca de Quijano que «los refranes son sentencias breves, sacadas de la experiencia y especulación de nuestros antiguos ancianos», y hablando con Sancho Panza le dice que «cualquiera de los que has dicho basta para dar a entender tu pensamiento» (Segunda parte, capítulo XVII); o cuando le hace decir al cautivo que «el refrán es sentencia breve sacada de la luenga y discreta experiencia».​

Sentencias breves y anónimas que «señalan qué actitud conviene adoptar en cada situación, definen la razón de una determinada conducta, o extraen las consecuencias de una circunstancia, entrañando en cualquier caso un fin didáctico y aleccionador y convirtiendo la anécdota humana en tema de reflexión».​ No obstante, muchas frases literarias y bíblicas han pasado a formar parte del refranero popular. La mayoría de los refranes son observaciones acuñadas por la experiencia colectiva a lo largo del tiempo, con temas que van desde la meteorología hasta el destino invariable y fatalista de existencia. Constituyen el bagaje cultural del pueblo en tiempos en los que la tradición oral pasaba la sabiduría popular de una generación a otra.

Su estructura suele ser pareada y recurren tanto a la prosa y verso como a figuras literarias (antítesis, elipsis o paralelismo) para facilitar su perpetuación oral.

Fuente: Wikipedia

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