El café de la historia - Refranes con juegos de palabras

100 refranes con juego de palabras

Autor: El café de la Historia

INICIO » REFRANES DE SABIDURIA » 100 refranes con juego de palabras

Dichos y refranes con juego de palabras

  • Más vale una palabra a tiempo que cien a destiempo.
  • Quien tuvo, retuvo.
  • El hombre pone, Dios dispone, llega el diablo y todo descompone.
  • El que las cosas apura, pone la vida en ventura.
  • Más apaga buena palabra que caldera de agua.
  • Ni fíes, ni porfíes, ni cofradíes, ni arriendes; así vivirás bien entre todas las gentes. Si fías no cobras y si cobras no tal y si tal, enemigo mortal.
  • Del bien al mal no hay un canto de real.
  • Siete virtudes tiene la sopa: es económica, el hambre quita, sed da poca, hace dormir, digerir, nunca enfada y pone la cara colorada.
  • Habla, no cuando quieras, sino cuando puedas.
  • Récipes de médicos, opiniones de abogados, sandeces de mujeres y etcéteras de escribanos, son cuatro cosas que doy al diablo.
  • Del dicho al hecho, hay gran trecho.
  • Tal es la triste suerte de todo libro prestado; que es perdido a veces, o siempre vuelve estropeado.
  • Habla poco, escucha más y no errarás.
  • Quien tiene mujer parlera, o castillo en la frontera, o viña en la carretera, no le puede faltar guerra.
  • El muerto al hoyo y el vivo al bollo.
  • Amor de ramera, amistad de fraile y convite de mesonero, no puede ser que no te cueste dinero.
  • Gorgojo, más chico que un piojo y así de chiquitito produce enojo.
  • Con pan y vino, se anda el camino.
  • Más vale dejar en la muerte a enemigos, que pedir en la vida a los amigos.
  • Amor sin celos no lo dan los cielos.
  • Entre broma y broma la verdad se asoma.
  • Bueno, bonito y barato, no caben en un zapato.
  • Unos nacen con estrella y otros estrellados.
  • Ni un dedo hace mano, ni una golondrina verano.

Más refranes con juego de palabras

  • El que tiene boca se equivoca.
  • De malas cenas, están las tumbas llenas.
  • Quien más mira, menos ve.
  • El plátano: por la mañana oro, por la tarde plata y por la noche mata.
  • El que con lobos anda, a aullar se enseña.
  • Cuando fuiste martillo no tuviste clemencia, ahora que eres yunque ten paciencia.
  • Aunque la mona se vista de seda, mona se queda.
  • Perro de muchas bodas, no come en ninguna por comer en todas.
  • El poco hablar es oro y el mucho es lodo.
  • Donde no hay mata no hay patata.
  • De poetas y locos todos tenemos un poco.
  • Los que vienen no convienen y los que convienen no vienen.
  • Cuando te toca, aunque te quites, y cuando no te toca, aunque te pongas.
  • El cebo es el que engaña, no el pescador ni la caña.
  • El que ofende escribe en agua, el ofendido escribe en piedra, el que ofende se le olvida y el ofendido se acuerda.
  • Costurera sin dedal, cose poco y cose mal.
  • Camarón que se duerme, se lo lleva la corriente.
  • Buenas son mis vecinas, pero me faltan dos gallinas.
  • Buenos y malos martes los hay en todas partes.
  • Ya se murió el prestar, que le mató el mal pagar.
  • Quien habla lo que no debe, oye lo que no quiere.
  • La cana, engaña, el diente, miente, pero la arruga, no cabe duda.
  • Primero es la obligación que la devoción.
  • El amigo que no presta y el cuchillo que no corta, que se pierda poco importa.
  • Aunque somos del mismo barro, no es lo mismo catrín que jarro.
  • Quien tiene amigo no cierto, tenga un ojo cerrado y el otro abierto.
  • El que tiene tienda que la atienda y sino que la venda.
  • Quien compra lo que no puede, vende lo que le duele.
  • A quien madruga, Dios le ayuda.
  • No te acerques a una cabra por delante, a un caballo por detrás y a un tonto por ningún lado.
  • Quien de joven no trabaja de viejo duerme en la paja.
  • No todos los viejos son sabios, ni todos los sabios son viejos.
  • A lo hecho, pecho.
  • De sabio hace gala quien no se admira de nada.
  • Quien da pan a perro ajeno pierde pan y pierde perro.
  • No comas todo lo que puedas, no gastes todo lo que tengas, no creas todo lo que oigas.
  • Un clavo saca a otro clavo.
  • Treinta días trae noviembre con abril, junio y septiembre, menos febrerillo el mocho que sólo tiene veintiocho.
  • En esta vida tan loca, uno es el que baila y otro es el que toca.
  • Cuando quise no quisiste, ahora quieres, y yo no quiero, pásate tu vida triste, que yo la pase primero.
  • Quien habla, siembra; quien oye y calla, recoge y siembra.
  • San Cucufato, San Cucufato, los huevos yo te ato y hasta que no lo encuentre, no te los desato.
  • No hay mayor desprecio que no hacer aprecio.
  • Los amores de invierno son amores de fortuna, que te quiero, que te adoro mientras dure la aceituna.
  • La suerte de la fea, la bonita la desea.
  • Cuando tenía dinero me llamaban Don Tomás, ahora que no lo tengo, me llaman Tomás na más.
  • Las patatas, ni que las siembres en marzo, ni que las siembres en abril, hasta mayo no han de salir.
  • Los curas y taberneros son de la misma opinión, cuantos más bautizos haya, más dineros al cajón.
  • El que se fue a la villa, perdió su silla.
  • Quien sólo piensa en lo que en su vientre entra, no vale más que lo que de su vientre sale.
  • El que nísperos chupa, bebe cerveza y besa a una vieja, ni chupa ni bebe ni besa.
  • Cuando el grajo vuela bajo, hace un frío del carajo, y cuando se posa en los balcones hace un frío de cojones.
  • El que demonios da, diablos recibe.
  • Qué triste está el perro cuando la perra le falta pero más triste está el perro, cuando la perra es más alta.
  • Matrimonio que en la calle parecen el gato en enero, si los ves dentro de casa, parecen el gato y el perro.
  • Desde que te vi venir te conocí las ventajas; tu serás buen albañil pero a mí no me trabajas.
  • El hombre propone y la mujer dispone.
  • No preguntes por saber, que el tiempo te lo dirá, que no hay nada mas bonito que saber sin preguntar.
  • En mi casa me dicen y yo les digo que predicar en desierto es sermón perdido.
  • Donde hay celos hay amor, donde hay viejos hay dolor.
  • Al que mucho te critica, algo de ti le pica.
  • Primero son mis dientes que mis parientes.
  • El que da lo que tiene antes de la muerte, merece que le den con un canto entre los dientes.
  • Hablando del Rey de Roma por la puerta asoma.
  • Agua que no has de beber, déjala correr.
  • Cuando tu novio te bese, no te acerques al balcón, que el amor es ciego, pero los vecinos no.
  • El trigo le dijo al centeno: cañas vanas, cañas vanas, mucho medras, poco granas. El centeno al trigo dijo: cállate tú, porretudo, que a las faltas bien te ayudo.
  • El que le pega a su padre lleva una soga arrastrando, y donde quiera que vaya, la va pisando.
  • Todo por servir se acaba y acaba por no servir.
  • En febrero busca la sombra el perro; en marzo el perro y el amo; en abril el perro y el barril; en mayo de sueño me caigo y en San Juan no digo na.
  • Una hora duerme el gallo, dos el caballo, tres el santo, cuatro el que no es tanto, cinco el capuchino, seis el peregrino, siete el caminante, ocho el estudiante, nueve el caballero, diez el pordiosero, once el muchacho y doce el borracho.
  • Tanto peca el que mata a la vaca como el que le agarra la pata.
  • No le pidas a Guadiana lo que no te puede dar, aunque duermas en su orilla ya no lo verás llegar.
  • A la sombra de un árbol sin fruto me puse a pensar, que pocos amigos tiene el que poco tiene que dar.
  • Ni prestes a quien prestó, ni sirvas a quien sirvió, porque te hará pasar lo que pasó y lo que no pasó.
  • Si quieres conocer a Inés, vive con ella un mes.

ETIQUETAS DE NAVEGACIÓN


🔍 Buscador de refranes

Para una búsqueda eficaz escribe conceptos concretos (por ejemplo: gatos, invierno, amor, calor, vino…)

🔽 ¿Aún no conoces la mayor base de datos de refranes de Internet? 🔽

¡Síguenos en redes!



¿Qué es un refrán?

Un refrán es un frase de origen popular repetida tradicionalmente de forma invariable, en la cual se expresa un pensamiento moral, un consejo o una enseñanza, particularmente la que está estructurada en verso y rima en asonancia o consonancia.


«Cualquiera sentencia popular repetida tradicionalmente de forma invariable, particularmente, las que son en verso o al menos con cierto ritmo, consonante o asonante, que las hace fáciles de retener y les da estabilidad de forma y de sentido figurado». (María Moliner)


Dicho agudo y sentencioso de uso común. (Diccionario de la RAE)



¿Qué son los refranes?

Un refrán es un frase de origen popular repetida tradicionalmente de forma invariable, en la cual se expresa un pensamiento moral, un consejo o una enseñanza; particularmente la que está estructurada en verso y rima en asonancia o consonancia.

Los refranes son paremias tradicionales de uso y origen popular y, en general, de autoría anónima.

El refrán nace con intención didáctica, moral o, incluso en ocasiones, filosófica.

Puede encontrarse algunas veces como sinónimo de dicho e incluso de proverbio, si bien el dicho, esencialmente oral, comprende un significado bastante más amplio, como conjunto de palabras que proponen un concepto cabal, agudo, oportuno, e incluso malicioso.

También, en ciertas ocasiones, encierra una ocurrencia chistosa.

​Por otro lado, el proverbio, igual que el adagio, suelen ir asociados a lo bíblico y/o lo culto.

En definitiva, y sin lugar a dudas, en el ámbito de la lengua castellana, el refrán es, de manera indiscutible, la paremia más representativa y extendida de la sabiduría popular.

Dicho agudo y sentencioso de uso común. (Diccionario de la RAE)

El refrán es una paremia tradicional de origen y uso popular –y por definición, de autoría anónima– con intención didáctica, moral o, incluso, filosófica. En algunos contextos puede encontrarse como sinónimo de dicho e incluso de proverbio, si bien el dicho, esencialmente oral abarca un significado más amplio, como conjunto de palabras que proponen un concepto cabal, agudo, oportuno, e incluso malicioso, o bien una ocurrencia chistosa.

Por su parte, el proverbio, como el adagio y la máxima, suelen estar asociados a lo culto, lo bíblico o lo oriental. En suma, en el ámbito de la lengua castellana o idioma español, el refrán es, por antonomasia, la paremia más representativa de la sabiduría popular.

En el uso de la lengua española, el término refrán (del francés refrain, sentencia corta) ha conocido una gran difusión hasta el punto de desplazar al proverbio, idea que se asocia a una paremia culta como los proverbios bíblicos u orientales. Así, el refrán, paremia popular o popularizada, aparece en obras de autores clásicos como Gonzalo de Berceo, el Arcipreste de Hita, Don Juan Manuel, Alfonso X el Sabio o el propio Miguel de Cervantes, que en el Quijote asegura por boca de Quijano que «los refranes son sentencias breves, sacadas de la experiencia y especulación de nuestros antiguos ancianos», y hablando con Sancho Panza le dice que «cualquiera de los que has dicho basta para dar a entender tu pensamiento» (Segunda parte, capítulo XVII); o cuando le hace decir al cautivo que «el refrán es sentencia breve sacada de la luenga y discreta experiencia».​

Sentencias breves y anónimas que «señalan qué actitud conviene adoptar en cada situación, definen la razón de una determinada conducta, o extraen las consecuencias de una circunstancia, entrañando en cualquier caso un fin didáctico y aleccionador y convirtiendo la anécdota humana en tema de reflexión».​ No obstante, muchas frases literarias y bíblicas han pasado a formar parte del refranero popular. La mayoría de los refranes son observaciones acuñadas por la experiencia colectiva a lo largo del tiempo, con temas que van desde la meteorología hasta el destino invariable y fatalista de existencia. Constituyen el bagaje cultural del pueblo en tiempos en los que la tradición oral pasaba la sabiduría popular de una generación a otra.

Su estructura suele ser pareada y recurren tanto a la prosa y verso como a figuras literarias (antítesis, elipsis o paralelismo) para facilitar su perpetuación oral.

Fuente: Wikipedia

Aviso legalPrivacidad Política de cookies – Copyright © 2022. Todos los derechos reservadosContacto